Bogotá.- ‘Paras’ siguen en la mesa pero mantienen tono amenazante. López dice que acuerdo no es peldaño para la paz. Y el comisionado Restrepo, en nombre de Uribe, le contestó a Pastrana.
La búsqueda de la paz volvió a enfrentar ayer a los principales líderes del país y a los protagonistas mismos del proceso. Todos: gobernantes, ex mandatarios, congresistas, prelados, combatientes y organizaciones no gubernamentales, se trenzaron de nuevo en acusaciones mutuas que dejan un balance de alta confusión.
Por un lado el ex presidente Alfonso López en el marco del Congreso Internacional de Victimas del Terrorismo, organizado por la Universidad Sergio Arboleda, causó controversia, como es su costumbre, al afirmar que el terrorismo no está claramente definido aún y que por lo tanto si las Farc y el Eln se acogen al Derecho Internacional Humanitario, no podrían ser calificados como terroristas. En el mismo escenario, el cardenal Pedro Rubiano responsabilizó por igual al Gobierno del presidente Uribe y a los grupos alzados en armas de impedir un acuerdo humanitario que permita a los secuestrados volver a sus hogares.
Entre tanto, la cúpula paramilitar dijo desde Santa Fe de Ralito que rechaza "todo proyecto de ley que sustituya la negociación política de paz por un proceso de sometimiento a la justicia" y exigió al comisionado Luis Carlos Restrepo respeto por sus puntos de vista.
Y por otra parte se atizó el enfrentamiento entre el presidente Álvaro Uribe y el ex presidente conservador, Andrés Pastrana, por las acusaciones que éste hizo en el sentido de que el jefe del Estado antepone sus intereses electorales a los del país en la negociación con los paramilitares. El comisionado Luis Carlos Restrepo le pidió a Pastrana que lo denuncie tanto a Uribe como a él, ante la Justicia, pero con pruebas.
La captura del guerrillero de las Farc Gentil Alvis, alias "El Chiguiro" en Caracas, con 600 kilos de cocaína, tenía tan contento al presidente Álvaro Uribe el miércoles en la noche, que no paraba de sonreír. A las seis de la tarde se encerró en el Salón Bolívar con los congresistas que discuten el proyecto de ’ley de paras’ y les participó su alborozo por la noticia que le acababa de confirmar el propio presidente Hugo Chávez.
A partir de ese momento Uribe se concentró en la redacción del proyecto y le pidió a la representante Gina Parody, quien había estado ausente de todas las discusiones, que explicara su tesis sobre la confesión. Uno de los congresistas dijo que Uribe estaba "radiante".
De pronto el comisionado Luis Carlos Restrepo se levantó de su puesto para atender una llamada telefónica y cuando regresó secreteó al oído del Presidente, quien de inmediato "cambió de semblante", según testimonió uno de los asistentes. Entonces Restrepo alzó el tono de su voz para compartirles a todos los asistentes su preocupación. "....que Pastrana dijo que el presidente Uribe está hablando con las Autodefensas porque está buscando la reelección", precisó Restrepo.
De inmediato el Presidente se paró de la silla y puso sus manos a la altura de la cintura mientras seguía escuchando el relato de Restrepo. Los asistentes, en profundo silencio, lo miraban con asombro. Pastrana había hablado antes de las 6:00 de la tarde, pero él hasta ahora se enteraba.
En ese momento una funcionaria de la Oficina de Prensa entró a la sala y le entregó el texto de las palabras pronunciadas por Pastrana. Uribe tomó las hojas en su mano y leyó en voz alta algunas de las frases del ex mandatario conservador. "El proyecto de paz con los paramilitares del presidente Uribe ha sido celoso en la reserva del origen de sus protagonistas, hermético en su evolución y enigmático en cuanto a su rumbo", leyó Uribe. "¡Esto no puede ser! -exclamó el Presidente visiblemente contrariado-. Si esto lo estamos haciendo de manera transparente, de cara al país", agregó. Uribe recordó que en las horas de la mañana había asistido al foro y había sido amable con Pastrana.
Como se había roto el hilo de la discusión sobre el tema de la confesión, algunos congresistas como Claudia Blum, Armando Benedetti y Carlos Moreno de Caro, intervinieron para sugerirle al Presidente que no le diera importancia al asunto. Se intentó reanudar la discusión sobre la "confesión", pero Uribe continuaba molesto. No podía concentrarse, no paraba de hablarle al ministro Sabas, quien estaba a su lado.
El senador Ciro Ramírez (Conservador) tomó el micrófono y luego de advertir que tenía mucho respeto por Pastrana, jefe natural de su Partido, recomendó al Presidente que no le diera "trascendencia" al episodio. En ese momento Uribe volvió a pararse de la mesa y muchos congresistas fueron a su encuentro para expresarle su solidaridad. Algunos le dijeron que era conveniente que saliera a responderle duro a Pastrana. Otros le aconsejaron que lo hiciera a través de Restrepo.
A las 10:15 de la noche terminó la reunión, se citó para el próximo lunes y Uribe le dijo a Restrepo y a un funcionario de la Oficina de Prensa que prepararan una comunicación para responderle al ex mandatario conservador.
El comisionado Restrepo madrugó ayer a responder a Pastrana a través de diversos medios y conminó al ex mandatario a denunciar al jefe del Estado ante la Comisión de Acusaciones y a él mismo ante la Fiscalía. "Considero desafortunadas las palabras del Presidente Pastrana. Por su alta dignidad, yo esperaría que tuviera mayor responsabilidad al hacer afirmaciones de ese tipo. Prácticamente nos coloca al Presidente Uribe y al Comisionado en una situación de infracción del Código Penal. Yo creo que el Gobierno ha sido respetuoso y yo esperaría respeto del señor Presidente y mayor comprensión hacia el esfuerzo que estamos haciendo por desmontar un aparato que tanto daño le ha hecho a la democracia como son las Autodefensas ilegales", dijo Restrepo.
