En relación con la Comisión Político-Administrativa y Financiera del PDA - Valle del Cauca, vienen presentándose, en forma aislada y maliciosa, comentarios y actitudes que intentan desconocer su legitimidad y su carácter de órgano de dirección dentro del Partido. Es posible que la falta de una cultura política y democrática en materia de construcción de partido, y el desconocimiento relativo de la amplia literatura que existe al respecto en las diferentes vertientes de la izquierda socialista y revolucionaria, alimente tales posturas; sin embargo, ello no justifica la forma desobligante con que han sido planteadas. Bienvenida sea la discusión abierta y sincera sobre éste y cualquier otro asunto concerniente al desarrollo político de nuestra Organización, sólo que debe ser promovida y desarrollada en los escenarios propicios y sin ánimo beligerante. No es poca la pedagogía que tendremos que adelantar al respecto, pues dentro del PDA tal discusión ha sido débil y desigual, y sólo empieza a ganarse claridad, con rumbos más o menos precisos, a partir del Congreso de Diciembre del 2006. Es necesario que los militantes y cuadros del Partido escriban y hagan conocer su pensamiento sobre éste y otros asuntos de la política colombiana.
El pensamiento escrito da identidad, y permite en lo posible que los diálogos sean abiertos y francos. Nada ha sido más nefasto que la verbalización de los problemas y conflictos que suelen presentarse dentro de la vida de una organización política como la nuestra, tanto más, cuanto empieza a perfilarse como un gran proyecto con futuro. Por tales razones, los miembros de esta comisión no podemos ni debemos estar a la defensiva en el desempeño de nuestras funciones y responsabilidades, como si fuéramos parias dentro de la estructura administrativa y estatuaria del PDA. De conformidad con el artículo 17 de la Resolución 001 de Febrero 5 del 2007 expedida por el Comité Ejecutivo Nacional, máxima autoridad del Partido en materia político-administrativa, la citada comisión política es la que goza de mayor legitimidad y reconocimiento dentro del Partido a nivel territorial, después de la Instancia del Comité Ejecutivo Departamental. De las trece Comisiones conformadas en la sesión de tal Comité Ejecutivo, realizada en Cali el 17 de Marzo del 2007, la Comisión Político-Administrativa y Financiera fue la única que se integró, previo debate, con miembros elegidos por el sistema de Planchas y mediante el cociente electoral, con el voto de todos los asistentes. En relación con esto, no está de más recordar que fueron once las Planchas presentadas.
Ninguno de los nueve miembros de esta Comisión es un advenedizo o está usurpando funciones que no le corresponden. Además, para ser precisos y dejar en claro de una vez por todas, dicha Comisión es permanente, tiene un período de dos (2) años y está concebida como un órgano de coordinación colectiva, de carácter ejecutivo que desarrolla y da aplicación a las orientaciones y políticas aprobadas por el Comité Ejecutivo. No es ni mucho menos, como quieren hacerlo aparecer algunos, de manera sectaria y quisquillosa el “ejecutivo del ejecutivo”. Es un organismo de coordinación que tiene carácter operativo y, por tanto, es una autoridad dentro de nuestra estructura organizativa; rinde cuentas y está sujeto al control de dicho Comité Ejecutivo. Sus funciones y competencias están definidas en la citada Resolución, la cual fue y seguirá siendo aplicada por analogía a nuestro colectivo departamental, es decir al PDA - Valle del Cauca; pues, preciso es recordar, dejando de lado toda clase de prevenciones, que la Resolución ya mencionada fue elaborada y aprobada por el propio Comité Ejecutivo Nacional para dotarse de un ordenamiento y unas reglas que definan un comportamiento dentro y fuera del Partido. Abundando en argumentos en relación con tal asunto, el Comité Ejecutivo Nacional, según el artículo 17 antes referido, crea “la Comisión de Asuntos Administrativos y Financieros, integrada por tres miembros del Comité Ejecutivo Nacional, el Presidente y el Secretario General”, y así fue constituida en su momento por tal órgano de dirección colectiva. La discusión realizada en la reunión del Comité Ejecutivo del 17 de Marzo del 2007, como ya se dijo, dió aplicación, por analogía, a la mencionada Resolución y decidió no designar un presidente departamental del PDA por los riesgos de hegemonismo y lógicas de jefe que esta figura comporta, y sí aceptar como válida la del Vocero Político Regional, quien actuará en consonancia y de acuerdo con los criterios establecidos dentro del tal Comisión permanente.
