Las luchas históricas de las mujeres por el reconocimiento y garantía de sus derechos individuales como mujeres, con sus diferencias y sus diversidades avanza lentamente y con dificultad. En un mundo centrado en una concepción androcéntrica de la vida, cuesta reconocer que las mujeres juegan un papel fundamental en el progreso y civilización de la humanidad.
En los escenarios donde se toman las decisiones legislativas, en las corporaciones públicas en los cargos de elección popular así como en las estructuras de los partidos políticos, organizaciones sociales y administrativas, la participación de las mujeres es mínima, pues no se cuenta con los mecanismos o la voluntad política para que el acceso de las mujeres se de en igualdad de oportunidades, inclusive para que en las listas de candidaturas las mujeres jueguen en igualdad de oportunidades a los hombres.
E l papel de las mujeres en las elecciones la apuesta por Patricia Lara
La época en que el papel de las mujeres se reducía a buscar votos para apoyar las figuras presidenciales de los hombres y ellas se limitaban a impulsar las campañas sin que fueran reconocidas en sus capacidades de decisión política o sin que se promovieran cambios para disminuir las condiciones de marginación, exclusión y desigualdad que históricamente han vivido las mujeres esta cambiando. Las mujeres aunque lentamente y con dificultad, por la misma cultura patriarcal que anida inclusive en la mente de muchas mujeres promueven cambios al interior de las estructuras sociales económicas culturales y políticas.
Para las mujeres del Polo, que pensamos y trabajamos por un país sin desigualdades, es prioritario el juego que se de a las mujeres en la política. Para nosotras no basta con que la formula vicepresidencial, sea una valiosa mujer como lo es Patricia Lara, ni tampoco es suficiente con la propuesta de algún candidato, de nombrar en el gabinete ministerial igual número de hombres y de mujeres, sin dejar de considerarlas propuestas audaces para ganar votación en un proceso electoral. Ello no es suficiente para lograr la igualdad y para ganar el concurso y la suma multiplicadora de la votación femenina.
Ante todo las mujeres requerimos un candidato que se comprometa con los derechos de las mujeres y sus agendas
Las agendas políticas y sociales de las mujeres, con propuestas que tiendan erradicar la cultura machista, las diversas violencias contra las mujeres, la pobreza de las mujeres, la desigualdad laboral, la protección a las madres cabeza de familia, de las madres comunitarias, de políticas de prevención y de garantía de derechos para salud y educación de las madres adolescentes. Que promueva la transversalidad de género en los presupuestos que redistribuyan la riqueza en igualdad para los hombres y para las mujeres. Promover políticas públicas de una mayor escolarización para las mujeres y para su formación y prácticas políticas que les ayuden a participar decisivamente, lo que significa una educación no sexista que rescate el valor de los sentimientos, de las emociones, del cuidado del cuerpo y la responsabilidad en los derechos sexuales y reproductivos, y una mayor presencia institucional en políticas de prevención y de salud pública.
El derecho político a votar que en Colombia sólo se adquiere hace 50 años y solo finalmente se abre el derecho político a ser elegidas y a ocupar cargos de dirección de las instituciones del Estado de alto rango. Esta última como conquistas individuales, más que colectivas, pues sólo la ley de cuotas para cargos de dirección del Estado, ha significado un avance. En los escenarios donde se toman las decisiones legislativas, en las corporaciones públicas en los cargos de elección popular así como en las estructuras de los partidos políticos y organizaciones sociales y administrativas, la participación de las mujeres es mínima, pues no se cuenta con los mecanismos o la voluntad política para que el acceso de las mujeres se de en igualdad de oportunidades, inclusive para que en las listas de candidaturas las mujeres jueguen en igualdad de oportunidades a los hombres.
Las mujeres del Polo, recibimos con beneplácito la decisión de Carlos Gaviria Díaz de nombrar como formula Vicepresidencial a la periodista y escritora Patricia Lara, ofrecimos ayudar a fortalecer la participación política de las mujeres en el camino de que Carlos Gaviria Díaz llegué a la Presidencia de la República. Vimos este gesto de Carlos Gaviria como un acercamiento al proceso de garantizar los derechos de las mujeres y sus agendas en el proyecto político de unidad de la izquierda colombiana. Según sus palabras él trabajará con las mujeres y no por las mujeres. Esta forma de asumir a las mujeres, sin lugar a dudas significa potenciar la participación de las mujeres como colectivo y avanzar en el reconocimiento de sus derechos. Como dice Patricia Lara. “El que haya escogido a una mujer como su compañera en la Vicepresidencia nos obliga a creer que así será. Acompáñenme, queridas mujeres de Colombia. Votemos todas para tejer juntas ese sueño: el de construir democracia con las mujeres, no más desigualdad.”(Carta a las madres).
Patricia Lara recoge nuestras esperanzas y se compromete a trabajar sin pausa para ayudar a erradicar la desigualdad. Esperamos que el candidato Carlos Gaviria acoja estas propuestas. Nuestro voto es decisivo. Las mujeres del Polo, impulsamos la candidatura de la Vicepresidenta Patricia Lara, porque además de ser mujer, que de por si significa un logro para las luchas de las mujeres por el reconocimiento de sus derechos políticos, lo que nos da una mayor confianza en el compromiso de Carlos Gaviria de que trabajará con las mujeres, pero también por cuanto Patricia Lara se ha comprometido con las mujeres a trabajar desde la vicepresidencia por la paridad política para las mujeres, por los derechos de las mujeres, y por una mejor de condición de vida para mujeres y para la Infancia.