Polo Democrático Independiente
Inicio | Actualidad |  


Las elecciones del Polo
El editorial del diario El Espectador de este domingo 26 de noviembre destaca las elecciones y el Primer Congreso del Polo. " La consolidación del Polo, dice, no sólo le sirve a la izquierda, sino sobre todo a la democracia colombiana".


Sábado 25 de noviembre de 2006

El Polo se tomó en serio un propósito central de la reforma política de 2003: la democracia interna. Las elecciones del PDA fueron, además, una medición de las diversas fuerzas internas, que por momentos daban señales de fraccionamiento insuperable. El reparto bastante equitativo de la torta, en que ningún sector ejerce la mayoría absoluta, es el mejor resultado posible para el Polo, ya que obliga a que se sigan buscando consensos y se tomen decisiones colectivas.

Las elecciones internas del Polo Democrático Alternativo (PDA) el pasado domingo para escoger a los delegados a su próximo congreso, fueron toda una sorpresa. Los 555.000 votos a nivel nacional no sólo superaron las expectativas, sino que desbordaron las capacidades logísticas de las autoridades electorales. El asombro fue aún mayor en el país, ya que pocos se habían enterado de la campaña, dado el bajo cubrimiento por parte de los medios.

La cifra es significativa de por sí, ya que las personas no sólo expresaron una preferencia por unos candidatos, sino que decidieron afiliarse al partido. Es saludable que el Polo haya asumido el reto de construir un partido moderno en el que las decisiones se toman desde abajo hacia arriba por parte de sus afiliados. También lo es que, por estatutos, de los 2.700 delegados elegidos, al menos el 30% son mujeres, el 20% jóvenes y el 10% de minorías étnicas y sexuales. Todo esto, en el contexto de la tradición colombiana, constituye un gran desafío que implica una transformación de la cultura política.

El Polo, sin duda, se ha tomado en serio uno de los propósitos centrales de la reforma política de 2003: la democracia interna. El contraste es evidente con el Partido de la U, el más exitoso electoralmente de la nueva generación, que se reúne este fin de semana para aclamar a Carlos García como jefe único, luego de que su nombre fue definido en una cena por parte de los parlamentarios, como cualquier partido tradicional, mientras cinco de sus congresistas más reconocidos dicen que no asistirán en protesta.

Las elecciones del PDA fueron, además, una medición de las diversas fuerzas internas, que por momentos daban señales de fraccionamiento insuperable. El reparto bastante equitativo de la torta, en que ningún sector ejerce la mayoría absoluta, es el mejor resultado posible para el Polo, ya que obliga a que se sigan buscando consensos y se tomen decisiones colectivas. Sin embargo, también conlleva el inmenso riesgo de que sus disputas y rivalidades internas tengan un efecto paralizante.

En ese sentido, es claro que Carlos Gaviria juega un papel decisivo en esta etapa. Su incuestionable liderazgo hace que hoy una de las pocas cosas ciertas del congreso próximo es que será ratificado como presidente del Polo. El papel que ha jugado Antonio Navarro a su lado como secretario general sin duda ha contribuido a fortalecer aún más la unidad.

Esto resulta fundamental, especialmente de cara a las elecciones regionales de 2007. Se abre el debate en torno a la conveniencia de construir una política de alianzas, particularmente con los liberales, que potencie a las fuerzas de la oposición al uribismo, pero sin desdibujar la identidad propia del Polo, cuya gracia precisamente reside en no ser como los tradicionales.

La inevitable profundización del escándalo sobre las relaciones entre políticos y paramilitares y sus impredecibles consecuencias, sin duda le otorga al PDA una oportunidad de canalizar el descontento. Siempre y cuando mantenga firme y diáfana su distancia con los armados ilegales de izquierda y esté dispuesto e incluso promueva que la misma verdad que hoy el país exige a los políticos que vendieron su alma al paramilitarismo salga a la luz respecto de quienes en sus filas se la hayan vendido a la guerrilla.

La consolidación del Polo no sólo le sirve a la izquierda, sino sobre todo a la democracia colombiana. En un país profundamente atravesado por el conflicto armado y menos de una generación después del genocidio de la UP, el avance de la izquierda democrática es una señal clara del fortalecimiento de la institucionalidad democrática en el país. El resultado en las urnas, que despeja muchas dudas sobre la fortaleza de su unidad, le impone al Polo el reto de dedicarse ahora menos a resolver sus asuntos internos, entendible hasta ahora, y más a hablarle al país para ofrecer alternativas viables al modelo actual.

Imprima este artículo Imprimir | Comentar este artículo Comentar | Enviar a un amigo Ver 3 comentarios | Enviar
© Polo Democrático Alternativo
Este sitio ha sido desarrollado en software libre con el apoyo de Atarraya

Afiliaciones




Buscar






Herramientas

Imprima este artículo Comentar este artículo Ver  1<//B_c3> comentarios

En la sección Actualidad

Circula segundo número del periódico POLO


Querida Ingrid


El Polo Democrático Alternativo invita a la marcha del 20 de julio


Democracia Interna


Resolución 023 de 2007


Circular No. 002


Y votó el Polo...


El Espectador


Manzanas podridas


Las masacres y las palabras


“Los paras están combinando todas las formas de lucha”: Lucho Garzón.