Martes 15 de enero de 2008
Por: Carlos Ceballos, PDA Alemania
Después de la Segunda Guerra Mundial se llegó a pensar que el fascismo habia sido derrotado y empezaba una nueva era mundial de paz y prosperidad para los pueblos del planeta. Muy pronto esta esperanza fue enterrada y se dio inicio a una guerra fría entre las dos potencias militares económicas emergentes con sus determinados sustentos políticos económico-ideológicos: el liberalismo y el socialismo.
Desde finales de la década del cuarenta del siglo pasado se desarrollaron guerras regionales, entre éstas las de liberación en Africa, Asia y Latinoamérica, y otras de ocupación por ejemplo Corea, Vietnam, Palestina, Afganistán. Además la confrontación de los sistemas se dió tambien a nivel científico, mediático, de modelos económicos.
La política de coexistencia pacífica y de desarrollo armamentista acompañada de la repartición del mundo en zonas de influencia conllevó a que el continente americano, entre otras regiones del planeta, se convirtiese en el patio trasero de los EE.UU de América. Ya en los 50 en Guatemala y más intensamente después del triunfo del Movimiento 26 de Julio en Cuba se institucionalizó, desde la lógica de ver tangidos los intereses nacionales del gobierno de los EE.UU y de sus empresas, la Doctrina de la Seguridad Nacional.
Esta doctrina, que postula la "guerra total y permanente contra el comunismo"_, léase hoy en dia "narcoterrorismo"_ representa la ideologia de dominación militar de los Estados Unidos sobre los llamados países tercermundistas. Ella identifica al "enemigo interno"_ en Colombia como el partido comunista, partidos de oposición de izquierda, movimientos insurgentes, sindicalistas, movimientos sociales, campesinos, indígenas capaces de alterar su esquema de control social.
La llamada Doctrina de Seguridad Nacional se ha sostenido en Colombia, con sus diferentes desarrollos y adaptaciones: Plan Lazo (1962); Estatuto de Seguridad y Defensa de la Democracia (1978); Estrategia de Conflicto de baja Intensidad (1982); Política de Seguridad Democrática (2002) através del establecimiento de una relación de dependencia mutua entre fuerzas castrenses y el poder civil, (incluidos partidos políticos, gremios económicos y desde los ochenta el narcotráfico) con el fin de mantener estricto control sobre los conflictos sociales e impedir el avance de una ideologia amenazante a los intereses expansionistas del imperio.
Ya en las negociaciones de paz durante el gobierno de Belisario Betancur (1982–1986), fueron utilizados estos escenarios para la consolidación de dos objetivos básicos del poder nacional: el crecimiento de la potencialidad militar y el aumento del espacio político internacional. Como decía el ministro del interior de la época, Jaime Castro, "el primer gran logro del proceso de paz es que se desaceleró la escalada de la guerra y se le disminuyó la intensidad, el ritmo y la dinámica del enfrentamiento (...); y en segundo lugar, fortaleció el sistema democrático en la medida en que probó que dentro de éste, con sus herramientas, el desafío era manejable (...) y se colocó al Estado colombiano en condiciones de continuar dándole el manejo que requiere el problema..."_ El reconocimiento por parte del Estado de la insurgencia como fuerza beligerante fue un acto que llevaba implícito, más que la necesidad de una urgente apertura democrática y la desactivación de los mecanismos de la guerra interna, la posibilidad de la derrota política y militar de una fuerza en expansión.
La aparente existencia de ingredientes propios y autonomía de acción frente a los estrategas militares norteamericanos de los diferentes gobiernos colombianos y su "buena voluntad"_ durante los dialogos y acuerdos de paz de las últimas dos décadas y media hace parte de la valoración bélica que plantea en los conflictos internos de los países aliados las guerras prolongadas de desgate, a partir de la combinación de elementos militares, políticos, económicos, psicológicos de inteligencia y de control de población, fortaleciendo las fuerzas armadas internas.
En los últimos 9 años se ha experimentado en Colombia el perfeccionamiento de la aplicación de la Doctrina de Seguridad Nacional através de los planes Colombia I y II con la posibilidad real de pasar a ser parte integral de las políticas de estado como "Ley de Seguridad Democrática" en el próximo periodo legislativo del 2008 en el Congreso de la República.
Asi se estableció que la seguridad era el principal objetivo nacional, y los teoricos militares norteamericanos determinaron que se debía lograr una integración sociopolítica y territorial con un aumento del espacio político internacional para Colombia, como aliado en la lucha contra el "terrorismo".
El concepto de la cooperación civil-militar en el caso colombiano: El "Plan para la Paz, la Prosperidad y el Fortalecimiento del Estado" desarrollado desde 1999, es más conocido como "Plan Colombia". Tendrá una segunda fase titulada â"Estrategia de Fortalecimiento de la Democracia y el Desarrollo Social".
En documentos presentados a la comunidad internacional en los últimos meses, se describen algunos aspectos de esta estrategia para los próximos años. Un papel clave en su ejecución, tendrá un denominado Centro de Coordinación de Acción Integral (CCAI), órgano de la Presidencia de la República de Colombia.
Según definición propia, el Centro de Coordinación de Acción Integral, se entiende como: "Centro Interinstitucional liderado por la Presidencia de la República, apoyado por la Embajada de los Estados Unidos y el Comando Sur.
Garantiza legitimidad, gobernabilidad y presencia del Estado en zonas estratégicas del territorio nacional recuperadas por las Fuerzas Militares y la Policía.
