Polo Democrático Independiente
Inicio | Debates |  


Por la construcción de la tendencia socialista en el PDA
"(...) queremos, con este borrador de trabajo, aportar, como hemos convenido que lo hagan otros agrupamientos y personas vinculadas al proceso, a la creación colectiva de una tendencia socialista del PDA." Documento para el debate del Colectivo Socialista del PDA.


Viernes 18 de enero de 2008

Presentación

En el proceso de construcción del PDA, como opción política para las transformaciones que demanda el país, un grupo de mujeres y hombres del partido, vinculados a colectivos y organizaciones que propician una discusión al interior de la organización, hemos decidido trabajar en la construcción de la Tendencia Socialista , como parte del proceso de los necesarios realinderamientos políticos que se deben producir en el partido, dentro del esquema de constitución de las tendencias prevista en los estatutos.

Queremos que las tendencias trasciendan los liderazgos individuales, los intereses de grupo, las dinámicas exclusivamente electorales, las mecánicas burocráticas y administrativas, en fin, las motivaciones primarias y se eleven al nivel de un juego de ideas y prácticas colectivas sobre los grandes ejes de la ideología y la política.

La unidad del partido, en torno a su Ideario y a sus Estatutos es por supuesto, una condición necesaria para el agrupamiento en tendencias de las diferentes corrientes del pensamiento, al interior de un partido pluralista como el nuestro. Entendemos, sin embargo, que el ideario y los estatutos, resultado de creaciones colectivas y consensos construidos en determinadas circunstancias, son elementos dinámicos y cambiantes de acuerdo a las necesidades de la sociedad, a los desarrollos del pensamiento y a la correlaciones de fuerza que existan en la organización, lo fundamental es mantener la unidad sobre la base de acatar las decisiones adoptadas por las mayorías estatutarias y reconocer los derechos de las minorías al interior de la organización.

Dentro del propósito de construcción de la tendencia socialista, se vienen produciendo una serie de documentos y eventos de discusión, Aspiramos a que el debate se abra a todos los niveles territoriales y sectores sociales del partido, para que se garantice que la construcción no sea un simple acuerdo de cúpulas, sino un proceso que involucre a todos los miembros del partido.

Dentro de este objetivo queremos, con este borrador de trabajo, aportar, como hemos convenido que lo hagan otros agrupamientos y personas vinculadas al proceso, a la creación colectiva de una tendencia socialista del PDA. | Nos despedimos de ustedes, deseándoles mucha alegría en este fin de año y grandes satisfacciones en el inmediato futuro.

EL CONTEXTO POLÍTICO DE LA GLOBALIZACIÓN NEOLIBERAL Y LA RESISTENCIA DE LOS PUEBLOS.

En Colombia, en América Latina y en el mundo los pueblos padecen las graves consecuencias económicas, sociales, políticas, culturales y ambientales de la ruptura del bipolarismo y la consecuente hegemonía Estadounidense y del imperio de la globalización neoliberal. Globalización caracterizada, entre otros aspectos, por la libre circulación de capitales, la deslocalización de los procesos productivos en busca de aprovechamiento de ventajas comparativas y competitivas por parte de las multinacionales, el fortalecimiento del mercado mundial sobre la base de la “flexibilización” que genera la precarización de las condiciones laborales, las restricciones a la libre circulación de las personas provenientes de las naciones de menor grado de desarrollo comparado, con la aplicación de políticas discriminantes y xenofóbicas así como con la construcción de muros físicos y virtuales, la apertura de las economías y los mercados en beneficio del gran capital, la privatización del patrimonio público, el detrimento de las funciones sociales del Estado en los órdenes nacional, regional, y municipal y el crecimiento sostenido de los excluidos del acceso a los productos y beneficios generados por la revolución del conocimiento, la información y la tecnología y el desarrollo de las fuerzas productivas basado en las nuevas categorías del capital (físico, natural, circulante, intelectual, social, etc.)

