Un nuevo modelo económico para la ciudad, paralelo con lo que ocurre en el resto de América Latina, en dónde las viejas superestructuras políticas sucumben ante los avances de la izquierda, empeñada en subsanar las heridas dejadas por el esquema inequitativo del neoliberalismo, planteó la aspirante a la Alcaldía de Bogotá, Clara López Obregón, ante los delegados de la Asamblea Distrital del Polo Democrático (PDA), reunidos el pasado sábado 3 de marzo en las instalaciones de Corferias.
"Propongo una Bogotá productiva, Capital de los Derechos. Una Bogotá productiva porque en la concepción de la izquierda democrática, la creación de nueva riqueza es de la esencia para la garantía y materialización de los derechos. Porque los derechos, todos los derechos exigen prestaciones económicas por parte del Estado", precisó la precandidata.
López Obregón explicó que es prioritario generar nueva riqueza para enfatizar la distribución equitativa. Para ello, dijo, es preciso cobrar la plusvalía urbana que produce la inversión y la actividad de la administración distrital. "Plusvalía que jamás se cobró cuando miles y miles de hectáreas de tierras de uso rural, por la sola incorporación que de ellas hizo el Distrito al perímetro de servicios, multiplicaron su precio, sin que sus propietarios iniciales retribuyeran a la sociedad, siquiera una pequeñísima parte de ese enriquecimiento sin causa, fruto de las enormes inversiones en megaproyectos de infraestructura".
Propuso también que ante el agotamiento del primer piso del suelo urbano en Bogotá, se requiere espacio nuevo para crecer, por lo que corresponde generar el segundo piso del suelo urbano. Explicó que ese segundo piso, que depende de la potestad de la administración para regular los usos y densidades del suelo urbano, producirá una segunda ronda de valorización, superior a la primera, y esa se puede captar mediante la participación o impuesto a la plusvalía para financiar el salto en la productividad, en la infraestructura para el desarrollo, en la cantidad y calidad de la educación, la salud, la seguridad ciudadana y el bienestar social.
López Obregón fue enfática en señalar que "el Polo está históricamente obligado a presentar un programa y un candidato auténticamente de izquierda, en oposición al candidato y al programa del establecimiento neoliberal que representa la candidatura de Enrique Peñalosa. Necesitamos desmitificar y desnudar, en todo su contenido, la tesis efectista que se ha venido abriendo paso en el sentido de que Bogota lo que necesita es un gerente. Los gerentes -agregó- se ocupan de la administración y del agenciamiento de intereses particulares, con criterios de rentabilidad privada". Lo que necesita Bogotá, remató, es un alcalde promotor del desarrollo que lidere los intereses colectivos, que sea capaz de lograr amplios consenso sociales.