Es el momento en que el PDA con todas sus tendencias políticas, organizaciones sociales, afiliados y simpatizantes, identificado no solo como un nuevo partido, sino como una institución al servicio de las causas comunes y proveído de un gran sentido de pertenencia, solidaridad y unidad, fortalezca el avance y cumplimiento de sus objetivos contenidos en nuestro ideario político, al igual que construir una estructura organizacional sólida que garantice su estabilidad y permanencia en el escenario político del país para acceder con capacidad, diligencia y transparencia a todos los niveles del poder publico y dar la gran respuesta de cambio que tanto necesita y que por largos años espera el pueblo colombiano.
A quienes formamos parte del PDA, nos corresponde realizar una gran obra común enmarcada en el principio de solidaridad y respeto. Tenemos que ir juntos en muchas y largas jornadas. Nos toca, por ejemplo, suscitar en la mayoría del pueblo colombiano, conciencia y sentimiento de clase. Esta faena pertenece por igual a todas las tendencias políticas, sociales y sindicales del PDA. Todos tenemos el deber de sembrar la semilla de renovación. Todos tenemos el deber de alejar del partido, de los falsos profetas y presuntas las instituciones representativas. Todos tenemos el deber de luchar contra los ataques y las represiones reaccionarias. Todos tenemos el deber de defender la tribuna, la prensa y las organizaciones que realmente representan al ciudadano común. Todos tenemos el deber de sostener y luchar por unas reales reivindicaciones de la esclavizada clase trabajadora del país, de las clases menos favorecidas y de las oprimidas minorías étnicas.
En el cumplimiento de estos deberes históricos, de estos deberes elementales, se encontrarán y juntarán nuestros carninos en acatamiento de nuestra misión política. El PDA no anula la personalidad, no es en ningún momento excluyente, no anula la filiación de ninguno de los que lo componen. Tampoco significa la confusión ni la amalgama de todas las doctrinas. Es una acción concreta y práctica establecida en el Ideario Político aprobado en el Congreso de Unidad del PDA. En cada uno de los ejes programáticos del partido se observan soluciones y alternativas de corto, mediano y largo plazo con planes y programas coherentes, de real y efectiva aplicación mediante una eficiente gestión publica los que permiten dar una solución concreta a los grandes problemas sociales que afectan a los colombianos.
Preconizar, difundir y aplicar el ideario político del PDA, no es pues, preconizar el confusionismo ideológico. Al interior del partido cada cual conserva su propia identidad y su credo y se encuentra en la libertad de exponer sus aportes ideológicos dentro del marco del IDEARIO POLITICO APROBADO EN EL CONGRESO DE UNIDAD. En consecuencia todos debemos sentirnos unidos por la solidaridad de clase, vinculados por la lucha contra el adversario común, ligados por la misma voluntad y pasión renovadora. Ser militante activo del PDA implica tener una actitud solidaria ante un problema concreto, ante una necesidad urgente. No es renunciar a la doctrina que cada uno sirve ni a la posición que cada uno ocupa en la vanguardia. La variedad de tendencias y la diversidad de matices ideológicos es inevitable en esa inmensa legión humana que se llama POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO.
La existencia de tendencias y grupos sociales definidos no es un mal: es por el contrario la señal de un periodo avanzado de un NUEVO Y AUTENTICO PROCESO REVOLUCIONARIO. Aquí lo importante es que cada tendencia política, organización social, sindical, afiliados, y simpatizantes que conforman el PDA, hemos entendido que debemos tomar acciones concretas ante la gran crisis social por la atravesamos los colombianos, generada por la pésima gestión administrativa del Gobierno Uribista, por la corrupción y la para-política.