Hoy se inició la Bogotá del futuro
Ante miles de bogotanos que se hicieron presentes esta mañana en la Plaza de Bolívar, Samuel Moreno Rojas asumió las riendas de la capital del país.
Samuel fue elegido el pasado 28 de octubre con el aval del Polo Democrático Alternativo y gobernará hasta el 31 de diciembre de 2011, en reemplazo de Luis Eduardo Garzón.
Por favor haga clic en noticia completa para acceder a su discurso de posesión.
Presento mi emocionado saludo a quienes tan gentilmente me están acompañando en esta mañana azul de enero, mil gracias a todos por su generosa presencia.
Felicito a los honorables concejales elegidos el 28 de octubre, quienes tomarán posesión esta tarde. Los invito a que me ayuden en la discusión y aprobación de los proyectos que presente a su Corporación y que tendrán como único objetivo la solución de los graves problemas de la ciudad y el mejoramiento de vida de sus habitantes. Pueden ejercer con absoluta libertad el control político y decidir imparcialmente su aprobación, para sacar adelante las iniciativas indispensables, dentro del mayor respeto y armonía.
Ayer terminó una etapa inolvidable en que el triunfo estuvo matizado con reflejos de luz y espacios de sombra pero siempre teñido por un maravilloso optimismo. El resultado fue inobjetable, contundente; casi un millón de personas nos dieron la victoria.
Hoy empieza un nuevo día y otra dura jornada para la cual necesito el respaldo de los siete millones de bogotanos. La suerte depende de su concurso alegre y permanente, a fin de convertir en realidades los propósitos esenciales esbozados en mi programa de gobierno. Sin su ayuda constante me sentiría desfallecer.
Espero que mis propuestas se realicen a cabalidad. Habrá dificultades y contratiempos, pero mi voluntad será inquebrantable para salir airoso y cumplir con estricto rigor mis compromisos.
“Esta ciudad que yo creí mi pasado / es mi porvenir, mi presente” son las palabras sentenciosas y severas de Borges en un poema sobre su villa nativa. Las hago mías. Mi vida toda se conjuga en Bogotá. Crecí a la sombra del compromiso social de mis mayores. No he conocido más amor lugareño sino el que me ha dado mi ciudad y no he amado otro terruño con más ardor y entrega.
Soy el producto de una larga lucha de ideas y principios. La ciudad conoce mi pasado, mis orígenes y mis compromisos. De la voz de mi abuelo, ungido por el pueblo, conocí las responsabilidades que nos atan a los conciudadanos. Mi madre, me señaló de qué manera la Patria se confunde con la batalla a favor de los olvidados; a medida que los años pasan valoro más su enseñanza y más bebo en la fuente de su gran objetividad social.
Mi padre, un abogado y un intelectual inmerso en la espesura de la lucha política e ideológica, nos enseñó a entender el valor de los principios. Ha sido el compañero y el norte en un ideario. Iván, mi hermano y yo, conformados alrededor no sólo del pasado sino del presente, nacimos, crecimos, batallamos y estamos comprometidos con esta Patria a la cual tenemos la obligación de servir durante toda nuestra existencia. Cristina, mi esposa y compañera me da aliento en el combate, una mujer en quien convergen las mejores virtudes y los más acentuados valores del ser que nos complementa. Mis dos hijos, Samuel y Mateo, han padecido desde temprana edad todas las alternativas y los aspectos expectantes de mi vida política. A ellos sólo les pido que sean unos buenos colombianos, comprometidos con la razón de sus ancestros.
Para ustedes y para mi, la Democracia es un sistema activo en el campo de las necesidades sociales dentro del cual conviven armónicamente las diferentes clases en las cuales se divide la sociedad y existe una distribución equitativa de la riqueza sin excluir ni tendencias económicas, ni filosóficas.
Rechazo cualquier tipo de violencia que se quiera ejercer sobre las instituciones legítimamente constituidas y ratifico mi convicción en el juego democrático de las ideas y la capacidad de decisión de los ciudadanos sobre su futuro, el del país y el de las ciudades y regiones que lo conforman.
Quiero reafirmar hoy mi más firme compromiso con la paz de Colombia; quiero decirles a todos los secuestrados, a sus familias y a los ciudadanos que mi alcaldía hará todos los esfuerzos y prestará todo el apoyo para la consecución de un acuerdo humanitario; que sí es posible una salida política del conflicto y que ello no puede significar una derrota para nadie: porque la paz es siempre un triunfo y un requisito indispensable para la construcción de cualquier proyecto colectivo.