Como si lo anterior fuese poco, es la única de las trece comisiones cuyo funcionamiento interno y responsabilidades fue objeto de una discusión in-extenso con el fin de establecer, como ya se dijo antes, quién sería en adelante y dentro de ella, el Vocero del Partido en el Valle del Cauca. Se determinó también por votación, cual sería el periodo de este Vocero, fijándole por votación mayoritaria un término de cuatro meses, debiendo rotarse y pasar a otro compañero(a) de la Comisión una vez vencido dicho período, aspecto este, que también fue objeto de consulta y votación por los asistentes al mencionado Plenario Departamental. Quedó establecido que sus miembros no tienen suplentes, y se aceptó por todos que esta Comisión designaría internamente el Vocero político del Partido, así como también, su Secretario y Tesorero para el mismo período. Por último, debe quedar muy claro tanto para los militantes del Partido como para sus simpatizantes y amigos, que los miembros de esta Comisión no son simples notarios de lo que ocurra dentro de nuestra organización y, por tanto, carentes de capacidad de dirección.
Así las cosas, nada en dicha Comisión Político-Administrativa y Financiera es improvisado. Las restantes doce Comisiones fueron conformadas voluntariamente por los miembros del Comité Ejecutivo Departamental y afiliados con capacidades y habilidades específicas que contribuyan al buen suceso de este Partido en el ámbito departamental, de conformidad con la citada Resolución. Por lo demás, las convocatorias y sesiones del Comité Ejecutivo Departamental deben ser coordinadas por esta Comisión Política, y es a ella a quien le compete llevar la memoria y levantar las Actas de lo que allí se discuta y apruebe.
En este punto del análisis cabe hacerse la siguiente pregunta : ¿Por qué tantas precauciones y cuidados en relación con dicha Comisión?. La respuesta no es obvia, pero tampoco difícil : porque tiene un mandato, y en virtud de él, está dotada de capacidad de iniciativa y de dirección política y administrativa. Para cumplirlo, sus miembros deben actuar en correspondencia y con el apoyo de las doce Comisiones antes señaladas. Durante el receso del Comité Ejecutivo Departamental ---- teniendo en cuenta lo establecido el artículo 16 de la Resolución 001 ya citada ---- , el cual debe ser convocado cada dos (2) meses a fin de realizar seminarios y debates políticos sobre temas de coyuntura y de interés regional o nacional, o cuando una situación de carácter extraordinario lo amerite, con la asistencia de los miembros suplentes en ambos casos, el Partido no puede desaparecer o dar la impresión de que carece de iniciativa y de una opinión calificada sobre los hechos de la política y de lo que ocurra a nivel departamental. Entre una y otra sesión del citado Comité Ejecutivo, la Comisión Político-Administrativa y Financiera representa y expresa las definiciones del Partido. De ahí la importancia del Vocero Político, que no es, valga la reiteración, ni su jefe, ni su presidente. Es sólo eso : el Vocero Político del Partido en lo departamental y local. Sus manifestaciones y comunicados frente a la opinión pública deben ser aprobados por los restantes miembros de la Comisión. En relación con lo anterior, bueno es recordar que las sesiones ordinarias del Comité Ejecutivo Departamental según el artículo 2º de la Resolución 001 del 2007, y con el fin de evitar los intentos de zambra como los presentados en la sesión del día 31 de Marzo, se realizarán solamente con “los miembros principales o los respectivos suplentes personales, cuando los principales no se encuentren presentes en el recinto de la reunión”.
Ahora bien, dicha Comisión debe ser objeto en forma permanente de toda atención y vigilancia crítica a fin de que no extravíe sus derroteros y sus funciones. Descalificarla o convertirla en tema de debates mezquinos, sin fundamento en hechos o posturas ciertas, constituye un atentado contra la estructura y consolidación del Partido. Entenderlo y asumirlo así constituye un acto de madurez política. Al respecto, no se puede perder la perspectiva y desconocer que la Comisión Político-Administrativa y Financiera debe ejercer y practicar, en virtud del mandato que le ha sido conferido, un mínimo de centralización política, que es algo bien diferente al conocido Centralismo Democrático, que genera tantas desconfianzas.
