En desarrollo de los Estatutos, un número importante de coordinaciones municipales, distritales y departamentales decidieron acudir a la consulta popular para seleccionar los candidatos o candidatas del Polo a las alcaldías y gobernaciones. Igualmente, en cinco localidades de Bogotá se optó por dicho mecanismo para conformar las listas a las JALs.
El debate abierto y respetuoso en torno a los asuntos programáticos fortalece la democracia interna del Partido y permite convocar a la ciudadanía hacia nuestros candidatos y candidatas. El magnífico ejemplo de altura que nos dieron Carlos Gaviria y Antonio Navarro en la consulta presidencial del año pasado debe servir de parámetro de conducta en la construcción de una nueva política.
Igual de cierto es que campañas sucias basadas en descalificaciones personales que se restringen a viejas riñas internas, repulsan a los electores y erosionan de manera severa la capacidad del Polo de proyectarse como verdadera alternativa a las prácticas de la política tradicional.
Los términos del debate público deben ceñirse por los principios del Partido. Es positivo ventilar y discutir las diferencias con ánimo de construir consensos, pero también es fundamental entender que la verdadera contienda es contra los candidatos del uribismo en Octubre.
Las respectivas coordinaciones deben promover espacios de participación y divulgación de los diversos candidatos en igualdad de condiciones.
28 de mayo de 2007