Desde el pasado Primero de Mayo, miles de estudiantes de secundaria y universidad, y millares de maestros, han protestado en las calles y plazas del país. La razón de su accionar es la defensa de la educación pública, en especial, de los recursos que a partir del 1º de enero de 2008, la nación debería transferir a las entidades territoriales para educación, salud y saneamiento básico. Con la aprobación del Acto Legislativo No 011 de 2006 se recortan nuevamente los dineros requeridos para la atención de la cobertura y la calidad de la educación básica primaria y secundaria.
Los estudiantes de la universidad protestan por los artículos 6, 34 y 38 del Plan Nacional de Desarrollo. El artículo 6 afecta la autonomía universitaria, el 34 promueve la reforma de la estructura financiera de las universidades, buscando la reducción de costos y la elevación de matrículas, y el 38 obliga a las universidades públicas a concurrir de sus propios recursos para el pago del llamado pasivo pensional.
Es claro que estas políticas golpean la educación de niños y jóvenes de los sectores populares de la nación, y la salud y el saneamiento básico de la buena parte de la población.
Los días 15, 23 y 30 de mayo y hoy, 8 de junio, se realizaron en todo el país gigantescas manifestaciones de repudio frente a la política oficial. En la Universidad de Caldas, además, a partir del 29 de mayo, decenas de estudiantes se quedaron, día y noche, en las instalaciones de la Universidad y, miles aprobaron y ratificaron en varias asambleas, la realización de un paro indefinido. Desde el comienzo, el reclamo se elevó al gobierno nacional y al presidente Uribe Vélez. También en esta universidad se presentó un pliego local que recoge algunas de las más sentidas aspiraciones de los estudiantes. Frente al pliego, el rector asumió la posición de no reunirse con los estudiantes, no tramitar sus peticiones, en una actitud autoritaria y despótica con este estamento básico.
Durante el consejo comunitario del sábado 2 de junio, Uribe dio orden a la fuerza pública de desalojar de las universidades a los estudiantes. Al amanecer del 5 de junio, tropas de asalto del Esmad, ocuparon la universidad, destruyeron puertas, ventanales y oficinas; golpearon y detuvieron estudiantes, robaron objetos personales y, finalmente, tras varias horas de acoso, salieron en medio de la rechifla y el repudio generalizado de miles de estudiantes, profesores, directivos, empleados y trabajadores de la Universidad.
Ante hechos tan graves, ¿qué posición asumió el Rector? Complacencia, acompañamiento, manifestaciones de respaldo a la brutalidad policial. Las declaraciones a los medios de comunicación pidiendo el desalojo y su comportamiento, dejan claro que el rector no hizo nada para impedir el asalto a la universidad, para buscar un dialogo civilizado con los estudiantes, para encontrar fórmulas de solución, y sin que se violara la sagrada autonomía universitaria, se protegieran los bienes de la universidad y sus instalaciones. En esta actitud fue acompañado por el gobernador de Caldas y la mayoría de los miembros del Consejo Superior.
Los argumentos que pretenden justificar el proceder y la política oficial de golpear las finanzas de la universidad pública, aumentar de manera desmedida las matrículas, cerrar las posibilidades de educación a miles de hijos de los pobres y las capas medias, han sido rebatidos con claridad y precisión por el movimiento estudiantil. Si se analizan los ingresos y gastos de la universidad es claro que, para atender la “concurrencia para el pago del pasivo pensional” deben reducirse los gastos y aumentar los ingresos propios, es decir, las matrículas. Por lo tanto, mienten Uribe y el Rector cuando afirman que no habrá alzas en las matrículas, ni recortes en el presupuesto, ni merma en la calidad de la educación y en el bienestar estudiantil, ni despidos de trabajadores y empleados. El hecho de que el gobierno nacional no asuma la totalidad del pasivo pensional, implica que, de los pocos ingresos propios de la universidad, ésta tenga que dedicar una parte muy importante a cubrir el pasivo pensional.
Tampoco son ciertos los argumentos que intentan ocultar que las reformas propuestas en el artículo sexto, propenden hacia una educación superior que sea “cantera de trabajadores ilustrados con unas cuantas habilidades y competencias”, para que sirvan las necesidades de las grandes multinacionales, y puedan aprovecharse en “las nuevas áreas de negocios” que proyectan en el Tratado de Libre Comercio TLC. Condicionar lo que se enseña en la universidad “a las necesidades del mercado”, y no a las necesidades del desarrollo nacional, son argumentos rebatidos de manera clara y precisa por los estudiantes, cuando desnudan los contenidos de la nueva enseñanza que les pretende impartir.
En el día de hoy, 8 de junio, más de 17 estudiantes fueron golpeados y heridos por el Esmad. El directivo sindical de Educal, Juan Carlos Martínez, sufrió múltiples fracturas faciales y corre alto riesgo de perder uno de sus ojos, por el efecto de perdigones disparados por el Esmad contra quienes manifestaban en la salida para Chinchiná.
Ante tanto atropello, El Polo Democrático Alternativo de Caldas manifiesta su rechazo a los ataques propiciados por la policía contra las marchas estudiantiles, condena el brutal ataque de la fuerza pública a la universidad, repudia la actitud de Uribe y la de Ricardo Gómez. Nuestro partido acompaña la exigencia de estudiantes, profesores, trabajadores y decenas de directivos de distintos niveles de la Universidad, para que renuncie y sea posible lograr la gobernabilidad de la institución, inalcanzable hoy por sus comportamientos como rector.
Finalmente, el Polo Democrático Alternativo de Caldas, invita a la comunidad universitaria, a padres de familia y profesores y a los estudiantes de secundaria a manifestarnos otra vez el próximo 13 de junio, marchando a partir de las nueve de la mañana desde el Parque del Cable hasta la Plaza de Bolívar y exigiendo, además, que cesen las mentiras y la brutalidad oficial.
Oscar Gutiérrez Reyes
Coordinador Departamental
Darío Eccehomo Díaz
Secretario Departamental