Bogotá-. De esa manera, los barrios y hogares de 41.000 bogotanos pasaron de no existir técnicamente para las autoridades, a un estatus de plena legalidad.
La medida se adoptó en cumplimiento a las disposiciones vigentes del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y de las metas del Plan de Desarrollo Distrital, y cobija a Usme, Bosa, Kennedy, Suba y Rafael Uribe que, juntos, representan una extensión de más de 102.000 hectáreas.
Y gracias a esta legalización, ahora la Administración Distrital podrá realizar inversión pública en estos barrios para llevar o elevar las coberturas de servicios públicos; desarrollar programas de lucha contra la pobreza; llevar o mejorar la infraestructura recreativa y deportiva; e integrarlos mejor al sistema de transporte público, entre otros beneficios.
Pero en Bogotá aún quedan por legalizar 150 barrios, según los últimos datos de Planeación Distrital. Y para entender lo que esto significa, basta con señalar que según el programa ‘Bogotá, como Vamos’, hoy medio millón de bogotanos no tienen acceso a agua potable del acueducto porque viven en barrios ilegales.