Samuel Moreno Rojas
Martes 14 de noviembre de 2006
El ex senador y actual precandidato a la Alcaldía Mayor de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, analiza la viabilidad de construir un sistema de Metro para la ciudad.
Mi abuelo, el general Gustavo Rojas Pinilla, hace cincuenta años propuso la construcción de un metro para Bogotá. Visionario, el entonces presidente pensaba que un gran sistema de transporte masivo no solo era necesario sino una prioridad debido al rápido crecimiento de la ciudad. Sin embargo, ese proyecto que estaba listo para ser ejecutado por una firma japonesa, y cuya obligación en el contrato era la construcción, operación y explotación durante 25 años, no se realizó.
Seguramente, si tuviéramos hoy un sistema multimodal no habríamos visto, como sucedió, en la última emergencia invernal, a miles de bogotanos caminar durante horas bajo la lluvia para llegar a sus casas. Por cuenta de las inundaciones, el sistema TransMilenio colapsó y, lamentablemente, toda la ciudad se paralizó. Además, la sobreoferta del servicio colectivo, increíblemente, fue insuficiente.
Y es que Bogotá no tiene, como muchas otras capitales, inclusive con menos de siete millones de personas, un sistema integrado de transporte masivo que incluya un metro, para mover a los habitantes.
Es, además, inconcebible que nos hayan vendido la idea de que el bus articulado, solo uno de los componentes del sistema, hoy sea la columna vertebral del transporte público para movilizar el ochenta por ciento de la gente que lo requiere. Que no se nos engañe. En otros países, ese alternativa fue pensada y luego desarrollada como un elemento complementario al metro.
Pero como la dinámica está mal planteada, el Gobierno Distrital deberá resolver si la cambia o, en 20 años, cuando no se tenga no uno sino dos millones de vehículos en las calles y TransMilenio terminado, moviendo tan sólo el 30 por ciento de los viajes de la ciudad, se piense en la construcción del metro. No es pasar a los de carro al bus, sino impedir que los del bus se pasen al carro. Y solo se logra con un sistema eficiente.
Las troncales de TransMilenio son necesarias, han generado mejoras, pero no son la solución definitiva al problema de la movilidad. Nos convencieron de que la construcción de un metro era imposible. Gran mentira. Ah!. Un dato: El costo, de un kilómetro, de la fase II y la fase III de TransMilenio, por las carreras séptima, décima y calle 26, se acerca mucho al valor de uno del metro.
Conclusión: Bogotá necesita un sistema integrado de transporte público multimodal: buses, colectivos, taxis, bicicletas, TransMilenio, tren de cercanías y metro.
Foto: appaIoosa
Afiliaciones
Buscar
Herramientas
![]() |
En la sección Documentos
Más artículos de: Samuel Moreno Rojas