El Senador Néstor Iván Moreno Rojas, promovió el debate sobre el manejo y destinación de los recursos de regalías en Colombia, que se llevó a cabo en la plenaria del Senado de la República, el pasado 5 de Agosto del año en curso. En su presentación el Senador Moreno Rojas, denunció las graves falencias del modelo actual, soportado en cifras oficiales, que demuestran como un porcentaje importante de estos dineros, se destinan a fines no permitidos por las leyes vigentes; y en otros casos, a financiar obras suntuosas, innecesarias e inviables, que no consultan la vocación económica ni la realidad de los territorios y mostró casos ejemplarizantes que se han presentado en varios departamentos y municipios de Colombia.
Aunado a lo anterior; múltiples entidades territoriales están inmovilizando importantes recursos que se requieren para mejorar las condiciones de vida de la gente, procedentes de las regalías, en inversiones financieras, de alto riesgo, bajo el argumento de que se trata de excedentes de tesorería. Denunció las maniobras que se han realizado, a través de la compra venta de títulos valores, jugando con las tasas de mercado, donde se benefician particulares deshonestos, en perjuicio de la inversión social.
La inversión en patrimonios autónomos, en un marco legal “fáctico”, donde la fuente de pago proviene de proyectos inviables o inexistentes, se llevó a cabo en varios departamentos y municipios del país y producto de las mismas, se corre el riesgo de perder recursos del orden de los $ 50.000 millones de pesos, que podrían ayudar a mejorar las coberturas de aseguramiento en salud, educación o saneamiento básico. Destacó que en los últimos diez años, se han girado más de $ 20 billones por regalías directas, siendo los principales beneficiarios los departamentos de Casanare, Meta, Huila y Arauca. A nivel de municipios, los más importantes como receptores de regalías son: Aguazul, Cartagena, Neiva, Arauca, Castilla la Nueva, Tauramena, Chiriguaná, Yopal, entre otros.
Todas estas inversiones carecen de control por parte de las SUPERFINANCIERA y además son efectuadas por Tesoreros u otros funcionarios de los territorios, quiénes no siempre tienen los conocimientos suficientes para evitar los riesgos y lograr la máxima rentabilidad; las entidades fiduciarias argumentan que se trata de contratos privados y por ende, no asumen ninguna responsabilidad ante el incumplimiento de las obligaciones contraídas en virtud del fideicomiso; por ello el Senador Moreno Rojas propuso analizar la posibilidad de constituir mesas de dinero que puedan ser supervisadas en tiempo real que garanticen el blindaje de los recursos públicos de cualquier manejo indebido.
La riqueza del subsuelo colombiano, debe llegar a las poblaciones más necesitadas del país, fue con este fin que la Carta Política de 1991, previó que las regalías que se reciben por la explotación y transporte de los minerales, se destinen prioritariamente, a alcanzar las coberturas en salud, educación, acueducto, alcantarillado, saneamiento básico, entre otros, de los habitantes de los territorios beneficiados. La mortalidad infantil, es un indicador trazador que se establece para medir el impacto de la inversión social; no obstante, comentó el Senador, solamente un municipio, de los más de 500 que reciben regalías, cumple la meta prevista. En general, solamente 7 de estas entidades territoriales, alcanzan las metas propuestas; el resto tienen grandes falencias en todos sus indicadores. Lo que no se entiende es como con tales falencias, se acometen obran suntuarias, innecesarias o de tan bajo impacto en algunos territorios.
En cuanto a al seguimiento y el control, destacó los esfuerzos del Departamento de Planeación Nacional; no obstante llamó la atención en los puntos en los cuales es necesario mejorar. Uno de ellos es el tiempo que se demoran los procesos contracturales de interventoría, que impiden un seguimiento en tiempo real, sobre los recursos de las regalías directas e indirectas, que deja por períodos prolongados a varias de las zonas en las cuáles se dividió el país, sin ningún control, lo que ha permitido los manejos cuestionables que fueron denunciados. Debe evaluarse la conveniencia de seguir adelantando este proceso a través del PNUD, ya que hasta el momento, no se ha logrado su efectividad; al contrario, se han detectado múltiples problemas de incumplimiento por parte de las firmas interventoras o conflicto de intereses de los propietarios de las mismas, lo cual le resta efectividad al control y le impide actuar de manera contundente para prevenir y subsanar, de manera oportuna, los malos manejos o el despilfarro de los recursos de las regalías, las cuales como bien sabemos, son pasajeras y se extinguirán cuando los minerales que las generan se terminan.
Finalmente propuso la constitución de una comisión integrada por miembros del Honorable Senado de la República, el Departamento Nacional de Planeación, entre otros, con el fin de analizar el modelo de regalías vigente en Colombia, e impulsar de ser el caso, los ajustes en las normas vigentes para que respetando los principios constitucionales y la autonomía territorial, garanticen, el máximo aprovechamiento de estos recursos, en función de las necesidades de la gente.