Polo Democrático no descarta ir con liberales a elecciones en 2010, dice Carlos Gaviria
"El ex presidente César Gaviria, director del Partido Liberal, y nosotros estamos de acuerdo en que sería grave para la precaria democracia colombiana un tercer período del presidente Uribe", dijo.
César Gaviria le dijo a Carlos Gaviria, en una reunión realizada el pasado jueves, que está dispuesto a suscribir un acuerdo político con Uribe para buscar salidas a la crisis, solo si el mandatario firma una constancia en la que renuncie a presentarse como candidato a una nueva reelección. En ese caso el líder liberal también firmaría otro documento comprometiéndose a no aspirar a la Presidencia en el 2010. Tomado de eltiempo.com.co.
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EL TIEMPO: ¿Se sorprendió con la respuesta del ex presidente Gaviria o la esperaba?
Carlos Gaviria: Me gustó mucho oírla de una manera tan explícita. Porque coincidimos en ese punto vital: que un tercer período del presidente Uribe sería dañino para una democracia tan precaria como la colombiana.
¿Y también se pusieron de acuerdo en buscar salidas a la crisis?
En la medida en que identifiquemos propósitos comunes vamos a aunar fuerzas para buscar esas salidas.
Luis Eduardo Garzón cree que la solución a la crisis debe provenir de lo que propongan usted, el ex presidente César Gaviria y el presidente Álvaro Uribe. ¿Le parece?
El acuerdo nacional es muy importante. Lo que no veo es de qué manera podría el Polo sentarse con el presidente Uribe, que ha hecho todo lo posible por crear un clima de hostilidad tan grande con este partido.
¿Se niega a sentarse con Uribe?
No veo viable desde el punto de vista de él ni del mío, que dialoguemos.
Hay dos tesis: una, que todo está bien, que los paras fueron extraditados, los congresistas están en la cárcel, la oposición en lo suyo y Uribe gobernando. La otra, que la crisis es muy grave. ¿Con cuál está usted?
Está ocurriendo algo muy importante y es que se está conociendo la verdad. No puede marchar bien una sociedad a base de mentiras. Cuando la verdad empieza a salir a flote, produce traumatismos, pero estos se van superando. Pero deben superarse sobre la base de que la gente tenga plena conciencia de lo que está pasando. Lo que está ocurriendo es muy grave y a mi juicio es que la gente no se ha dado cuenta de la gravedad de la situación.
¿No es una contradicción que se pida la verdad y que cuando esta sale, haya crisis?
La verdad ha salido a flote, no por virtud del Gobierno, sino porque la Justicia ha hecho lo suyo. Por ejemplo: la Ley de Justicia y Paz tenía deficiencias desde el comienzo. Ese proceso ha culminado con lo que pudiera considerarse su fracaso: la extradición de los 14 jefes paramilitares a Estados Unidos de una manera tan abrupta. Eso es la confirmación de que el sometimiento de las autodefensas a la Justicia fracasó.
¿Cuál de todos los ingredientes que conforman la crisis le preocupa más?
Hay muchos factores eficientes en la crisis, pero lo peor ha sido la alianza de la política con grupos criminales. El hecho de que haya tantos congresistas judicializados, algunos privados de la libertad, en su mayoría de la coalición del Presidente, pone de manifiesto una crisis grande. Y sobre todo, la ilegitimidad de un Gobierno que paradójicamente goza de un amplio respaldo popular.
¿No le parece que si los congresistas están en la cárcel es una muestra de que las cosas están funcionando?
El destape del fenómeno de la parapolítica no se lo puede reivindicar el Gobierno, como lo ha hecho muchas veces. Eso ocurrió a pesar del Gobierno.
¿Se puede hablar de ilegitimidad del Presidente con esos índices de popularidad?
Hay pensadores políticos (y le voy a citar uno: Ernesto Garzón Valdés) que distinguen claramente entre dos conceptos que a menudo se confunden: legitimación y legitimidad.
La legitimación se da cuando un presidente o un gobernante goza de un amplio respaldo, independientemente de cuál ha sido la tarea cumplida y de qué manera lo ha hecho. La legitimidad consiste en que ese gobernante haya hecho su tarea de manera limpia, observando los límites que la Constitución establece y la ética pública. El presidente Uribe no ha gobernado ajustando su conducta a los parámetros de la ética pública, ni siquiera a los parámetros constitucionales.
¿Qué propone para salir de la crisis?
Hemos propuesto una asamblea nacional constituyente, porque es evidente que la crisis comenzó a reflejarse en la parapolítica y la pregunta es cómo salir de esto. El país necesita una reforma política, creo unánimemente en eso.
¿La Constituyente es el único camino?
No la hemos planteado como un dogma. Si escuchamos críticas razonables habrá que buscar otro mecanismo. Somos conscientes de que el Polo, solo, no puede realizar esa empresa. Estamos buscando apoyo en otros sectores.
¿No cree que Uribe podría llevarse las mayorías de esa constituyente con toda la popularidad que tiene?
Sin duda. Existe ese riesgo. En política casi todas las opciones son riesgosas, pero tenemos la fundada expectativa de que en el momento en que la asamblea constituyente se elija, el apoyo del presidente Uribe se haya deteriorado de manera significativa por todo lo que está pasando.
¿Qué le hace pensar que ahora sí caerá, si los opositores llevan 6 años esperando eso y nada?
Ciertamente. Los hechos tan graves que han ocurrido y en los que el Gobierno ha tenido protagonismo tienen que reducir ese apoyo.
Edulfo Peña
Editor Político EL TIEMPO