El reportaje de YamidBogotá-. El presidente del Polo Democrático Alternativo, Carlos Gaviria, resumió en una frase, la crisis que parece estar afectando a los partidos y movimientos de la coalición de gobierno: "Sólo buscan puestos".
En el siguiente reportaje, Gaviria habla de ese fenómeno y de los temores por la gobernabilidad del Presidente.
No cree oportuno hablar de la sucesión del mandatario cuando apenas lleva un mes de gobierno y advierte sobre el riesgo de que una coalición de centroizquierda como la que propuso en EL TIEMPO, al alcalde Lucho Garzón, se vuelva "montonera".
¿Usted aspira a ser de nuevo candidato presidencial?
El rumbo de los acontecimientos dirá que responsabilidades debo asumir.
Lucho Garzón propuso que los partidos de centro e izquierda lanzaran un solo candidato. ¿Qué opina?
Dije en la campaña que debíamos proceder sin sectarismo pero sin ambigüedades. Sin sectarismo significa que no importa de dónde procedan las personas que apoyan nuestra propuesta. Sin ambigüedad, que debe haber una propuesta de izquierda democrática que propugne reformas sociales significativas porque sólo así se atacan las raíces del conflicto.
¿Cree indispensable la unión de los movimientos y partidos de centroizquierda en torno a un candidato, para tener opción de triunfo?
La unidad es una condición necesaria para que pueda darse el triunfo de un sector. ¿Quiénes deben conformarla? Todos los que compartan nuestro propósito de cambiar la inequidad, la desigualdad de la sociedad colombiana.
Garzón dijo que si la centroizquierda lo escoge a usted como candidato, él está "dispuesto a cargarle las maletas". Si esa unión escoge a Garzón, ¿usted estaría dispuesto a hacer lo mismo?
Por supuesto, con las condiciones que le he citado.
¿Le gustaría Lucho Garzón como candidato presidencial?
Me gusta por muchas razones: mi actuación en la política está vinculada a Lucho Garzón. Él fue quien me empujo a la política, quien me convenció de que debía lanzarme encabezando una lista al Senado en el 2002. Lo apreció mucho. Lo que sí quisiera es verlo enarbolando un programa claro, sustentado por una organización política seria. No creo que un programa como el que el país necesita pueda ser portado con una montonera, sino por una organización política sólida; por eso le estoy jugando a la unidad del Polo.
¿A qué llama montonera?
La montonera consiste en aceptar todo lo que llegue, independientemente de cual sea el propósito que lo guíe.
¿Teme que la coalición de Garzón pueda volverse eso?
Podría llegar a convertirse en montonera si la aglutinación no se hace en torno a un propósito político claro, a una visión de Estado que le dé sentido y unidad a la agrupación.
¿Cómo evitar que una coalición de centroizquierda se vuelva montonera?
Formulando con absoluta nitidez sus propósitos para llegar al poder.
¿Cuáles serían los propósitos de esa coalición?
La recuperación de la soberanía nacional que hoy se encuentra marchita. La recuperación para el Estado de la dirección de la economía y la realización de reformas sociales hondas que ataquen las raíces del conflicto que están situadas en la pobreza de la mayoría de los colombianos y en la distribución desigual de la riqueza que hacen de Colombia el tercer país mas inequitativo del hemisferio.
¿Esa trilogía debe ser la base fundamental de un candidato de centroizquierda?
Sin duda.
¿Usted cree, como dice Garzón que hay que buscar un pos-Uribe, y no un anti-Uribe?
Uribe ha mantenido un proyecto nocivo para el país. Las grandes mayorías son las que están resultando perjudicadas. Al país se lo han usurpado unos sectores minoritarios en el sentido de que cuando dicen "al país le va muy bien" hay que leer "les va bien a ellos" , aun cuando a las grandes mayorías les vaya mal.
¿A quiénes, en su opinión, les va bien y a quienes mal?
Les va mal a las grandes mayorías de colombianos que no reciben beneficios sociales de la convivencia y les va bien a aquellos sectores que invariablemente usufructúan el crecimiento de la economía. Permanentemente nos dicen que la economía ha crecido por encima de los índices esperados, pero la situación del colombiano corriente no varia. Luego tienen que explicar que algunos sectores han ganado en los últimos semestres ingentes sumas de dinero.
¿Le parece oportuno hablar ya sobre el sucesor de Uribe?
No. Plantear desde ahora competencias entre nombres puede ser un factor de división y nosotros justamente estamos comprometidos y empeñados en la unidad.
