Opinión Bogotá-. El momento es de acción rápida y audaz. El abuso de poder se castiga con la pérdida del poder. Es lo que Uribe merece por las múltiples fechorías que han quedado en evidencia los últimos meses, por el fracaso, la corrupción y la intolerancia que caracterizan al gobierno.
Los errores de Uribe hay que convertirlos en ganancia para nosotros. El sano optimismo es un plan de acción. Por ello me permito sugerir las diez pistas siguientes para avanzar y triunfar con Carlos Gaviria el 28 de mayo haciendo el máximo de esfuerzo para pasar a la segunda vuelta. Agradezco a quienes hicieron comentarios al primer borrador de este texto.
Pista 1. Hacer evidentes las protuberantes inconsistencias de Álvaro Uribe candidato reeleccionista.
La principal de ellas es estar incurriendo en un conjunto de excesos que configuran un cuadro de abuso de poder. El abuso de poder, en las democracias, se castiga con la pérdida del poder. En abuso de poder se incurre con la mentira desde las altas esferas oficiales, el desconocimiento de otros poderes y autoridades por el Presidente, la manipulación de los medios de comunicación y la intimidación de periodistas, la facilitación de la presencia y el accionar de élites mafiosas fuera y dentro del Estado, la apropiación de bienes del Estado o la entrega de ellos a testaferros de delincuentes, la limitación ilegal de las libertades ciudadanas, el incumplimiento de la Constitución y de la ley, el amparo al accionar de los paras contra la oposición social y política... El mesianismo lo hace sentirse con derecho a que tales excesos, amen de errores y fracasos en diferentes campos, le sean perdonados por la ciudadanía.
Pista 2. Resaltar las extraordinarias calidades del candidato alternativo Carlos Gaviria.
Son muchas, la principal de ellas su decisión y capacidad para hacer realidad los derechos de la gente buscando el desarrollo de la Constitución del 91 lo cual se puede ver en su trabajo en la Universidad, las Cortes, el Congreso. Con Gaviria se tendrá no un gobierno de los hombres sino un gobierno de las leyes. Con él se frenará la acelerada desinstitucionalización del país. Gaviria tiene su interés centrado en liberar las potencialidades democráticas, económicas, culturales del pueblo colombiano. Con Gaviria presidente, todos y todas viviremos mejor porque se abrirá camino un gran movimiento por la vida, la justicia social, la soberanía y la paz.
Pista 3. Traducir la amplísima pluralidad de la izquierda y sectores democráticos en sólida unidad de proyecto político.
Siendo tan diversos nos unificamos en proponer a Colombia un gobierno democrático, plural, de reconciliación, soberanía y derechos para todos. Profundizar la democracia reduciendo las desigualdades es la dirección de un programa que apunta a la paz, el desarrollo y la integración. La crisis, la guerra, la pobreza, se conjuran con más democracia. Un programa democrático debe responder tanto a los requerimientos del proceso interno como a los del proceso continental. El programa democrático será responsabilidad no solo del Presidente y su gabinete sino de un amplio movimiento social y político con presencia en el congreso y con capacidad de movilización. Ese es el proyecto que, en la actual situación, necesita el país. Por eso nadie perderá, todos ganaremos en un gobierno de Carlos Gaviria.
Pista 4. Convertir las garantías hostiles predominantes, en garantías reales en todo el país.
Élites mafiosas se han apoderado en muchas partes de los hilos del poder económico y político y tienen decidido apoderarse también de los recursos y el poder del Estado. Emplean una mezcla de intimidación, muerte, dinero y fraude para impedir el ejercicio libre y limpio de la política. Uribe aparece, en forma que ya no puede negar, vinculado a esta situación. Revertir este estado de cosas es el reto de las fuerzas alternativas. Solo un gran movimiento puede lograrlo.
Pista 5. Generar esperanza en un gobierno alternativo, crear confianza en los futuros gobernantes.
Tal ha sido el papel de la nueva política en todos los tiempos. El pueblo, la multitud, con imaginación instituyente y ejerciendo el primario poder constituyente es, debe ser, el protagonista de la nueva política. Los gobernantes generan confianza cuando ellos mismos confían de verdad en la gente. Los nuevos llegarán al gobierno para mandar obedeciendo, con ello generan esperanza y crean confianza.
