En las últimas semanas ha sido recurrente una acción de sabotaje sobre el comercio y el transporte en Bogotá, por lo menos han sido colocadas diez pequeñas cargas explosivas, afortunadamente sin victimas que lamentar.
Quienes son los responsables de estas actuaciones?, hay un solo responsable o son hechos con responsables múltiples?, las investigaciones están en curso y se ha hablado de posibles informantes motivados por pagos económicos, de hecho ya hay una persona judicializada por la bomba en la estación de policía de Suba, pero falta mucho por aclarar, sancionar a los responsables y garantizar la seguridad de la ciudad.
En medio de esta situación se han hecho evidente las tensiones entre el Alcalde Mayor, Samuel Moreno Díaz y el Ministro de la Defensa Juan Manuel Santos, que tiene como antecedentes la convocatoria de manera unilateral por parte del Ministro Santos a un concejo de seguridad en Bogotá, esto por supuesto que genero malestar en el alcalde Samuel, quien es la primera autoridad de policía en la ciudad, por mandato constitucional.
En el tema de seguridad, la gestión de los dos últimos alcaldes; Lucho Garzón y Samuel Moreno es más que meritoria, los índices con los que se mide el delicado tema de seguridad han bajado o se han estabilizado, la dedicación de tiempo y recursos son impresionantes, se puede afirmar que no hay tema de la agenda pública al que ambos mandatarios, Lucho y Samuel, dediquen más atención y seguimiento detallado que al de la seguridad y es entendible por dos razones fundamentalmente, por que la seguridad es un derecho síntesis, su vulneración o deterioro afecta la posibilidad de realización de derechos civiles, económicos y políticos y por que hay el reto de demostrar ante la ciudadanía que también la izquierda es seria y responsable en los asuntos de seguridad, que se han querido mostrar como de monopolio de la derecha y no, la izquierda tiene igualmente autoridad, compromiso y una manera propia de promover la seguridad, eso si, colocándole su sello particular y mostrando que se puede trabajar en este delicado tema, sin vulnerar derechos, restringirlos o atropellar a la ciudadanía, como campea en los asuntos liderados por el ministro Santos y el presidente Uribe en muchos territorios del país.
El Polo y su alcalde, Samuel Moreno Díaz, deben trabajar denodadamente por garantizar que la ciudad de Bogotá no sea territorio fértil para la criminalidad y mucho menos para el terrorismo, el delito hay que perseguirlo y sancionarlo sin atenuantes y los actores armados y el narcotráfico deben quedar notificados que no hay ninguna condescendencia con sus actuaciones en la ciudad y que serán perseguidos en derecho.
De parte del gobierno nacional, es bueno que se asuma que aquí hay un gobierno Distrital, con el que hay que coordinar y desarrollar una acción conjunta, sin desconocerlo y mucho menos sembrar mantos de duda, en su compromiso con un estado de derecho y un apego a la legalidad, que bien haría el gobierno nacional en dar el buen ejemplo y no tratar de suplantar funciones y liderazgos.