Hay muchas personas que por suscripción materna fueron inscritos en tan bello oficio de comunicar, y lo conocemos como herencia; otras que durante los primeros años sienten en la sangre la imperiosa necesidad de servir de puente entre los acontecimientos y la ciudadanía, a lo cual llamamos vocación.
Lo cierto es que, oficio o vocación, la comunicación se convierte en el pilar fundamental del progreso y desarrollo del ser humano, ser que a través de signos y/o sonidos comparte sentimientos y pensamientos con sus similares, pero sobretodo aporta conocimiento.
El arte de informar es vital en medio de una sociedad, tecnológicamente, tan desarrollada que, en la inmediatez de los acontecimientos necesita de personas como los periodistas para tener una completa descripción de los últimos sucesos, no importa que estos ocurran en el rincón más apartado del mundo.
En medio de nuestro País es aún más difícil ejercer tan bello papel. Nos encontramos a diario con atropellos por parte de los diferentes actores en conflicto, presionando con métodos tan inhumanos que, convierten a personas enamoradas de su profesión en héroes que buscan diariamente, en medio de los afanes de una guerra absurda, la manera de llevar a la opinión pública la crónica, el reportaje, el artículo o la columna para aportar con un granito de arena, desde la veracidad de la información, a construir un mejor Colombia para dejarlo como herencia a nuestros hijos.
Animo amigos periodistas, su labor, tomada de la mano de las expectativas de la sociedad ayuda a construir democracia en medio de una Nación, tan urgida de héroes que nos ayuden a luchar por construir la paz para las comunidades, pero esto se logra a través de la justicia con equidad social.
PEDRO VICENTE OBANDO ORDOÑEZ
REPRESENTANTE A LA CAMARA