Pista 6. Decidirnos a derrotar la abstención, en especial la de los jóvenes.
Es imperativo transitar de un gobierno de minorías como es el actual a uno de mayorías efectivas. Ello no es posible sin reducir sustancialmente la abstención. Con el proyecto de profundizar la democracia reduciendo las desigualdades los primeros que ganan son los jóvenes. Sus derechos y oportunidades tendrán prioridad en ser asegurados. La seductora figura de Carlos Gaviria hará más fácil atraer el voto joven y constituir a los jóvenes en protagonistas del cambio. Los jóvenes pueden, una vez más, salvar a Colombia.
Pista 7. No vacilar en declarar que estamos con los actuales gobiernos no uribistas, pero a la vez que iremos más allá de ellos.
Los actuales gobiernos independientes, democráticos, sociales, de izquierda, claramente diferenciados del proyecto de las derechas, son ya expresión, aunque no plena, del movimiento alternativo. Los reconocemos y apoyamos al tiempo que anunciamos que nuestras metas son más ambiciosas. Ellos han dado un primer paso, nosotros daremos los siguientes. Gracias a ellos la izquierda ha mostrado que es capaz de gobernar, ahora demostrará que es capaz de transformar situaciones inaceptables e irresistibles.
Pista 8. Revelar oportunamente la eventual conformación del gabinete alternativo, ello contribuirá a crear confianza.
Los alternativos tomamos en serio la responsabilidad de ser gobierno. Nos disponemos a ganar, nos preparamos a gobernar, vamos a cumplir. Queremos dar una prueba de ello mostrándole al país de manera indicativa con quiénes vamos a gobernar. Para suscitar confianza mencionamos nombres que podrían estar en el gabinete alternativo. Nuestro propósito es gobernar con gente óptima, con eficiencia y transparencia plenas y con el máximo de participación ciudadana.
Pista 9. Asumir la seguridad dentro de la lógica integral y positiva de los derechos, sacándola de la lógica simple y negativa de la guerra.
Los alternativos no somos refractarios al tema de la seguridad. También queremos que el monopolio de la fuerza esté en manos del Estado legítimo. Asumimos y garantizamos la seguridad del Estado articulándola con seguridad plena e integral de la sociedad y de los ciudadanos. No compartimos la falaz seguridad democrática de Uribe, construiremos democracia segura la cual empieza y termina en los derechos de todos, respetados por todos, lo cual solo es posible en el Estado Social Democrático de Derecho, en la República Social por la que luchamos. Poder transitar, trabajar e invertir se garantiza en democracia y paz.
Pista 10. Comunicar con actitudes, comunicar con hechos, comunicar con discurso a la inteligencia y al corazón del pueblo.
Comunicar en todas las circunstancias, comunicar para crear nueva conciencia, para movilizar opinión, para conquistar el voto, para interiorizar el proyecto, para direccionar el proceso. Comunicación sin manipulación. Habilidad comunicativa y democracia deliberativa son destrezas propias del proyecto alternativo que deben practicarse plenamente desde ya. Allí estará la fuerza de un proyecto político que aspira a realizar transformaciones de fondo que sean perdurables en el tiempo. Sujetos reales solo son posibles mediante proyectos de comunicación sólidos y audaces. En esta etapa de ascenso es preciso comunicar para triunfar.
Estas son pistas para el camino que recorreremos en los próximos 20 días. Uribe es derrotable, el PDA con Carlos Gaviria debe liderar la opción alternativa, tomando en cuenta “los esfuerzos de los sectores liberales que se alinean en la oposición al gobierno, al tiempo que se distancian del proyecto involutivo del uribismo” (A.Vásquez, VOZ). Se trata de estar a la altura de los retos del presente. Karl Jaspers decía: no someterse a lo pasado ni a lo futuro, se trata de ser enteramente presente. Y Albert Camus observaba: la verdadera generosidad con el porvenir consiste en dar todo al presente.
Bogotá, 8 de mayo de 2006.