Además de esto ayer el Partido Conservador se volvió a distanciar de su jefe natural, el ex presidente Andrés Pastrana, para ponerse de lado de Uribe en esta controversia. "El Partido (conservador) respalda integralmente hoy la política de Seguridad Democrática del presidente Álvaro Uribe que también busca la paz", hizo saber el conservatismo a través de una declaración oficial.
Los ex presidentes Alfonso López y Ernesto Samper le hicieron ayer una "encerrona" al presidente Alvaro Uribe, en torno al acuerdo humanitario, que no despejó la suerte de las víctimas.
El mandatario asistió a la clausura del Segundo Congreso Internacional sobre Víctimas del Terrorismo que deliberó durante dos días en la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá, donde tuvo que responder preguntas, no solo de personas afectadas por la violencia, sino de los dos ex presidentes liberales, quienes lo pusieron en aprietos.
En un lenguaje de corte pedagógico, López explicó los alcances del DIH, recabando en que el mandatario, como jefe de un Estado firmante de los Acuerdos de Ginebra, tiene la obligación de defender la vida de quienes inclusive se encuentren en poder de los contrarios.
Luego el ex presidente Samper también interpeló a Uribe y dijo que "estamos hablando de acuerdo humanitario con lenguaje de guerra".
López y Samper controvirtieron a Uribe desde el terreno del DIH, haciéndole notar que podía comprometerse en la liberación de los secuestrados sin mellar el Estado, a lo que Uribe respondió de manera negativa.
El Presidente dijo que para él no hay diferencia entre un civil y un soldado cuando ambos son atacados por los subversivos y rechazó de plano las argumentaciones y la súplica de los ex mandatarios liberales.
Para Uribe hay tres "inamovibles" que condicionan el intercambio: no despeje, sometimiento de los presos liberados a un proceso de reinserción y no liberación de acusados de delitos atroces.
Entre tanto, el cardenal Pedro Rubiano, quien intervino en el mismo foro, a primera hora, deploró que tanto el señalamiento de "terroristas" que pesa sobre los grupos armados, como las acciones de estos, impidan el acuerdo humanitario.
Esto dijeron en el foro sobre la ‘ley de paras’ de ayer, organizado por las ONG.
Michael Frühling, Oficina de Derechos Humanos de la ONU.
“El Estado de Derecho no puede estar bajo el riesgo de sometimiento por los grupos armados ilegales, cualquiera que sean estos”.
Sergio Caramagna, de la Misión de la OEA.
“La crisis no es ni mayor, ni peor, ni mejor, ni peor de momentos que se han vivido antes. Hemos escuchado cosas peores. No creo que el proceso esté en tela de juicio, ni que nadie vaya a romperlo. Eso no le conviene a nadie”.
Piedad Córdoba, senadora
“Si lo que nos exigen es que perdonemos los crímenes de lesa humanidad y vestirnos encima de los muertos que ha puesto el paramilitarismo como política de Estado, renuncio a esa posibilidad. Aquí tienen mi cabeza”.
Sin cambiar el tono desafiante del miércoles pasado, cuando amenazaron con retirarse de la mesa de negociaciones, los paramilitares concentrados en la Zona de Ubicación de Santa Fe de Ralito (Córdoba), reclamaron su derecho a participar en las discusiones sobre los proyectos de ley que buscan darle un marco jurídico al proceso que adelantan con el Gobierno.
Las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) expidieron ayer un nuevo comunicado en el que reiteraron su rechazo a la aprobación de una ley que, según ellos, sustituya la negociación política por un proceso de sometimiento a la justicia.
“Como destinatarios directos del estatuto legal, que sirve de marco jurídico a las presentes negociaciones de paz, exigimos respeto al derecho de conocer y exponer nuestros puntos de vista, sobre la suerte futura de los desmovilizados”, dice el documento que lleva la firma de Ramón Isaza, comandante general de las Auc; ‘Julián Bolívar’, jefe del estado mayor negociador, y ‘Ernesto Báez’, director político.
Según los jefes ‘paras’, el reclamo que hacen no contiene chantaje alguno, presiones o amenazas contra el Gobierno, el Congreso o los medios de información como, según ellos, “de manera equivocada lo expresó el Alto Comisionado de Paz en el día de ayer (miércoles)”.
Por último, reafirman su respeto al Acuerdo de Fátima, del 13 de mayo pasado, en el que quedó estipulado el plazo de cinco días para desalojar la Zona de Ubicación en caso de llegar a romperse el proceso de negociación, pero que reiteran su firme voluntad de contribuir con la paz.
Por su parte, el comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, cuestionó el hecho de que las Auc se refieran a la reelección en sus pronunciamientos públicos y se preguntó: “¿Por qué ellos se meten en ese tema que, supuestamente, no tiene nada que ver con ellos?”. Restrepo habló ayer en Residencias Tequendama, en momentos previos a la instalación del foro ‘El Marco Jurídico de Verdad, Justicia y Reparación que requiere la Reconciliación’, organizado por varias ONG.
Reiteró la posición del Gobierno en el sentido de que la intervención en política de grupos armados ilegales es indeseable.
“Ningún debate público, ningún debate concerniente a la democracia, ni sobre el proyecto de Justicia y Paz, ni sobre otros temas se debe adelantar con las Autodefensas, mientras ellos se mantengan en la ilegalidad”, sostuvo.