El concejal Carlos Vicente de Roux promueve la modificación del proyecto de protección de los derechos a la libertad y la integridad sexual de los menores.
Bogotá, abril 24 de 2007. El día de ayer, la Comisión de Gobierno del Concejo de Bogotá aprobó en primer debate el proyecto de acuerdo que busca difundir información sobre los condenados por delitos contra la libertad, la integridad y la formación sexuales de menores de edad. Sin embargo, los espacios físicos en que se exhibirán las fotos y los nombres de los delincuentes ya no serán denominados muros de la infamia.
El concejal Carlos Vicente de Roux, del Polo Democrático Alternativo, se opuso a esa denominación y fue respaldado por la Comisión de Gobierno. De Roux sostuvo que la Constitución Política y los tratados de derechos humanos prohíben las penas y tratos crueles, inhumanos y degradantes, y que la exhibición de los nombres y fotos de delincuentes en espacios denominados muros de la infamia constituye un castigo de ese tipo. Recordó, asimismo, que el moderno derecho penal ha proscrito las penas infamantes, que pretenden degradar al reo y colocarlo por debajo de la condición de ser humano.
“Los grupos de limpieza social pueden sentirse estimulados a dar muerte a quienes aparecen exhibidos en muros infamantes”, afirmó el concejal. Y concluyó que “una sociedad que recurre a castigos degradantes termina aceptando la deshumanización no solo de los delincuentes sino de otros sectores sociales, incluidos los más vulnerables, como las minorías étnicas y sexuales, las personas con limitaciones especiales y hasta los propios niños y niñas ”.
Aunque no suscribió inicialmente la iniciativa, por la denominación que le daba los espacios de exhibición de los condenados, de Roux la apoyó, una vez modificada. El Estado y la sociedad están obligados a amparar los derechos de los niños y adolescentes a su libertad e integridad sexuales y para ello deben acudir, entre otras medidas, a la difusión amplia de información sobre las personas que atentan contra esos derechos, por costosa que ella sea, declaró.
De Roux añadió, al respecto, que el Código de la Infancia y la Adolescencia, que el proyecto de acuerdo pretende desarrollar en lo pertinente, también busca garantizar la divulgación de esa clase de información, pero sin darle a la misma un alcance infamante.
“Una sociedad que recurre a esos castigos”, afirmó de Roux, “promueve la intolerancia y los mecanismos de deshumanización y agresión contra sectores cada vez más amplios, incluidos los más vulnerables, como las niñas y niños, las personas de la tercera edad y las etnias minoritarias”. Y señaló que los grupos de limpieza social pueden sentirse estimulados a dar muerte a quienes aparecen exhibidos en “muros infamantes”.
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Olga Garcés
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