La propuesta busca que todos los colombianos aporten para resolver este problema que golpea a 2,4 millones de personas.Bogotá-. La idea es que “todos pongan según su capacidad económica”, dijo el presidente de la CGT, Julio Roberto Gómez, para quien es urgente que los empresarios, el Gobierno y los propios trabajadores empiecen a abordar seriamente el drama de la desocupación.
El aporte de 5.700 pesos de un empleado que se gana 1’140.000 pesos mensuales no le hará mella a sus ingresos y, en cambio, sí ayudará a fortalecer el Fondo Nacional para la Generación de Empleo, señaló el dirigente sindical.
Así como la propuesta involucra a los trabajadores que devengan desde tres salarios mínimos, también vincula a otras fuentes de recursos como el presupuesto nacional, los recaudos del 4x1.000 y la sobretasa a la gasolina.
Ese fondo, según Gómez, financiaría proyectos productivos, con aportes de capital para los emprendedores y créditos a tasas de interés suficientemente atractivas, entre otras acciones, y sería manejado por las cajas de compensación.
La del fondo es apenas una entre 27 iniciativas presentadas ayer por la cúpula de la CGT a las que llamó Acciones de plazo inmediato para la generación de empleo, cuya característica es que se aparta del actual modelo de desarrollo dentro del cual, según los sindicalistas, “no es posible una solución de fondo y duradera al problema del empleo”.
Con ese planteamiento, el movimiento sindical le está diciendo al país que quiere ser más que protestas, paros, huelgas y movilizaciones, expresó Gómez, aunque aclaró que estas no serán abandonadas porque son parte fundamental de sus actividades.
El abanico de propuestas es bastante amplio. Muchas de ellas están alejadas de la ortodoxia que ha imperado en el diseño de los planes de desarrollo y de la política macroeconómica y que, con seguridad, le pondrán la piel de gallina a más de uno.
Basta señalar, por ejemplo, la emisión primaria de dinero para canalizarlo hacia la financiación de proyectos intensivos en la utilización de mano de obra y en actividades productivas, principalmente de las pequeñas y medianas empresas, y campesinas.
Igualmente, privilegiar la compra de productos nacionales sobre los importados, porque aumentaría el uso de la capacidad instalada de la industria y de la tierra no cultivada. Esto, en la óptica de la CGT, inevitablemente conduce a un rechazo del tratado de libre comercio que negocia Colombia con Estados Unidos.