Desarrolla acciones integrales de tipo económico y social para complementar la Política de Defensa y Seguridad Democrática en el marco de la Recuperación Social del Territorio."_ La Doctrina de Acción Integral, del Ministerio de Defensa:
El fundamento teórico y operacional del denominado: Centro de Coordinación de Acción Integral, lo encontramos en el último informe del Ministerio de Defensa de Colombia, titulado: "365 días de trabajo que hacen la diferencia. Informe anual Ministerio de Defensa. Julio 2006 – Julio 2007"
Según el informe ministerial, esta "política de consolidación", implica un "viraje en el Plan de Guerra"_ [sic] . Con estos cambios, el ministerio pretende, según el documento: "El nuevo plan de guerra potencializa la experiencia adquirida en la combinacion entre el componente militar y la accion integral para la recuperacion social y militar del territorio."
En el marco de la consolidación territorial se están alineando los esfuerzos militares con la lucha contra el narcotráfico y la política social. Putumayo es el departamento con más municipios beneficiados por el centro de Coordinación para la Acción Integral (CCAI).
El cambio de la estrategia militar, se fundamenta en una "Doctrina de Accion Integral" (DAI), la cual, según el Ministerio de Defensa, se entiende como: "un conjunto de principios que deben orientar la accion coordinada de la fuerza legítima con la accion social del Estado y la sociedad civil. El objetivo es ejecutar, en los próximos 3 años, recursos del sector defensa en proyectos de bienestar comunitario en zonas donde aún no ha llegado el resto del Estado y ya se encuentra la FP [Fuerza Publica]. Esta no reemplaza la accion social del Estado pero le permite al esfuerzo social ganar tiempo."
Las directrices del Comando Sur de los EE.UU.
Vimos arriba que el llamado Centro de Coordinación de Acción Integral, es liderado por la Presidencia de la República y cuenta además, con el apoyo de la Embajada estadounidense en Colombia y del Comando Sur (USSOUTHCOM, por su sigla en inglés).
Qué es el Comando Sur? La misión actual del Comando Sur, según su propia definición, es "llevar a cabo operaciones militares y fomentar la cooperación de seguridad para lograr los objetivos estratégicos de los EE.UU."
Es una organización militar integrada por: el Ejército Sur de los Estados Unidos (USARSO), la 12ª Brigada Aérea (AFSOUTH), el Comando de las Fuerzas Navales Sur de EE.UU. (USNAVSO), las Fuerzas Sur de Infantería de Marina de EE.UU. (USMARFORSOUTH), el Comando de Operaciones Especiales Sur de EE.UU. (USSOCSOUTH. Además tiene tres Fuerzas de Tarea Conjunta (JTF) con misiones exclusivas dentro del hemisferio, ubicadas en la Base Aérea Soto Cano, Honduras, la Estación Naval de la Bahía de Guantánamo, Cuba, y en Key West, Florida.
Según explica en el documento: USSOUTHCOM: Amistad y Cooperación para las Américas: Estrategia del comando 2016 del Comando Sur de los Estados Unidos, el Comando Sur está en camino de transformarse "de una organización militar tradicional en un Comando Conjunto Interagencial de Seguridad para el año 2016".
El Comando Sur –o más precisamente, el Departamento de Defensa de los EE.UU.-, identifica otros desafíos que supuestamente "amenazan la seguridad, la estabilidad y la prosperidad"_ hemisférica, y legitiman su intervención. Estas son: "pobreza e igualdad, corrupción, terrorismo y delitos"_. El Comando Sur afirma que estos desafíos de seguridad, no son amenazas militares tradicionales sino, "a menudo, interrelacionados que involucren a actores del estado y fuera de él." Por lo tanto, sería necesario "un enfoque de sociedad y colaboración interagencial."
Constatamos que la Doctrina de Acción Integral (DAI) y el Centro de Coordinación de Acción Integral (CCAI), del Ministerio de Defensa colombiano, corresponden al enfoque interagencial planteado por el Comando Sur estadounidense. No es una "receta" especial de oro para Colombia: en otros países, por ejemplo en Afghanistan, este enfoque de cooperación civil-militar, de "acción integral"_, se conoce en inglés como "comprehensive approach"_.
El texto citado del Comando Sur generalmente no precisa actores concretos, por lo tanto llama la atención que en el capítulo sobre "delitos"_, son nombradas especialmente organizaciones colombianas, "narcoterroristas".
Mientras que según esta fuente, el Comando Sur sustenta su intervención aduciendo un supuesto incremento de actividades delictivas de grupos colombianos "narcoterroristas" en todo el hemisferio, el gobierno colombiano busca apoyo con una argumentación opuesta: Solicita fondos de cooperación, civil y militar, refiriéndose a una lucha exitosa contra el crimen y el terrorismo. Según sus informes, no aumentaron los delitos, sino que hubo una drástica reducción.
Vale la pregunta: el Comando Sur y el gobierno colombiano, no manejarán las mismas cifras? De todos modos sorprende que para la misma intervención, parten de una argumentación opuesta. O sea, las estadísticas se manejan según conviene a los intereses de quien las presenta?
Para finalizar queda decir que la solución política al conflicto social y armado en Colombia pasa por la concientización de que la guerra y un modelo de desarrollo que afectan a la mayoria de la población colombianas y la falta de independencia sobre las decisiones políticas, económicas que se toman son una traba para llegar a una paz duradera en nuestro país.
Las políticas globales que alimentan el desarrollo de guerras locales solo le traen beneficio a la minoria de la población mundial detrás de intereses económicos de las 500 corporaciones que manejan la economía mundial en su lucha por los recursos naturales del planeta.
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