Reconocemos los importantes avances en los procesos de concertación con los trabajadores de la economía informal que se han realizado en la ciudad de Bogotá, durante las dos últimas administraciones, la de Luís Eduardo Garzón y la de Samuel Moreno Rojas. Se disminuyeron las medidas represivas, evitando así el acostumbrado bolillazo.
Sin embargo debemos seguir trabajando muy seriamente para continuar el proceso de concertación y participación al que se ha llegado con este sector poblacional, para ello la Administración Distrital y más específicamente la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico y el IPES, deben consolidar y depurar el censo de los trabajadores de la economía informal en el menor tiempo posible.
Igualmente, es necesario un compromiso real y cierto de los vendedores para una autorregulación, además de su colaboración permanente en la depuración de dicho censo para evitar la infiltración de poblaciones ajenas o ilegales en estos espacios de concertación que se han ganado legítimamente estos trabajadores.