Esta victoria no es patrimonio exclusivo de una persona o de un partido. Constituye la expresión actual de un acumulado histórico de innumerables gestas del pueblo colombiano por avanzar en democracia y desarrollo integral para nuestra Patria. Y sobre todo, evidencia el triunfo de la izquierda democrática en el propósito indeclinable de democratizar el poder y la riqueza en Colombia.
Se demostró que el Polo puede gobernar sin exclusiones, con éxito y sin sectarismos. De esto dan testimonio las administraciones de Angelino y de Lucho.
He invitado a respaldar mi elección y mi gobierno a diversos sectores de la opinión, a fin de hacer con ellos un frente de trabajo permanente para sacar adelante los puntos fundamentales de mi programa de gobierno, en beneficio de los sectores más necesitados de nuestra sociedad y en la búsqueda del bienestar de todos.
Durante varias décadas la sociedad colombiana ha incrementado su ancestral desigualdad social y agudizado crueles fenómenos de violencia. De alguna manera, Bogotá expresa esos difíciles fenómenos políticos y sociales que ha padecido dolorosamente el país. Para miles de familias, Bogotá no ha sido la búsqueda de un sueño, sino el escape de una pesadilla. Son millones de personas las que han venido a Bogotá, víctimas de las múltiples violencias que han azotado a Colombia, en busca de una vida mejor.
Bogotá crece siendo una ciudad socialmente desigual, nuestra voluntad, entonces, está orientado en avanzar más, en poner fin a la profunda fragmentación social que existe en la Capital, y conquistar una sola Bogotá igualitaria y próspera para todos. Quiero una sola Bogotá. No la Bogotá alejada del norte y la Bogotá convulsionada y olvidada del sur. La Bogotá desarrollada y la Bogotá marginal. La pujante del día y la deprimida de la noche. La de la cultura y el arte, y la de la ignorancia y el atraso. La Bogotá de la soberbia y la opulencia y la Bogotá de la pobreza y la marginalidad. Queremos una sola Bogotá, que garantice a todos sus habitantes el ejercicio pleno de sus derechos dentro de los marcos eficientes de la convivencia, la igualdad, la solidaridad y el desarrollo integral.
Durante toda la campaña electoral he sostenido que el mayor reto que debía afrontar el nuevo Alcalde Mayor de Bogotá, es el de sentar las bases de lo que será el desarrollo futuro de la ciudad: en el programa de gobierno lo hemos llamado Bogotá positiva y será el lema de mi alcaldía.
Bogotá positiva es una Bogotá que mira hacia delante; una Bogotá que resuelve sus problemas actuales a través de políticas públicas con vocación de continuidad, con el objetivo de incorporar a todos sus ciudadanos y ciudadanas al cumplimiento de los deberes y al disfrute de los derechos. Una Bogotá que se integra en la región y en el mundo con la intención de mostrar, en pie de igualdad y sin complejos, sus riquezas incontables.
Por eso desde hoy invito a pensar la ciudad que queremos ser en el 2038, cuando se celebren los 500 años de su fundación. Es una convocatoria a todos los sectores sociales de la ciudad y del país para que realicemos un ejercicio de planeación estratégica a 30 años.
La Bogotá positiva, la Bogotá que mira y avanza hacia el futuro, tiene que hacerse con el concurso y la participación de todos. Por eso, no ahorraremos esfuerzos en lograr que cada vez más participen de manera real en el desarrollo económico y social de la ciudad, en los beneficios urbanos, educativos, sanitarios, ambientales y culturales que ese desarrollo genera.
Sólo caminando por la senda de la integración social podemos hablar de un proyecto de ciudad auténticamente colectivo; sólo luchando decididamente contra la exclusión podemos construir juntos y en pié de igualdad la ciudad que queremos para el futuro.
La administración del PDA que ahora termina, en cabeza de Lucho Garzón, de quién recibo hoy la banda de alcalde, ha significado un progreso decisivo en este camino de la inclusión social. Hace cuatro años, los malintencionados que asistían impasibles al drama humano de la pobreza en Bogotá, dijeron que íbamos a descarrilar la ciudad.