Ha sido ésta, una fase del capitalismo en la que se aceleró la acumulación en beneficio de las grandes multinacionales y en particular del sector financiero. Esa acumulación se ha realizado en detrimento de la soberanía de los Estados y los pueblos, con la negación de la democracia económica al excluir a las mayorías del disfrute de la riqueza creada socialmente y a la democracia política al ejercer control sobre los medios y sistemas de comunicación, así como a la destrucción del futuro de la humanidad al ser cada día más expoliadora y depredadora del medio ambiente

La dinámica de la racionalidad del lucro privado conduce a la humanidad a un punto en el que, por la esencia misma de ese modelo de sociedad, no puede resolver, en su propia lógica, sus graves conflictos y necesidades, sino que tiende a profundizarlos.

Condiciones en las cuales, ese modelo solo puede sostenerse intensificando el autoritarismo y la guerra en que se desenvuelve el mal llamado tercer mundo o países de menor grado de desarrollo comparado

Hoy no es posible reversar la acumulación hacia formas de democratización del capital. La hipótesis del “capitalismo social” elevada a estrategia política, no pasa de ser una entelequia sin fundamento alguno en las leyes que rigen la economía de mercado en esta fase de la globalización al servicio de las multinacionales. La democratización del capital resulta objetivamente incompatible con los niveles de concentración que son indispensables en la globalización que se inspira en el fundamentalismo de mercado para garantizar la eficiencia y competitividad de las multinacionales. Reversar estas formas de acumulación implica minar los supuestos fundamentales de las bases mismas de esta forma de la economía globalizada.

Es por ello que el capitalismo, en esta fase, se ve obligado a intensificar y diversificar el asistencialismo, es decir, a implementar “políticas sociales” desligadas de cambios estructurales y a promover la “responsabilidad social” y la “solidaridad” de las empresas, contratistas, fundaciones, ciudadanos y gobiernos que le permitan al régimen ocultar las profundas contradicciones del sistema y prolongar su existencia.

De otra parte, desde el punto de vista del desarrollo de las fuerzas productivas, en Colombia, las transformaciones son estructurales, al pasar de la economía rural vía procesos de concentración violenta de la propiedad y su exclusión de los procesos económicos formales y mono exportadora a una economía explotadora de energéticos y minerales (recursos no renovables), concentración de la economía de servicios, y la consolidación de la actividad industrial en estructuras multinacionales y de gran empresa que copan el crédito y los mercados dejando en condiciones de inferioridad a las MiPyMes que generan más del 52% del empleo pero solo un tercio del PIB. De otro lado, el cambio en la densidad y calidad de los interlocutores del capital (sindicalismo frágil y academia acrítica), facilitó la consolidación del modelo neoliberal con sus altos índices de exclusión e inequidad social y económica. Lo anterior permite formular la hipótesis de que están dadas las condiciones para la construcción del socialismo. Pero, se requiere la organización y la relación de fuerzas que permitan avanzar hacia este propósito histórico.

Interpretar la actual situación política en el mundo y América Latina, implica reconocer la lógica de actuación del imperio del capital: los Estados imperialistas; las élites burguesas, aristocráticas y terratenientes de los países del tercer mundo; las estrategias que usan; sus propuestas de sacralización de la empresa privada soportadas en la lógica de la ganancia, la compra de la fuerza de trabajo y la mercantilización de la vida; las políticas neoliberales que hacen del mercado el instrumento central para la producción y distribución de la riqueza y que reducen la democracia al ejercicio electoral, para elegir representantes en Estados que ya no inciden en la dinámica económica sino para garantizar las condiciones sociales y culturales de acumulación.

Pero también implica reconocer los procesos de resistencia y transformación que desde los movimientos sociales y las organizaciones políticas se vienen gestando en la búsqueda de otro mundo posible y en las alternativas de sociedad basadas en la solidaridad, el trabajo colectivo, la democracia participativa y la superación de la explotación de la fuerza de trabajo.

El modelo de globalización neoliberal ha polarizado de manera extrema la estructura social y el proceso político.

En América Latina se desarrolla hoy, en el marco de sus particulares especificidades nacionales, la más fuerte dinámica de resistencia al neoliberalismo, las rupturas y transiciones democráticas en procesos como los de Cuba, La República Bolivariana de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, desarrollos de movimientos políticos y sociales en Brasil y Uruguay, que al lado del movimiento contra la globalización, la heroica resistencia de los pueblos Irakí y Palestino en el medio oriente y las transformaciones en China, India, Paquistan e Irán son la expresión de los vientos de transformación y cambio que soplan en el mundo.

