Carlos Gaviria Díaz
Sábado 9 de diciembre de 2006
CAMBIO: ¿Por qué ahora el Polo aparece como del lado de los paras, que les envían mensajes a sus voceros en el Congreso para, supuestamente, contarles la verdad?
CARLOS GAVIRIA DÍAZ: Muchos han visto una especie de contradicción que no la hay en el Polo frente al proceso con los paramilitares. El Polo ha dicho que la Ley de Justicia y Paz es muy benévola con los paramilitares y no apunta a la reparación de las víctimas, y en eso nos mantenemos. Pero si ellos están prometiendo decir la verdad y afirman que por esa razón sus vidas y las de sus familias están amenazadas, el Polo y yo personalmente pedimos que se les den garantías procesales y que les garanticen la vida y la integridad y las de sus familiares.
Pero queda la impresión de que ustedes se están volviendo defensores de oficio de los paramilitares.
En el Polo no somos defensores de oficio de los paras sino del Estado de Derecho y por eso deben tener garantías para que digan la verdad, pero la verdad se la deben revelar es a la Justicia y al país y no a ningún partido, por eso nos parece preocupante que el Alto Comisionado diga que el país no resiste toda la verdad. Pensamos que Colombia no solo la resiste sino que está esperando que se diga. Si Luis Carlos Restrepo teme que se diga la verdad es porque, posiblemente, esa verdad no le conviene al Gobierno.
¿Por qué sigue arreciando las críticas contra el presidente Uribe?
No es una obsesión, lo que pasa es que con el tiempo la imagen que teníamos del presidente Uribe se ha ido consolidando y eso nos permite decir que el rumbo que le ha dado al país es completamente equivocado. Los hechos diarios así lo demuestran.
¿Qué piensa de la decisión de trasladar a los jefes paras a la Cárcel de Itagüí y de la crisis que vive el porceso?
Que obedeció a las críticas por el tratamiento benévolo que les estaba dando el Gobierno. El Presidente está gobernando para mantener su popularidad aún a costa de los compromisos que hizo con ellos. De ahí pueden salir dos conjeturas: que el Presidente está ejerciendo presión grande sobre ellos para que, de pronto, no revelen más verdades, lo que sería muy grave y que, como ha demostrado que es vulnerable a las presiones, termine extraditando a quienes les ha prometido que no habrá extradición.
¿ Y qué opina de la forma como el Presidente ha enfrentado el escándalo de la parapolítica?
El Presidente ha evadido la responsabilidad derivada de la equivocación de unos nombramientos y unos respaldos que dio. Asumir responsabilidades es afrontar las consecuencias y él no lo ha hecho, ha actuado en forma superficial para evadir el tema por los supuestos hechos delictivos en que habrían incurrido funcionarios y congresistas que, a su juicio, son "buenos ciudadanos".
¿Qué opina de que hasta las altas cortes estén hoy en el ojo del huracán por relaciones sospechosas con mafiosos y agentes de paramilitares?
De las instituciones colombianas, la Justicia es la que ha salido mejor librada de la infiltración del paramilitarismo, pero si la tocó es necesario develarlo. Es lamentable que el Estado pierda legitimidad, pero es bueno saber en qué estamos para poder reconstruir el país.
¿Sus fricciones con el alcalde de Bogotá Lucho Garzón quedaron subsanadas con el anuncio de que votaría por usted en 2010?
Han sido incidentes menores. Mis relaciones con Lucho han sido muy buenas y las declaraciones a la prensa fueron sumamente positivas y las entiendo no como que voy a ser su candidato en 2010, sino como una manifestación de su pertenencia al Polo.
En el Polo muchos dirigentes aseguran que lo ven muy entusiasmado con la candidatura de 2010...
No, nunca he tenido vocación de poder y no estoy trabajando en eso. No soy partidario de los personalismos y por eso me opuse a la reelección. El Polo tiene una nómina brillante de líderes de la cual saldrá el candidato. No busco la candidatura pero no descarto que en algún momento me toque asumirla.
¿En lo personal qué significa haber sacado más de 2.6 millones de votos y haber sido ratificado como jefe único del Polo?
Mentiría si digo que no siento alegría, pero también implica una inmensa responsabilidad porque nos toca trabajar duro para ayudar a que el Polo crezca y se constituya en alternativa real de poder.
¿En ese sentido, qué papel juegan las elecciones del año entrante?
El poder nacional que queremos en 2010 pasa por la construcción de la democracia desde el poder local. Es importante que un partido que ha estado en la oposición, también muestre que puede gobernar, como lo ha hecho en Bogotá y el Valle. El propósito es aumentar en forma significativa el número de alcaldes, gobernadores, concejales y diputados del Polo.
Usted aparece en las encuestas detrás de Enrique Peñalosa para la Alcaldía de Bogotá. ¿Le interesa el cargo?
Descarto esa idea de plano. El Polo tiene muy buenos candidatos para remplazar a Lucho: Samuel Moreno, María Emma Mejía, Clara López y Hernando Serrano, que deben someterse a un proceso para seleccionar al candidato único. Si un aspirante no logra las cuatro quintas partes de los votos de la Dirección Nacional, que tiene 231 miembros, habrá consulta popular.
¿El Polo hasta cuándo tendrá que repetir que no es partidario de la lucha armada?
Me parece excelente pregunta porque lo hemos dicho una y otra vez: el Polo busca el poder por la vía de la persuasión y de los votos. Rechazamos el uso de las armas y lo vamos a repetir cuantas veces sea necesario porque no faltará quien quiera levantar sospechas.
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