Hoy, el Polo presenta la mayor reducción de la pobreza en la historia de la ciudad y la mayor cobertura en salud y educación; los mejores índices de desarrollo humano jamás conseguidos. Todo ello, lejos de comprometer el desarrollo económico, se ha hecho con unos niveles de crecimiento superiores a los de la media del continente, dejando unas finanzas saneadas y con nuevos instrumentos fiscales que permiten mejorar la redistribución de la riqueza. Por todo ello no puedo sino expresar aquí mi felicitación y mi agradecimiento a la administración saliente.
Pero quizá el mayor logro de esta administración del Polo ha sido crear la conciencia ciudadana de que sí es posible hacer políticas públicas que atajen los problemas sociales; que el gasto social, lejos de ser un peligro para el desarrollo económico, es su fundamento, su motor y su garantía de futuro.
En estos años Bogotá ha adquirido el liderazgo nacional que le corresponde como capital de la República. Por ello no puede ser indiferente a los problemas nacionales.
Pero si son muchos los logros de la administración que hoy termina, son también muchos los retos que deja. 1.800.000 bogotanos no tienen seguro en salud y la atención sanitaria para quienes lo tienen, es francamente mejorable. En materia de educación, debemos avanzar desde la cobertura, hacia la calidad. El caos circulatorio en Bogotá requiere medidas urgentes tanto en materia de gestión del tráfico y mejora e integración del transporte público, como en materia de construcción y mantenimiento de vías. Bogotá tiene hoy un déficit de 400.000 viviendas, escasez de suelo susceptible de ser utilizado para vivienda de interés social y un sistema de subsidios ineficaz.
La contaminación del aire y de las cuencas hídricas pone en serio riesgo la sostenibilidad ambiental de Bogotá. A pesar de los avances, el aumento de los llamados delitos de bajo impacto, ha aumentado la percepción de inseguridad. En Bogotá, las familias más pobres destinan a pagar servicios públicos un porcentaje de sus ingresos dos veces superior al que destinan las familias acomodadas. Se trata de una inequidad inaceptable a la que debemos poner pronto remedio. Ante esta situación, tenemos que ser mucho más creativos y audaces, y ser capaces de iniciativas dirigidas a diversificar las fuentes de ingresos y multiplicar la capacidad de movilización de recursos.
Pero ¿cómo vamos a afrontar estos retos? ¿Cómo vamos a construir esa Bogotá positiva que sienta las bases de su desarrollo futuro?
La construcción de la Bogotá positiva no es sólo una responsabilidad de la alcaldía; los funcionarios públicos, el sector privado y todos los habitantes de Bogotá son corresponsables en esta tarea. Por ello, los objetivos que aquí les presento no deben entenderse como los objetivos del alcalde, sino como los objetivos de Bogotá.
Por ello, la principal estrategia que desarrollará la alcaldía para lograr las metas que están en el Programa de gobierno, será el diálogo, la concertación y la participación ciudadana. Durante la campaña he recorrido todas las localidades y barrios de Bogotá; he conversado con la gente y he escuchado sus problemas: un insumo fundamental para la elaboración de mi Programa. Este será mi estilo de gobierno: no seré un alcalde aislado en el Palacio Liévano, sino un alcalde cercano, un alcalde que estará con la gente allí donde estén los problemas y las angustias. Funcionarios y funcionarias de la alcaldía: no quiero una administración encerrada en sus despachos. Salgan a la calle, conversen con la gente, conozcan la realidad de Bogotá. Porque es allí, fuera de los despachos y oficinas, donde están los conflictos que estamos llamados a enfrentar y a resolver.
Una condición necesaria para garantizar el futuro de Bogotá, es una hacienda sana y robusta, que garantice la continuidad y sostenibilidad de los programas sociales. Por eso son necesarias las directrices de austeridad y racionalización de gastos de funcionamiento, aprovechamiento óptimo de activos, endeudamiento prudente, mejoramiento del perfil de la deuda pública y niveles de inversión compatibles con la capacidad de ahorro. El Secretario de Hacienda aceptó el cargo con el compromiso de diseñar las finanzas distritales de tal manera que se asegure la financiación del Metro sin afectar la continuidad de las políticas sociales y sin poner en peligro la estructura financiera distrital.
El objetivo principal de la Bogotá positiva que nace hoy es la satisfacción de los derechos. Para lograr este objetivo hemos establecido unas líneas estratégicas transversales que estructuran el Plan de desarrollo que en su momento presentaremos al Concejo Distrital.