EL POSICIONAMIENTO DE LA IZQUIERDA EN COLOMBIA

Colombia vive en la actualidad y con su propia dinámica social y política, la síntesis de dos grandes procesos fundamentales: en primer lugar, los de carácter interno, con el complejo mapa de dependencia, neoliberalismo, guerra, narcotráfico, paramilitarismo, insurgencia, autoritarismo, mentira, soberbia, monopolio de la comunicación, desinformación, corrupción, inseguridad, miseria, polarización política y su correlación expresada en el posicionamiento de la izquierda y en segundo término, los de carácter externo, la incidencia económica y política de la resistencia y asenso democrático en que se debaten los pueblos hermanos de nuestras fronteras y de gran parte de América Latina.

El país se ha polarizado políticamente: de un lado, una derecha liderada por el Presidente Uribe, que defiende y promueve la globalización neoliberal, las políticas de “seguridad democrática” que le son inherentes y las estrategias de control, expansión e intervención de los Estados Unidos de Norteamérica; y de otra parte, la izquierda democrática, liderada por el Polo Democrático Alternativo (PDA), que emerge y se consolida en la opinión pública como la esperanza y la opción de cambio.

La derecha interna e internacional aspira a mantenerse en el poder y a convertir a Colombia en cabeza de la ofensiva contra el proceso democrático de América Latina y el PDA tiene la responsabilidad de neutralizar y derrotar esa pretensión.

El PDA es un partido en construcción, de reciente formación, pero, que recoge el acumulado histórico de las luchas democráticas de nuestro pueblo. Partido en el que convergen ideológicamente, posturas liberales, diferentes matices socialdemócratas y posiciones revolucionarias. Se expresan también, a su interior, comportamientos políticos y éticos, como el caudillismo, el parlamentarismo, el individualismo, el clientelismo y otras prácticas que reproducen la cultura de la vieja política. Interactúan igualmente, manifestaciones de verticalismo, hegemonismo y grupismo de la izquierda tradicional.

En este mapa de pluralidad, el PDA necesita mantener su UNIDAD como una condición estratégica para la lucha competitiva por el poder. Unidad sin sectarismo, pero sin ambigüedades, como con frecuencia lo reitera el Presidente del partido, CARLOS GAVIRIA.

En esta comprensión de la unidad queremos, con unas claras reglas del juego, emular con las demás tendencias, con la madurez y responsabilidad que nos exigen los intereses del pueblo. Queremos una identidad ideológica y política, cada vez más sólida y consistente, de las tendencias del partido.

Por acuerdo político y por desición estatutaria, la unidad del PDA ha sido convenida, como la de un partido, con un sistema único de organización, en el que sus militantes e instancias acatan las decisiones adoptadas democráticamente por las mayorías estatutarias y en el que las diferentes tendencias ideológicas y políticas deben emular para configurar sus relaciones de fuerza y desarrollar el mapa interno de los acuerdos y alianzas.

Alianzas que en el corto plazo y en la perspectiva electoral del 2010, se perfilan hacia la configuración de dos bloques: uno socialdemócrata y otro de izquierda democrática.

Resulta igualmente necesario para la estrategia política del PDA, el compromiso conjunto de las tendencias, para desarrollar el ideario del partido, en políticas alternativas de Estado para protagonizar con ellas y confrontar al gobierno nacional y para ejercer, con compromiso partidario, transparencia y eficacia la gestión pública en aquellos territorios en los que el partido ganó espacios de gobierno.

Finalmente, la organización del PDA, resulta un compromiso común de las tendencias. Construir un partido que vaya más allá de sus responsabilidades y éxitos electorales, que trascienda su condición de opinión inorgánica y coyuntural, para convertirse en un partido organizado democráticamente, desde las comunidades y territorios, que informe y capacite a sus militantes, simpatizantes y a las comunidades. De un partido que, por su capacidad para convocar y movilizar, gane la coherencia y solidez para conseguir el poder, construir el nuevo orden social y resistir la agresiva y violenta arremetida de los enemigos de la democracia.

