Bogotá-.Tras lograr la aprobación de un cobro de valorización por 2,1 billones de pesos, Lucho Garzón habló de sus relaciones con el Polo Democrático, de la ETB y del futuro de Bogotá.
La tarde fría y lluviosa del viernes contrastaba con el ambiente de alegría y tranquilidad en el amplio salón de Compensar donde estaba despachando el alcalde de Bogotá, Luis Eduardo Garzón. No sólo estaba a punto de clausurar con éxito el prestigioso foro de Biarritz, al que asistieron importantes miembros de la socialdemocracia, sino que acababa de ganar uno de los más fuertes pulsos políticos en la historia reciente de la ciudad. Por 24 votos a favor y 20 en contra, el Concejo le acababa de aprobar un ambicioso proyecto de valorización por 2,1 billones de pesos para financiar 135 nuevas obras que se harán entre 2006 y 2017.
SEMANA: ¿Las decisiones que usted ha tomado en las últimas semanas en temas tan espinosos como la ETB, rechazar los cerramientos y la valorización, están mostrando a un Lucho Garzón con un claro polo a tierra?
LUIS EDUARDO GARZÓN: Estoy gobernando con la agenda que me comprometí. Prohibir los cerramientos significaba demostrar que el espacio público es de todos. En la ETB está claro que si no hay un socio estratégico, nos morimos, pues en el mundo de las telecomunicaciones el que parpadea pierde. Y en la valorización nos estábamos jugando una decisión de fondo para el futuro de Bogotá. Durante la campaña dije que iba a hacer una valorización sobre la base de una consulta popular, y me ’patrasié’ porque tomé la decisión de que debía hacerlo de manera directa.
SEMANA: Si en su Plan de Desarrollo había una valorización de 875.000 millones, ¿por qué decidió pasar a una de 2,1 billones?
L.E.G.: No hay un salto, pues este es un aporte que va hasta 2017. En los dos años que quedan de este gobierno se ejecutarán unos 640.000 millones de pesos, menos de lo planteado en el Plan. Lo cierto es que la ciudad necesitaba una política de inversiones y obras de larga duración, y por eso decidí darme la pela, más cuando la gente siente que lo que ha hecho la ciudad en los últimos 10 años es positivo y que eso se ha pagado con impuestos y contribuciones. En esencia esta es una política de Estado muy responsable.
SEMANA: Pero darse una pela política de estas cuando los cobros y las obras se harán a partir de 2007, y cuando el atraso de la ciudad vale 12 billones?
L.E.G.: Una de las características que le hace falta al país es que no hay política de Estado y cada gobernante toma decisiones en procura de que le vaya bien. Yo no. Creo que Bogotá es un ejemplo de política de Estado. Yo le reconozco a Jaime Castro el manejo de una política fiscal, a Antanas Mockus el ejercicio que muchos vieron como ridículo, pero que fue extraordinario para el ejercicio de cultura ciudadana. Reconozco a Enrique Peñalosa el valor del desarrollo urbano y del transporte público. El parque Tercer Milenio lo empezó Peñalosa, lo desarrolló Mockus y yo lo inauguré. Lo mismo pasará con los que vengan.
SEMANA: ¿O sea que tiene en parte razón la bancada cuando dice que usted es un continuista?
L.E.G.: No necesariamente. Yo planteé una ciudad moderna y humana, Moderna significa desarrollar muchas cosas que vienen del pasado, pero humana pues no es continuismo. No lo hay en educación, en Bogotá sin hambre o salud a su hogar.
SEMANA: ¿Pero esta decisión implicó irse contra el Polo Democrático Independiente y su bancada en el Concejo?
L.E.G.: El Polo no es la bancada de concejales. La dirección nacional del Polo apoyó públicamente esta decisión. Además, dos de los ocho miembros de la bancada en el Concejo asumieron una posición favorable e irrestricta para la valorización. Me pareció que hubo un debate positivo, serio y de cara a la ciudad, salvo algunos agravios, epítetos y adjetivos.
SEMANA: ¿Queda muy dividido el Polo con la valorización?
L.E.G.: Quisiera que no, pero habrá que preguntarles a ellos.
SEMANA: Es curioso que mientras los peñalosistas apoyaron la valorización, el grueso de su bancada se opuso.
L.E.G.: Me pareció muy valioso el apoyo que me dio la bancada y el mismo Enrique Peñalosa. Él es un hombre muy comprometido con los temas urbanos y en este caso había cosas que debían ser apoyadas. En el tema de cerramientos tenemos coincidencias y yo creo que el coincidir no significa negar la diferencia.
SEMANA: ¿Usted cree que el Polo no le va a dar la espalada?
L.E.G.: No, ni yo al Polo
SEMANA: ¿Y su futuro sigue con el Polo?
