Los componentes del grupo Chiminigagua de Colombia durante su actuación de hoy, en Chaouen, Marruecos, en la inauguración del Festival Alegría que se celebra del 10 al 12 del presente mes. Los músicos y bailarines ofrecieron un pasacalles que combinó números circenses con ritmos latinoamericanos, hilo conductor de una historia que, según dijo a EFE el director y fundador de esta compañía, Venus Albeiro Silva, hace un repaso desde los rituales primitivos hasta los contemporáneos. EFE
La Fundación colombiana Chiminigagua llenó hoy las calles de la localidad marroquí de Chauen con la fantasía de un espectáculo que hizo de la inauguración del Festival Alegría una fiesta acrobática y sonora. Los músicos y bailarines ofrecieron un pasacalles que combinó números circenses con ritmos latinoamericanos, hilo conductor de una historia que, según dijo a EFE el director y fundador de esta compañía, Venus Albeiro Silva, hace un repaso desde los rituales primitivos hasta los contemporáneos. Con este espectáculo iniciaron una gira de tres meses y medio que les llevará por España y Francia, países en los que introducirán al público coreografías que recrean un espacio selvático donde, según su propia definición, "el teatro refuerza los lazos entre la gente a través del juego de los acróbatas".
La Fundación, que toma su nombre del "Dios de la creación de la tribu colombiana muisca, antes de la llegada de los conquistadores", terminó su actuación al son de la cumbia, dejando paso al resto de grupos programados en el Festival, por el que hasta el sábado pasarán desde la bailaora española María Pagés hasta los marroquíes Darga y Hoba Hoba Spirit.