POR LA CONSTRUCCIÓN DE LA TENDENCIA SOCIALISTA DEL PDA

En el marco de estas consideraciones, manifestamos nuestra voluntad y compromiso para promover la construcción de una Tendencia Socialista al interior del PDA, enraizada en el pueblo, desde las comunidades y territorios, que en perspectiva del próximo Congreso Nacional del Partido, gane una correlación de fuerzas suficiente para incidir en las decisiones del Congreso, en los contenidos de las políticas del partido, en la integración de sus instancias, en su transformación ética y en el desarrollo y preservación de la UNIDAD.

De la construcción y la fuerza de esta tendencia esta dependiendo, fundamentamente, la sostenibilidad del PDA como el proyecto político que pueda cumplir la misión del cambio profundo que le ha asignado la actual coyuntura que se vive en el país y en América latina.

Propugnamos por una tendencia socialista, entendida como una propuesta prográmatica , ideológica y orgánica que se expresa en el trabajo colectivo, que se proponga ser decisoria al interior del PDA, porque su propuesta, la del socialismo con rostro humano, en la actual etapa de la historia de la humanidad, es la alternativa que propone vincular a las comunidades y los individuos al ejercicio de la democracia que garantice los derechos de primera, segunda y tercera generación, “si el proceso se desenvuelve como esperamos, y cualquiera que sea el grado de resistencia de las clases propietarias, tendrá que venir, más temprano que tarde, la superación del estado de necesidad, requisito básico para que el hombre adquiera su liberación y el derecho a actuar como miembro de una democracia participativa (Molina, 1989)

El socialismo que queremos es hoy una utopía, que se irá construyendo con cambios institucionales y estructurales, fruto del accionar coordinado en los espacios de la democracia, desde la acción parlamentaria y ejecutiva, hasta los arrancados en las movilizaciones sociales , que mejoren las condiciones de vida de la sociedad, construyan nuevas relaciones de soberanía latinoamericana como garante de la equidad, democracia y paz. Cambios que serán el resultado del creciente empoderamiento popular y de su participación, movilización y organización social y política.

No será un socialismo imitativo de ninguna experiencia latinoamericana o mundial, sino, un socialismo que recogiendo la experiencia histórica y el desarrollo del conocimiento universal, se construya, por la voluntad popular y de acuerdo a las condiciones particulares y las realidades propias de Colombia.

Nos reivindicamos como socialistas, porque los socialistas se inspiran y defienden, con plena consecuencia, las luchas que generan espacios de poder de las mayorías, es decir, democracia con pueblo, condición indispensable para garantizar la libertad y las oportunidades de realización de las mujeres y hombres en su condición humana, sin perder de vista las lecciones de las historia universal, como lo expresara Maurice Duverger “… ni los países que ha gobernado la socialmemocracia han constituido la sociedad socialista, ni los países gobernados por los comunistas en Europa Oriental han constituido un orden social basado en la libertad… ” Los socialistas debemos ser los mas entusiastas animadores de las transformaciones en las instituciones y en las estructuras desde las perspectivas de los derechos como conquistas sociales con profundidad, coherencia y sostenibilidad del proceso democrático, en sus expresiones más maduras y radicales, el socialismo.

LOS EJES PROGRAMATICOS PARA UN GOBIERNO DE TRANSICIÓN

Acatando la democracia interna, nos proponemos, como tendencia socialista, defender al interior del partido los siguientes ejes de la programática, para un gobierno democrático que debe iniciarse con los espacios ganados en las elecciones de 2007 y que aspiramos a consolidar y profundizar, con la candidatura y elección presidencial de Carlos Gaviria, a partir del 7 de agosto del 2010.

LA SOBERANIA NACIONAL. Defendemos el derecho del Estado y la sociedad colombiana a decidir soberanamente sus políticas nacionales e internacionales. Sin perder de vista los ideales de integración latinoamericana y los derroteros del nuevo derecho internacional de las naciones libres y dignas.

LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA. Buscamos construir una democracia participativa, en la que las expresiones organizadas de las comunidades en los municipios, los departamentos, las regiones y la nación, asuman las decisiones para hacer mas justa, incluyente y equitativa su realidad social, política, cultural y económica

LA COOPERACIÓN INTERNACIONAL. Mantendremos relaciones políticas, económicas y culturales con todos los países del mundo, dentro del respeto reciproco de la Soberanía. Pero para garantizar el desarrollo económico, la estabilidad política y la fraternidad de los pueblos similares, privilegiaremos las relaciones con los países de América Latina y su integración regional y subregional. En este sentido, respaldamos, entre otras iniciativas, el ALBA, el MERCOSUR, Andinota Comunidad Andina de Naciones, el Banco del Sur, Telesur y propugnamos por la comunidad de intereses políticos y económicos de Latinoamérica, en el marco del desarrollo, la complementariedad, la transferencia tecnológica y la integración (cesión recíproca de soberanías) con equidad y solidaridad. Esta forma de la Cooperación será fundamental para avanzar en la solución de graves problemas que aquejan a América Latina, como la sostenibilidad alimentaria y ambiental.

UNA NUEVA ÉTICA. Propugnaremos por la absoluta transparencia en el manejo de lo público y en la vida del partido. Promoveremos unas nuevas relaciones en la sociedad, basadas en principios de colaboración, eficiencia, autonomía, equidad, fraternidad, solidaridad , honestidad y respeto a la dignidad humana y la intimidad.

LA TRANSFORMACIÓN ECONÓMICA. Buscaremos un modelo de desarrollo que garantice el crecimiento sostenido de la economía con bienestar social. Para tal propósito, proponemos desarrollar el mercado interno, elevar la capacidad adquisitiva de la población, fortalecer el desarrollo industrial en las áreas más competitivas de acuerdo a nuestras ventajas comparativas, estimular las exportaciones de productos con valor agregado, desarrollar las redes de capital humano y capital intelectual como principio de apropiación del plusproducto social por sus creadores, estimular la integración económica y el mercado regional y realizar una reforma que le permita al Estado recuperar el control de sectores que, como la banca, los servicios públicos, la infraestructura vial, las comunicaciones, la inversión en investigación, ciencia y tecnología y la biodiversidad, son estratégicos y fundamentales para el desarrollo, el bienestar social y la equidad.

RENEGOCIAR Y REESTRUCTURAR LA DEUDA PÚBLICA EXTERNA E INTERNA. Como fuente fundamental de recursos para atender los requerimientos del desarrollo económico y la estabilidad social, el Estado Colombiano debe renegociar la deuda pública. Mientras cerca del 50% del PIB se siga destinando al servicio de la deuda, resulta imposible cualquier propósito de desarrollo sostenible y de justicia social.

El gobierno alternativo debe declarar la cesación de pagos y proceder a concertar con los acreedores internacionales la renegociación de la deuda externa, sobre la base de la suspensión de pagos y la congelación de intereses, en ambos casos, por un periodo no inferior a 10 años. Se requiere asimismo, renegociar la deuda pública interna, prorrogando los plazos y ajustando los intereses a la tasa más baja del mercado internacional. Sin renegociar la deuda pública no será posible garantizar recursos para el desarrollo económico sostenible y para la inclusión social.

LA REFORMA TRIBUTARIA Y FISCAL. Se requiere una reforma tributaría que permita hacer realidad la función redistributiva del Estado en el manejo del ingreso y el gasto públicos. Las cargas tributarias deben fijarse en relación directa con el ingreso y la riqueza, preferencialmente, por la vía de los impuestos directos.

LA REFORMA A LA SEGURIDAD SOCIAL. Para garantizar el bienestar de la población, se impone realizar profundas reformas sociales que permitan sentar las bases de una convivencia con equidad.

En la Salud, es necesario derogar la ley 100 de 1993 y establecer un sistema que garantice la cobertura total y la calidad de la seguridad social, como un derecho fundamental que debe ser garantizado por el Estado. La salud no puede seguir siendo un negocio.

En la Educación, se requiere garantizar la educación pública universal, de calidad, gratuita y obligatoria en todos sus niveles. Basada en políticas de estímulo a la investigación, a la apropiación y desarrollo de ciencia y tecnologías, a la formulación de un escalafón docente UNICO Y UNIVERSAL que haga de la actividad docente una opción de vida y desarrollo profesional con base en remuneraciones y estabilidad propias de la más importante actividad humana para el desarrollo social, cívico, cultural, intelectual y científico del país.