La primera línea estratégica es Bogotá, ciudad de derechos, que tiene tres ejes prioritarios de actuación: crear un sistema objetivo de medición del grado de satisfacción de los derechos ciudadanos; actuar simultáneamente tanto en la cobertura del servicio, como en la calidad de la prestación; y, asegurar la sostenibilidad de las políticas sociales.
En materia de alimentación, Bogotá sin hambre debe convertirse en un programa orientado a lograr progresivamente la autosostenibilidad de los comedores comunitarios y la seguridad alimentaria, desarrollando la agricultura regional para poner a disposición de los ciudadanos alimentos a precios asequibles.
En materia de educación, seguiremos avanzando en el programa de cobertura para lograr la gratuidad hasta el grado once. Sin embargo, esta administración quiere poner énfasis en la calidad de la educación: desarrollaremos un programa de estudios técnicos y tecnológicos destinado a los bachilleres egresados y a los trabajadores que quieran completar su formación. Crearemos programas específicos orientados a la enseñanza bilingüe y al conocimiento de nuevas tecnologías en los Colegios y las casas de cultura de las localidades.
En materia de salud, debemos combinar también la extensión del aseguramiento al 1.800.000 bogotanos que hoy en día no tienen seguro, con el fortalecimiento de la red hospitalaria y mejoras sensibles en los servicios de salud, para hacer atractivo el paso del vinculado al régimen subsidiado. La salud será gratuita para los menores de 5 años y los adultos mayores.
El diseño de todos los programas y proyectos que hagan efectivos los derechos de los ciudadanos deben estar inspirados en la igualdad y el libre desarrollo de la personalidad. En este sentido, más que una política específica de género, la administración que hoy comienza tendrá una línea transversal e intersectorial dirigida a atender la situación y las necesidades específicas de las mujeres.
El acceso a la cultura, la recreación, el deporte, los problemas específicos de la juventud, la tercera edad y las minorías étnicas, también tendrán un carácter transversal. Y quiero hacer un anunció hoy ante todos ustedes: esta administración pondrá todos los recursos necesarios para que Bogotá sea la sede de los Juegos Panamericanos de 2015. Para lograrlo, aprovecharemos la celebración del bicentenario del grito de independencia como vitrina internacional de la Bogotá positiva.
La segunda línea estratégica, la hemos llamado El derecho a la ciudad y en ella se incluyen las acciones sobre las condiciones materiales que dan efectividad y sostenibilidad al disfrute de los derechos.
La idea que debe guiar la labor de la Alcaldía a este respecto es la de desarrollo con inclusión, con el objetivo de conseguir empleo estable, formalizar las actividades económicas y extender la participación social en la riqueza. En esta línea cobrará un especial relieve la Secretaria de Desarrollo Económico, a la que debemos dotar de las competencias y la institucionalidad necesarias para llevar a cabo las tareas centrales que se cumplirán en esta administración. Ha quedado ampliamente demostrado que el crecimiento económico, si no se acompaña de las soluciones públicas adecuadas, no es capaz de generar por sí sólo una participación equitativa en la riqueza.
Por ello, crearemos instituciones públicas de financiación y crédito con tres ejes fundamentales de actuación: a) Creación y gestión de fondos de inversión para desarrollar y modernizar las ventajas competitivas de la economía bogotana; b) Financiación, apoyo técnico y seguimiento de la creación de pequeñas y medianas empresas; c) Concesión de microcréditos con bajas tasas de interés.
En materia de movilidad, debemos desarrollar desde mañana tres acciones estratégicas para el futuro de Bogotá:
a) El Secretario de movilidad tiene orden de realizar los trámites necesarios para implementar el Sistema Integrado de Transporte. Para ello estableceremos un plan con los transportadores para reorganizar de una vez por todas el transporte colectivo en Bogotá y espero que ellos colaboren de forma activa en la chatarrización y la renovación del parque automotor.
b) Se dejará contratada la construcción de la primera línea del Metro y se pondrá en funcionamiento el tren metropolitano.
c) Construiremos las vías previstas en la valorización y desarrollaremos un plan ambicioso de recuperación progresiva de la malla vial.
