Por decisión judicial
Sábado 12 de noviembre de 2005
Bogotá-. La semana pasada, el concejal de Bogotá Bruno Díaz se notificó de la decisión judicial más importante de su carrera política. Se trató nada más y nada menos que del fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que le mantuvo su investidura.
De esta manera culminó un proceso que durante cerca de seis meses tuvo al concejal del Polo Democrático Independiente entre abogados, estrados judiciales, memoriales, declaraciones y confrontaciones para demostrarle a la justicia que las acusaciones de Belma Olarte Casallas no correspondían a la verdad.
En concreto, la denunciante, quien fuera servidora de la Contraloría Distrital, demandó la investidura de Díaz al considerar que en los meses de abril y mayo de 2001 le exigió dineros con el fin de pagar deudas de campañas electorales.
De igual manera, lo acusó de violar el régimen de inhabilidades, al firmar dos contratos con el Programas de las Naciones Unidas, para el apoyo a la modernización de la Personería de Bogotá. Dentro del proceso, el primero en negar las pretensiones de la demanda fue el procurador del caso. Éste consideró que no existieron suficientes medios probatorios para sustentar la demanda.
Pero los magistrados del tribunal de Cundinamarca fueron más allá y consideraron que la testigo clave del proceso, Belma Olarte Casallas, “dada la animadversión y el ánimo vengativo que la asisten contra él, aun cuando tenga que mentir, como se ha descubierto que lo hizo en este proceso; y porque además se beneficiaría con el eventual resultado en su favor del proceso contencioso-administrativo de nulidad y restablecimiento que promueve ante esta corporación”. Los magistrados señalaron además que “el Tribunal no le concede ni un ápice de credibilidad”.
De igual manera, el alto tribunal señaló que los contratos que celebró con Naciones Unidas no generan inhabilidad.
Reflexiones
Hoy, con mayor tranquilidad por la decisión judicial, el concejal Díaz reflexiona y advierte cómo “un chisme en lo público puede llegar incluso a convertirse en un proceso de pérdida de investidura”.
Aunque falta la última instancia del caso, el Consejo de Estado, lo usual es que el fallo del tribunal sea ratificado. Díaz dice que no tiene ningún resentimiento con la demandante y que su actividad en el Concejo no se afectó. Y señala que mantiene sus diferencias con el alcalde Garzón.
Por lo pronto, destacó que seguirá colaborando en la unión de las fuerzas de izquierda para consolidar una candidatura presidencial, apoyando a Antonio Navarro y contribuyendo para sacar nuevas curules de su partido en las próximas elecciones del Congreso.
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