En vivienda, el Estado debe garantizar las políticas de reforma urbana, cambios de densidad y resocialización de los habitantes y recursos para resolver, en condiciones de confort y dignidad , el derecho a la propiedad para todos los hogares en el territorio nacional, lo cual implica un sistema de impuesto a la propiedad que elimine la concentración de la propiedad y la tendencia rentista del uso ineficiente del suelo urbano.

En inclusión social, es indispensable proteger la diversidad étnica y cultural, garantizar la igualdad de derechos y oportunidades de la mujer y fortalecer los derechos de la juventud, el adulto mayor y las minorías sexuales.

En trabajo, se requiere una reforma económica que estimule el desarrollo de las empresas que generen empleo de calidad, bien remunerado y estable, dando prelación a las de iniciativa solidaria, a las famiempresas, micro, pequeñas y medianas empresas que estén basadas en estrategias de incorporación de trabajo calificado, innovación, y creación de espacios de mercado local e internacional competitivos. Para ello apoyaremos la creación de banco de fomento con periodos de gracia, tasas nulas y plazos amplios soportadas en acompañamiento experto para garantizar eficiencia y efectividad

Reforma laboral, que restablezca a los trabajadores los derechos conculcados por el neoliberalismo y genere nuevas oportunidades de empleabilidad, elevación de las competencias y mejoramiento continuo de los ingresos asociado a una política de redistribución de excedentes.

En Servicios Públicos, es indispensable que el Estado garantice su cobertura total y su calidad, subsidiando, en la medida en que sea necesario, su prestación a los sectores pobres. Para ello los socialistas y el PDA se oponen a las políticas de privatización de las empresas del Estado como la ETB, EPM, y las demás que son la base del ejercicio de las responsabilidades del Estado y patrimonio social.

LA REFORMA AGRARIA INTEGRAL. Se requiere una reforma agraria integral, que garantice la sostenibilidad del medio ambiente y la racionalización y democratización del uso de la tierra, el crédito, la asistencia técnica, el mercadeo y el aprovechamiento de las ventajas comparativas del país. Para mantener niveles de competitividad en el mercado internacional (mientras subsistan las subvenciones y las restricciones arancelarias y fitosanitarias en otros países), el Estado debe subsidiar la producción agropecuaria. La Reforma Agraria debe atender, igualmente, la sustitución de cultivos y la reincorporación productiva de los desplazados. Las propiedades abandonadas o vendidas bajo la presión de la guerra deben volver a sus dueños y las adquiridas con dineros ilícitos serán expropiadas. Las tierras expropiadas al narcotráfico deben ser utilizadas, preferencialmente, para desarrollar formas asociativas de producción y cooperativas agroindustriales. Se define como política integrar al mercado bienes con valores agregados para superar la expoliación y la condición de constante atraso sectorial derivado de la explotación primaria.

Para la protección de los ecosistemas y la solución del problema social de los pequeños productores de cultivos de uso ilícito, se dará un manejo integral que incluya la erradicación manual y excluya las fumigaciones.

LA SOSTENIBLIDAD AMBIENTAL. Ejercer la protección del medio ambiente y la biodiversidad como bienes estratégicos de propiedad exclusiva de la Nación y sus nacionales. Limitar la explotación de las multinacionales a lo necesario para ejercer procesos de apropiación tecnológica en bienestar de la humanidad, es una tarea prioritaria y fundamental del Estado democrático.

LA REFORMA POLÍTICA. Se deben realizar reformas políticas estructurales que permitan ir construyendo las bases de un régimen político basado en una auténtica democracia, de participación y desición ciudadanas.

En ese propósito consideramos importante:

La organización, fortalecimiento y democratización de los partidos políticos y el establecimiento del sistema gobierno – oposición.