L.E.G.: Sólo pienso en el presente porque si uno se la pasa pensando en el futuro no termina haciendo nada.
SEMANA: Si esta valorización es para obras nuevas, ¿qué va a pasar con la deteriorada malla vial de la ciudad?
L.E.G.: El 10 por ciento de las acciones de la Empresa de Energía se va a vender para recuperar la malla vial. Además, vamos a liberar egresos del presupuesto de 1,2 billones de pesos para ayudar a los sectores más vulnerables a reconstruir cosas que tienen que ver con su estructura de barrio.
SEMANA:¿Cuál es esa diferencia del Lucho de campaña con el Lucho que ahora gobierna, porque algunos dicen que usted no cumplió, como en reducir las tarifas del acueducto?
L.E.G.: La bajé el año pasado en 9 por ciento. No hubo traición y este año estamos pendientes de lograr una reducción del 13 por ciento a través de la nueva tarifa que expida la Comisión de Regulación de Agua Potable.
SEMANA: Dijo que habría cerramientos...
L.E.G.: Al contrario. Siempre dije que estaba en función de defender el espacio público y que en ese tema era salmonista y no peñalosista, porque el arquitecto Rogelio Salmona me da mi indicador.
SEMANA: Dijo que presentaría una reforma administrativa...
L.E.G.: No la hemos presentado, pero todavía no ha concluido mi mandato. Me quedan dos años y hasta donde sé, todavía no hay revocatoria.
SEMANA: Anunció que fortalecería laboralmente la ETB y acaban de anunciar 1.000 despidos...
L.E.G.: Nunca dije eso. La estamos fortaleciendo como empresa y por eso andamos en una sinergia con EPM y si nos toca ir por Telecom, vamos por Telecom
SEMANA: ¿La fusión con EPM cómo va?
L.E.G.: Va muy bien y esa no es una promesa de campaña porque no estaba en la discusión.
SEMANA: ¿Y una fusión Telecom, EPM, ETB?
L.E.G.: Toda. Yo estoy convencido de que por ahí tiene que ir la sinergia para no quedarnos en el conglomerado público, sino para mirar socios estratégicos.
SEMANA:¿Qué importancia tiene un foro como el de Biarritz para Bogotá?
L.E.G.: Mucha, entre otras, la presencia de 235 delegados internaciones, 15 ex presidentes, relaciones Europa-Colombia. Lanzamos la cancillería de Bogotá que se encargará de la promoción internacional de la ciudad.
SEMANA: ¿Qué opina de la licitación para ampliar el aeropuerto El Dorado que quiere hacer el gobierno?
L.E.G.: El próximo lunes nos reuniremos con el presidente Uribe en el consejo de ministros para decirle: "Presidente el aeropuerto que se nos está presentando en estos momentos es una ’pichurria"’. Bogotá requiere de un aeropuerto de muchas más dimensiones y le vamos a explicar por qué. Le vamos a mostrar que estamos en condiciones de hacer sinergias con el gobierno y el sector privado para hacer un aeropuerto de más expectativas. Pero tal y como está hoy, en mi opinión, sólo busca actualizarlo y no para mitigar los grandes retos que se tiene con el plan nacional de exportaciones y otras iniciativas.
SEMANA: ¿Comparte la posición de Carmenza Saldías cuando ha dicho que si el gobierno insiste en la licitación es mejor que les entreguen a ustedes El Dorado?
L.E.G.: Pues si no compartiera lo que dice Carmenza, no estaría en mi equipo. Ojalá Bogotá pudiera tener su propio aeropuerto. El gobierno debería pensar en esa posibilidad.
SEMANA: ¿Ha pensado replantear algunos aspectos del POT?
L.E.G.: Creo que está en pleno desarrollo y que es una experiencia importante a mediano, corto y largo plazo. Más importante que eso es mirar para dónde va la ciudad, esa ciudad-región que queremos construir, más con tanta migración. Cuando uno calza 40 no puede usar zapatos 32; si la ciudad no encuentra un escenario de región, va a ser muy complicado porque la inmigración va a reventar la ciudad en el corto y el mediano plazo.
SEMANA: ¿Le preocupa la seguridad en Bogotá?
L.E.G.: Para nada, los indicadores muestran una recuperación sostenible en los dos últimos meses, especialmente en homicidios. Hay un tema de percepción que no hemos podido corregir. Hay unas bandas que se están apropiando de algunas zonas de la ciudad, como lo que se vive en Centroamérica. El posconflicto lleva a pandillaje, de ahí la importancia de la detención de la banda de los costeños.
SEMANA: Si la reelección pasa, ¿cuál es su futuro?
L.E.G.: Yo por ahora tengo suficientes líos con la valorización, para meterme en el enredo de la reelección.