En Hábitat, nos hemos fijado dos objetivos fundamentales: luchar contra la segregación social y reducir sensiblemente el déficit de vivienda. Sin embargo, ello no puede hacerse sólo construyendo vivienda en aquellos suelos que, por su precio, permiten vivienda social, sino debe hacerse también a través de la renovación urbana, que recibirá un impulso definitivo en mi administración. Sólo así lograremos aprovechar el espacio urbano construido con el objetivo de contener el aumento del precio de los servicios públicos Vamos a demostrar que sí es posible hacer renovación urbana, sin desplazar a la población y construyendo vivienda de interés social.
La tercera línea estratégica es Región Capital. El futuro de Bogotá depende, en buena medida, de que logremos integrar la ciudad en el espacio geoeconómico de Cundinamarca. Para lograrlo, hemos firmado un compromiso con el Gobernador Andrés González para la constitución de una Región de Planificación Especial. Al final de esta administración deberá estar creada y en funcionamiento la institucionalidad de planificación conjunta.
La cuarta línea estratégica es la Descentralización y Participación ciudadana. He dado orden al Secretario de Planeación para diseñar una metodología y realizar una gestión pública verdaderamente participativa, que haga efectiva nuestra intención de gobernar con la gente. Para lograrlo, generaremos acciones específicas en las siguientes áreas:
a) Debe generarse tejido social. La participación requiere de una ciudadanía organizada para la participación y es deber de la alcaldía fomentar estas organizaciones ciudadanas;
b) Debe existir una administración preparada para interactuar con la ciudadanía organizada en consecuencia, es necesaria una administración transparente que ponga a disposición de los ciudadanos la información necesaria para poder participar. Sepan que no permitiré clientelas ni corrupción en mi administración. En esto soy y seré inflexible.
c) Pondremos en marcha una política efectiva de descentralización: eliminaremos las Unidades de Ejecución Local y fortaleceremos las localidades. Aplicaremos la meritocracia en la elección de alcaldes y alcaldesas locales, e iniciaremos los estudios para revisar el número de localidades.
Nuestra política de seguridad ciudadana integral, está consolidada sobre los pilares de la defensa y la promoción de los derechos humanos, la tolerancia, el respeto por la diferencia, el pluralismo ideológico, cultural, étnico, político, de orientación sexual y religioso, de igualdad de género, y por ello, en el amplio desarrollo y vigencia de los principios de solidaridad, autonomía, diversidad, equidad, participación y transparencia.
Seguridad Ciudadana fundamentada en el respeto a la dignidad humana, más allá del simple criterio del imperio de la Ley. Seguridad preventiva con amplia y masiva participación ciudadana, más allá de la momentánea actividad represiva. Seguridad humana, con expresa y eficiente corresponsabilidad entre la autoridad civil, la fuerza pública y la ciudadanía, y sobre todo, con decidido y participativo apoyo comprometido de la comunidad. La lucha contra el crimen y la inseguridad no da un momento de descanso.
Los desafíos que afronta Bogotá y el programa de gobierno que ha ratificado casi un millón de bogotanos, implican para mí una agenda obligatoria. Quiero decirles que esa agenda es inaplazable y que el mandato que me han dado los ciudadanos es llevarla a cabo por todos los medios que estén a mi alcance. Y no dudaré en hacerlo.
Aprovecho este esplendido escenario que me ha dado la vida, para ratificar mis compromisos de campaña, ante todos ustedes, solicitar con ahínco su respaldo y pedir al Dios de Colombia, que nos ilumine para cumplir a cabalidad mis deberes y poder encontrar la reconciliación y la convivencia entre todos los hijos de esta Patria inmortal. Hay que lograr no sólo el acuerdo humanitario y la libertad de todos los secuestrados, sino sellar definitivamente la paz con los alzados en armas a fin de que podamos vivir, como hermanos, y la nación avance, sin obstáculos, por los senderos del progreso y la prosperidad.
La paz es el fruto de la justicia y ésta es dar a cada cual lo que le pertenece. Por eso he repetido en varias de mis intervenciones que quiero una Bogotá incluyente, democrática, participativa y justa, en donde estén palpitantes las angustias y las esperanzas de sus moradores, y en donde mi esfuerzo se agigante para lograr el bienestar y el mejoramiento de vida que merecen los bogotanos. Este es mi ineludible compromiso. En esta bella empresa invertiré la totalidad de mis energías. Bogotá es la ciudad que amamos.
HOY SE INICIA LA BOGOTA DEL FUTURO.
HOY COMIENZA LA BOGOTA POSITIVA DONDE TODOS VAMOS A VIVIR MEJOR.
ADELANTE BOGOTA…!!!