¿No es contradictorio que usted diga sí a la unidad, pero cuando se plantea una coalición de unión, diga depende con quién?
No he dicho que depende con quien, sino en torno a que propósitos la unidad va a hacerse y si quienes la van a constituir comparten de verdad esos propósitos.
¿ Usted le diría a Garzón, y a quienes puedan estar pensando en las elecciones del 2010, "hombre, aguanten un momento"?
Las aspiraciones en política son legitimas, pero en este momento considero que poner sobre el tapete nombres es absolutamente inoportuno.
Si digo que usted pide aplazar cualquier discusión sobre candidaturas presidenciales para suceder a Uribe, ¿estoy diciendo la verdad?
Me está interpretando correctamente. Es que faltan cuatro años. El presidente Uribe lleva un mes y unos días de haber iniciado su segundo periodo y creo demasiado precipitado y prematuro empezar a hablar ya de su sucesor.
A propósito, ¿no le ha parecido este mes muy azaroso para el Presidente?
Completamente. Pero era previsible que la gobernabilidad en este periodo iba a ser mucho más difícil. La opinión pública no puede seguir siendo tan condescendiente con Uribe. Creo que le debe exigir mayores resultados y ser mucho más critica con sus errores. Además, los grupos que lo apoyan no constituyen un partido sino sectores políticos coyunturales que sólo disputan cargos burocráticos; me choca mucho utilizar el término pero así es: van a "encarecer" su apoyo a las iniciativas del gobierno, de modo que es evidente que la gobernabilidad para Uribe va a ser mucho más difícil. No sabría pronosticar cuánta va a ser la duración de esos movimientos, pero lo que sí podría asegurar es que serán efímeros porque no tienen un proyecto de país. Lo que han hecho hasta ahora es apoyar al gobierno en busca de representación burocrática. Los intereses del Partido de la U y de Cambio Radical y de todos los sectores que apoyan a Uribe son incompatibles entre ellos mismos y, por tanto, no hay nada que les garantice una vida prolongada a esos movimientos.
¿Cuál es su opinión sobre la crisis de nuestro Ejército?
Los hechos ocurridos no han sido uno o dos, sino una cadena de una gravedad extraordinaria; ahora he visto que se pone en tela de juicio que el último acto haya sido en realidad obra del propio Ejército; la sola circunstancia de que pueda aceptarse que fueron miembros del Ejército los que lo cometieron, es tan grave como si se comprobara a plenitud que así fue.
Con esa sucesión de hechos irregulares como lo ocurrido en Antioquia, en Guaitarilla, en Cajamarca, en Jamundí, en Barranquilla, en Honda, ¿cree usted que hay una crisis interna en el Ejército?
Todos esos hechos delatan, ciertamente, una crisis grande en el Ejército y creo que es necesario que se asuman responsabilidades cuanto antes y sin actitudes elusivas o evasivas. Desgraciadamente, ya estamos acostumbrados a que en Colombia ocurren cosas gravísimas y son siempre los mandos medios los que pagan el pato. Cuando mi conducta activa tenga una consecuencia tan grave como la que estamos analizado, debo retirarme del ejercicio de ese cargo, si eso ha ocurrido por mi ineficiencia y mi incompetencia.
¿Y la tesis de Uribe de que no hay nada confirmado?
La sola circunstancia de que se haya podido pensar que ese acto ocurrió, como lo dijo el general Mario Montoya, es suficientemente grave.
¿Cuál es su opinión sobre las filtraciones a los medios?
En Colombia se está adoptando una actitud muy peligrosa: desplazar responsabilidades de ciertas instancias oficiales hacia los medios de comunicación. Es muy riesgoso que, en función de prevenir ese tipo de filtraciones, se tomen medidas que vayan a pugnar con la libertad de expresión y la libertad de prensa, que son de las pocas cosas que nos quedan. El organismo que filtra la información es el responsable, el periodista está haciendo lo suyo.
Hay otro escándalo, el del llamado brujo de la Fiscalía, que fue contratado por el fiscal Osorio y despedido por el actual Vicefiscal...
Independientemente de quien haga la denuncia de hechos graves ocurridos en la Fiscalía, es evidente que hay que aclararlos. Pero la noticia folclórica consiste en que el fiscal Osorio haya contratado un parasicólogo o mentalista para desempeñar un cargo importante en esa institución.
¿Usted cree en brujos?
Desde luego que no, pero como dice el refrán "parece que sí los hay".
¿Por qué han aparecido tantos brujos en la política: con Samper, con Turbay, con Pastrana?
Por lo que todos sabemos: la política en Colombia no es seria.