Doctor
YAMID AMAT
Director
Noticiero CM&
Cordial saludo:
En el día de ayer le envié una carta en la que le dije que no era verdad la afirmación que su noticiero puso en mi boca el viernes pasado, con respecto a que si el alcalde electo de Cali iba a un sitio, yo me retiraba de allí. Le expliqué también que no me sorprendía que alguien lo hubiera engañado, mintiéndole sobre mis puntos de vista. Le pregunté si no ha debido consultarme al respecto, cumpliendo con el elemental deber del periodismo de contrastar las fuentes. Y concluí con otra pregunta: ¿rectificarán?
Y ayer su noticiero, repitiendo nuevamente, por dos veces, el mismo error de no preguntarme al respecto, ratificó la falsedad presentada entre comillas el viernes, y lo hizo con el agravante de citar como testigo al Jefe de Comunicaciones del Polo, quien también ya rechazó por falsas las versiones de CM&. Además, y como hubieran podido constatarlo, tampoco es cierta la otra parte de la información que presentaron ayer y que ustedes le atribuyen a Antonio Sanguino, quien ni siquiera estuvo en la reunión mencionada.
Entonces, le reitero: como nunca dije lo que ustedes me pusieron a decir, es un mentiroso quien afirme lo contrario. Y como es obvio, estoy a su disposición para tener un careo con quien quiera sobre este asunto.
Pero el problema ya no es por qué CM& cayó en la ligereza de presentar como veraz una mentira, la cual, por lo demás, es obvio que se calculó para influir en los debates internos del Polo. Ahora las pregunta son más: ¿por qué, en dos ocasiones, ese noticiero informó de manera falaz sobre mis actos, y lo hizo sin siquiera darme la posibilidad de opinar al respecto, como indican las normas del periodismo? ¿Por qué faltar a la verdad, nuevamente, cuando pudo evitarse? ¿No es un deber de ustedes y un derecho mío contrastar las fuentes? ¿Y no es el colmo que además me agravien de otra manera, al no aceptar la veracidad de mi versión, y lo hagan sin escucharme?
Reciba de este senador –quien lleva toda la vida haciendo coincidir lo que dice con lo que hace y que valora como el que más la palabra– mi más enérgico repudio por la manera como Usted ha manejado este caso.
Atentamente,
Jorge Enrique Robledo
Senador
Bogotá, 4 de diciembre de 2007.