Se han realizado debates permanentemente sobre la existencia y viabilidad del Relleno Sanitario Doña Juana desde su creación en 1988, hoy no sólo se trata de realizar un control político más sino de buscar soluciones y salidas concretas a esta problemática.
En lo corrido de estos 18 meses de prorroga ha transcurrido el tiempo suficiente para tramitar la licitación y para definir una política pública eficaz y adecuada que responda a las necesidades ambientales de la Ciudad y a los daños causados a las personas de las localidades circundantes al Relleno, estás disposiciones de carácter urgente deben ser prioritarias para este Gobierno de corte social, amigo y cercano a la gente.
Proponemos a la Administración Distrital en cabeza del Alcalde Samuel Moreno Rojas y a la Secretaria de Hábitat Catalina Velazco la creación de una mesa de concertación de una política pública en esta materia, donde estén involucrados todos los actores para revisar todos los temas concernientes, como el manejo y el aprovechamiento de los residuos sólidos en la ciudad.
Los habitantes afectados por el Relleno sanitario necesitan medidas urgentes de compensación y más exactamente una Política Pública que fije los parámetros y estrategias necesarias para el manejo y destino de las basuras en Bogotá, en busca de la disminución del impacto ambiental generado en la zona donde se encuentra actualmente ubicado el Relleno Sanitario de la ciudad.