El Polo Democrático Alternativo es un partido democrático, civilista, pluralista, multicultural y pluriétnico, expresión de la unidad y convergencia de la izquierda democrática, comprometido con la defensa de la vida, la biodiversidad, la soberanía nacional, la unidad latinoamericana y del caribe, la paz, la democracia política y económica, el bienestar y la felicidad de las colombianas y los colombianos.
El empleo de las armas para la solución de los conflictos contradice los métodos y los propósitos que propugna el Polo. El Partido reconoce el legítimo derecho de los pueblos a la defensa de su integridad y supervivencia. El Polo promueve la movilización política y social de los ciudadanos y las ciudadanas por el logro de la plena vigencia de los derechos humanos, las garantías políticas y civiles y la emancipación social y humana. Para el cumplimiento de su misión histórica, su Ideario de Unidad constituye la base fundamental de su accionar político, en la actual hora aciaga que vive nuestra patria, caracterizada por el predominio del parauribismo, que corroe todas las estructuras sociales del país y carcome las entrañas de la nación, fenómeno que en nuestro departamento adquiere una colosal dimensión.
La identificación de sus acciones y de su ideario político con las necesidades y urgencias que viven, no sólo los desposeídos, sino también las capas medias de la población, hacen del PDA la única alternativa de poder que posee la patria para sobrevivir como una nación civilista, soberana, autónoma y libre de la ingerencia y dominio de cualquier potencia extranjera; de allí nuestro acelerado crecimiento, pero igualmente somos conscientes de que existen en el país otras fuerzas, partidos, movimientos, organizaciones y personalidades democráticas, que por el momento que vive el país, comparten nuestras aspiraciones y son susceptibles de conformar con nosotros, una gran convergencia nacional, que nos convertirá en una nación próspera y democrática, en donde impere el respeto a los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario y se establezca un modelo de desarrollo económico soberano sin los límites que le establecen las multinacionales del imperio. Nuestra consigna es la unidad, construir democracia, prepararnos para gobernar y establecer las estructuras organizativas del partido.
En aras de la unidad nuestro desarrollo histórico necesita avanzar en superar las contradicciones internas y externas existentes, con base en el respeto y la solidaridad, en la incidencia que tenemos como partido en las organizaciones sociales, gremiales y políticas existentes, articulándonos con los líderes y demás dinámicas de participación popular en el departamento. Es nuestro compromiso en el departamento del Magdalena participar en el próximo debate electoral de 2007, en los cuerpos colegiados y en los organismos del poder local y regional con candidatos propios, donde las condiciones estén dadas o propiciar acuerdos programáticos o alianzas con otras fuerzas que compartan nuestro Ideario de Unidad y sean oposición al régimen actual neoliberal y antidemocrático de Álvaro Uribe Vélez, que se identifiquen en garantizar los derechos fundamentales, en la defensa del Estado Social de Derecho, de la Constitución de 1991 que le da su marco, enfrentar la intención uribista de imponer un Tratado de Libre Comercio nocivo para el desarrollo colombiano, la defensa de las transferencias regionales y en últimas velar por los intereses del país.
Esta primera asamblea de la Coordinación Departamental que hoy celebramos, dota al Comité Ejecutivo Departamental de las facultades necesarias para llevar a cabo las gestiones pertinentes a fin de impulsar las diferentes tareas y actividades que se tracen y aprueben en el Plan de Acción que hoy presentamos para el análisis y la discusión que alrededor de él, se generen. Las decisiones que se tomen en todas nuestras esferas polistas serán fundamentalmente producto de consensos que fortalezcan la estructura unitaria de nuestra organización, para que de esta manera se garantice el éxito de nuestras acciones. Santa Marta, 10 de marzo de 2007