La Reforma del Sistema Electoral, que asegure el voto libre y elimine las prácticas de corrupción y clientelismo que hoy imperan en los procesos electorales. En tal propósito, se requiere, particularmente, la financiación total y exclusiva de las campañas electorales por el Estado, los estímulos y sanciones que promuevan sensiblemente la participación electoral y la lista única cerrada, integrada mediante desición democrática de cada partido.

La democratización de la propiedad privada de los medios de comunicación y de su función en las campañas electorales.

Fortalecer y estimular el sistema de organización y participación ciudadana, con carácter decisorio, en los diferentes espacios territoriales y sociales, para desarrollar un sistema de democracia participativa basado en el empoderamiento de las comunidades.

Reformular el sistema del Ordenamiento Territorial del país, para avanzar, con participación ciudadana, en la descentralización y autonomía de las regiones, hacia la construcción de una República Regional Unitaria. La descentralización política, administrativa y fiscal debe incorporar en las grandes ciudades, la elección popular de Alcaldes Locales y la transformación de las Juntas Administradoras Locales o Comunas en Concejos Locales.

Devolverle al Constituyente Primario el Derecho Soberano a Reformar la Constitución mediante Referendo Directo.

LA GUERRA Y LA PAZ. Creemos que en la actual coyuntura de ascenso democrático la lucha política es el camino expedito para la construcción del modelo de sociedad y estado que proponemos, lo cual implica la confrontación ideológica y el ejercicio de la movilización social como materialización de la democracia y estrategia para derrotar la derecha neoliberal y alcanzar el poder.

El gobierno democrático, con sus reformas estructurales, construirá el camino para una paz duradera y estable. El autoritarismo neoliberal es el cultivo de la guerra. Solo un gobierno democrático puede darle salida a la guerra y esa es una de sus tareas fundamentales. El Gobierno Democrático no solo debe concertar el Acuerdo Humanitario para la liberación de todos los retenidos por la guerrilla, sino que, además debe, de manera inmediata, negociar los términos para la desmovilización de la insurgencia armada.

La movilización social agenciada por el PDA en el sentido de convocar una Constituyente para formular una Constitución que elimine las causas objetivas de la violencia y soporte los requerimientos de la paz y de un régimen de democracia participativa y equidad social.

En correspondencia con estos planteamientos e iniciativas, invitamos a todos los núcleos ideológica y políticamente afines y a toda la militancia y simpatizantes del PDA, en todo el país, a construir, con un espíritu colectivo e incluyente y desde los propios territorios y comunidades, LA TENDENCIA SOCIALISTA DEL PDA.


1. Se debe alertar sobre el tenebroso plan de bioconbustibles que significan la perdida de importantes reservas de biodiversidad, siembra de entre 3 y 6 millones de hectáreas en caña y palma africana como escenario de formalización de la propiedad extendida vía expropiación a los indígenas y pequeño campesinado.

2. Molina Gerardo, las ideas socialistas en Colombia, pág. 357, tercer mundo editores, 1990

Diciembre 3 de 2007.

COLECTIVO SOCIALISTA DEL PDA

Imprima este artículo Imprimir | Comentar este artículo Comentar | Enviar a un amigo Ver 38 comentarios | Enviar
© Polo Democrático Alternativo
Este sitio ha sido desarrollado en software libre con el apoyo de Atarraya

Afiliaciones




Buscar





Herramientas

Imprima este artículo Comentar este artículo Ver  1<//B_c3> comentarios

En la sección Debates

La Junta Nacional del PDA y la crisis andina


El debate ideológico en el PDA


Democracia y medio ambiente


Debate ideológico


La democracia local o la conciencia de la multitud


El Polo piensa en programas


Jorge Enrique Robledo responde a Polemizando


Democracia Interna


Ejercicio de democracia interna


Un frente amplio por la dignidad, contra la corrupción y la parapolítica en el Departamento del Magdalena


PROYECTO DE LEY No DE 2007 CAMARA POR MEDIO DE LA CUAL SE MODIFICA LA LEY 789 DE 2002, QUE MODIFICO EL ARTICULO 160 DEL CODIGO SUSTANTIVO DEL TRABAJO


Documento clave


Registradurías en Bogotá


Reforma a las transferencias


Instructivo oficial de inscripción de aspirantes al Concejo y a las Juntas Administradoras Locales de Bogotá por el PDA