Ser la Congresista de 86 Naciones y cosmovisiones diferentes y únicas en el mundo con 64 lenguas igualmente diferentes con derechos propios, con conocimientos particulares y problemáticas comunes, más que un honor es un reto; en especial si estos 86 pueblos indígenas tienen que relacionarse permanentemente con una cultura tan compleja como la occidental que tradicionalmente ha abusado de su poder político, religioso, económico, numérico y cultural sometiendo sistemáticamente al olvido y al atraso nuestra maravillosa biodiversidad.
El primer reto que se tiene como mujer Indígena es el de recuperar y proteger el lugar de dignidad y respeto que como gestoras de la vida sagrada, de los seres humanos y autenticas conservadoras de la madre tierra que durante todos los tiempos ha garantizado la vida a todas las otras formas de vida y a la humanidad propia.
En segundo lugar el deber de reestablecer las relaciones con todas las formas de vida en un diálogo intercultural solidario, pacífico y armónico con alegría.
Los dos elementos anteriores significan que solo a través de la transformación de procesos y procedimientos verdaderamente democráticos y con verdadera voluntad política cambiará la actual realidad política, cultural, económica y social de las mujeres Indígenas y no indígenas. Más aún, es claro para nosotras, que la lucha por el Derecho y la autonomía y el respeto al Derecho Propio de las culturas indígenas, pasará sólo al efectuar las Reformas Constitucionales, legales y conceptúales que permitan que cosas, como La Declaración de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas y el Convenio sobre Biodiversidad sean una realidad y no un postulado de buenas intenciones.
Reafirmando ese primer reto de recuperar y proteger la dignidad y el respeto se ha denunciado públicamente la tasa de mortalidad por desnutrición de niños menores de 5 años, en La Guajira, 36 veces superior a la media nacional; la situación de abandono por parte del estado de hombres y mujeres víctimas del Desplazamiento Forzado y en particular la situación de los pueblos indígenas y los ataques que desde instituciones como el INVIMA y la Dirección Nacional de Estupefacientes se han adoptado contra la economía indígena, legítima por la comercialización de productos legales sacados de la hoja sagrada de Coca; la violación a las normas que regulan la consulta previa, en la construcción del Gasoducto Binacional de Colombia y Venezuela; y en los proyectos de expansión minero energéticos que atentan contra la estabilidad económica y social de los pueblos indígenas como es el caso de la hidroeléctrica URRA I y II. Y por supuesto hemos dejado constancia en todo escenario de nuestro rechazo a la actitud del Gobierno Nacional al no querer firmar y reconocer la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas emanada de la Organización de las Naciones Unidas, demostrando la verdadera intención del gobierno nacional “el despojo del territorio y la hostilidad hacia los 86 pueblos indígenas existentes en el país”, para la implementación del modelo de desarrollo neoliberal.
Se presentaron cuestionarios a las diferentes entidades públicas nacionales y departamentales sobre la presencia de grupos paramilitares en la Cooperativa Ayatawacoop que distribuye el combustible introducido de Venezuela en la Guajira, lo que obligó al gobierno a tomar medidas que aún hoy no satisfacen nuestras exigencias, como se reconoció en el Consejo de Seguridad realizado en Riohacha el día 10 de Marzo de 2008 con la presencia del señor Presidente.
Desde la actividad legislativa y política se han desarrollado actividades de control político, se ha defendido el principio de soberanía alimentaria como base de la seguridad alimentaria, la participación de la mujer en los aspectos políticos, económicos, sociales y en los estamentos municipales, gubernamentales y regionales, Se ha hecho oposición argumentada a proyectos como la venta de Ecopetrol, el Tratado de Libre Comercio, la Reforma a las Transferencias entre otros.
La participación en actividades a nivel internacional ha permitido elevar a los altos organismos multilaterales la problemática Indígena regional
Por todo lo anterior…
MUJERES, LEVANTEMONOS YA!!!
DEFENDAMOS LA MADRE TIERRA,
DEFENDAMOS LA PAZ
DEFENDAMOS EL DESPERTAR DE NUESTROS CORAZONES
DEFENDAMOS EL DERECHO DE TODOS Y TODAS DE VER EL NUEVO DIA DE
JUSTICIA Y DIGNIDAD!!!