En consecuencia, esta Comisión no va a ser inferior al mandato político y organizativo que le ha sido otorgado por el Comité Ejecutivo Departamental. No va a actuar como un órgano gris y mediocre, carente de iniciativa política administrativa y financiera. En el Ordenamiento Estatutario que nos regula y orienta, tanto para el Ejecutivo Departamental como para el Nacional y las Comisiones Político-Administrativas en mención, lo administrativo, lo financiero, y lo organizativo son también, y de qué manera, una dimensión de la política del PDA. Tales asuntos son tributarios de los desafíos y metas que el Partido se ha fijado como oposición política y opción de poder. Concluyendo : dicha Comisión va a actuar en consonancia con su especificidad, es decir, como organismo de coordinación ejecutiva cuya autoridad se deriva, según lo expresado antes, del mandato otorgado por el Comité Ejecutivo Departamental. A él se debe, y a él le rinde cuentas. Su eficacia depende de que asuma con claridad y energía, y con criterios radicalmente democráticos, las tareas y funciones que apunten positivamente a la construcción y consolidación del Partido.
En lo tocante a lo administrativo-organizativo, con el apoyo de las demás Comisiones, particularmente la organizativa, la Comisión Política permanente debe validar las Coordinaciones Municipales y sus respectivas asambleas, allí donde estas se hayan realizado de conformidad con los Estatutos y las Resoluciones expedidas por el Comité Ejecutivo Nacional. Donde se hayan presentado convocatorias irregulares en contravía de tales Estatutos y Resoluciones, o donde se presenten conflictos que atenten contra la unidad del Partido en materia organizativa y política, esta Comisión debe intervenir propiciando acuerdos y entendimientos y la correcta aplicación de los ordenamientos en mención. No pueden quedar ni ser parte de la dirección del Partido y de su estructura organizativa personas que representen y promuevan los intereses del bipartidismo y del régimen uribista que nos gobierna. También debe validar las fechas enviadas por los Colectivos Municipales para la realización de tales Asambleas, dándolas a conocer públicamente. Dónde no existan acuerdos para tales efectos, y no se hayan fijados fechas, debe convocar con un cronograma para la realización de las mismas.
Por último, previo a lo anterior y sin violentar las decisiones que hayan sido tomadas, debe enviar a todas las ciudades del Valle una circular requiriendo a los delegados del Congreso Nacional del Partido en Diciembre del 2006 sobre la urgente necesidad de efectuar las adscripciones a sus respectivas jurisdicciones o municipios, ya que esto es requisito previo para el buen desenlace en la elección de las Coordinaciones Municipales y de los Comités de Base Barriales. Sin adscripciones a cada jurisdicción Municipal, no es posible convocar o reunir las Asambleas que conformen las respectivas Coordinaciones. Debe quedar muy claro que es inadmisible la duplicación de adscripciones, ya que de darse éstas serán fuente de conflictos e inestabilidad política dentro del Partido. Tales duplicaciones de adscripciones podrán ser objeto de impugnación ante las respectivas Instancias de Dirección Departamental y Nacional. Finalmente, es esta comisión política, como lo ha venido haciendo, la que debe recibir todas la comunicaciones o inscripciones de candidaturas uninominales a Alcaldías y Gobernación, lo mismo que a los Concejos y Asambleas Departamentales.
Finalmente, esta Comisión llama la atención en lo tocante a la urgencia de convocar cuanto antes, en Cali, a la Asamblea Municipal de Delegados al Congreso Nacional (propios y por elección), previa la adscripción a dicha jurisdicción de tales delegados, con el fin de que dicha Asamblea elija la Coordinación Municipal y los Comités de Base. Es inexcusable seguir buscando evasivas para no efectuar dicha convocatoria, pues la Resolución 002 del 2007 dictada por el Comité Ejecutivo, fija las pautas y criterios para ello. No se entiende cómo otras ciudades y capitales de departamento ya han realizado con éxito tales Asambleas Municipales y elegido sus respectivas Coordinaciones, convirtiéndose la ciudad de Cali en un supuesto caso atípico, cuando existen normas que, de ser aplicadas correctamente, servirían para dar salida a la situación anómala en mención.
Igual urgencia tiene la presentación ante el Comité Ejecutivo Nacional de un plan financiero de presupuestos y gastos para el funcionamiento del Partido en este Departamento.
Santiago de Cali, Abril del 2007.
Comisión Política, Administrativa y Financiera
PDA - Valle del Cauca