El ahora ex alcalde de Fusagasugá (Cundinamarca), César Jiménez, denunció que ante el fallo de la Procuraduría Provincial de esa ciudad, existe una persecución política.
El próximo viernes ocho de julio miembros del Polo Democrático Independiente y ciudadanos de Fusagasugá realizarán la segunda marcha de apoyo al proyecto político del destituido alcalde de esa ciudad, César Jiménez Rubiano.
La marcha, que partirá desde el Hospital San Rafael de esta ciudad condinamarquesa, también busca que se haga justicia ante la destitución y prohibición por parte de la Procuraduría Provincial de ejercer cargos públicos durante diez años al ahora ex alcalde Jiménez.
El motivo de la destitución del alcalde fue la compra de 39 celulares para el fondo de seguridad, decisión que fue tomada y respaldada con las firmas de los concejales, según lo afirmó Jiménez, en un consejo de seguridad donde participaron las fuerzas militares y los concejales de esa ciudad. La adquisición de los celulares se aprobó ante la imposibilidad de pagar escoltas a los concejales.
La necesidad de los aparatos de comunicación surgió a raíz del asesinato en 2003 del presidente del Concejo de Fusagasugá, Jorge Eliécer Chipatecua, y las amenazas contra el presidente del actual concejo y algunos concejales. La posibilidad de hacer conexión con los organismos de seguridad y salvaguardar las vidas de los concejales de esta ciudad motivó la compra de los aparatos lo que llevó a que César Jiménez fuese destituido de su cargo.
En días pasados, el ex alcalde apeló el fallo de la Procuraduría Provincial porque considera que la acusación no viola la ley 80 de contratación y que este fallo en su contra no es más que una persecución política ya que uno de los concejales, Salomón Murcia, quien aparece como firmante de la acusación, recibió uno de los celulares comprados por aquella época.