El senador Antonio Navarro, el ex alcalde Enrique Peñalosa y el ex ministro Juan Manuel Santos coincidieron en la necesidad de mejorar la equidad del país, reformar las transferencias a los entes territoriales para que sean más eficientes y ajustar el sistema tributario.
Propusieron formar más PHD, fomentar el mercado interno, mejorar la estabilidad macroeconómica e institucional y bilingüismo.
Cartagena-. La Convención Bancaria se convirtió ayer en el escenario de uno de los primeros debates entre los futuros aspirantes a la carrera presidencial. Dos precandidatos y un escudero del presidente Uribe, como él mismo se declaró, se reunieron para presentar sus ideas sobre lo que se puede hacer para que el país crezca más.
El senador Antonio Navarro, el ex alcalde Enrique Peñalosa y el ex ministro Juan Manuel Santos coincidieron en la necesidad de mejorar la equidad del país, reformar las transferencias a los entes territoriales para que sean más eficientes y ajustar el sistema tributario.
Las grandes divergencias estuvieron relacionadas con la resolución del conflicto, como componente de la seguridad necesaria para atraer inversión, así como en el frente comercial, pues mientras Navarro insistió en que se le debe dar más impulso al mercado doméstico, los otros dos apoyaron las negociaciones del TLC y la necesidad de fomentar más las exportaciones.
El contrapunteo
Navarro comenzó su discurso diciendo que se iba a hacer auto publicidad, y aseguró que de los que estaban en la mesa, “el que mejor sabe como es el conflicto soy yo y por lo tanto soy el que mejor sabe cómo resolverlo”, a lo que Santos respondió, también al inicio de su intervención, que cuando Navarro estaba en el monte él estaba en “el batallón de infantería militar prestando servicio y eso no me hace más o menos calificado para hablar del conflicto”.
Ante la pregunta sobre si este es el momento para volver a la mesa de negociación con la guerrilla, Navarro respondió que definitivamente este mecanismo es el más directo, barato y eficiente, pero solo funciona si las dos partes lo hacen de buena fe. Peñalosa opinó que es una lástima que después de 40 años de guerra, los colombianos “no sepamos qué es lo que quiere la guerrilla” y dijo que la negociación no excluye la estrategia militar, y el Gobierno debe imponer el orden.
Otras fórmulas
Santos coincidió en que hay que sentarse a negociar cuando las dos partes lo quieran sinceramente, pero mientras tanto se debe mantener la seguridad democrática y dijo que el Gobierno está abierto al diálogo y el ejemplo es que estuvieron a punto de llegar a un acuerdo con el ELN, pero no se logró “porque ellos no podían comprometerse a dejar de secuestrar, porque se dañaba su organización”.
Frente a otras fórmulas de crecimiento, además de la de seguridad, Navarro dijo que era necesario aumentar el tamaño y la distribución de los activos de una sociedad, lo cual se consigue con educación, salud, empleo, servicios, desarrollo tecnológico y cierre de la brecha de conocimiento.
Sobre este punto propuso que se formen 3.000 PHD (doctores), para mejorar la capacidad de los profesionales colombianos. Peñalosa dijo que lo importante es promover el bilingüismo como herramienta de crecimiento e inclusión al mundo. “Es prioritario que los profesionales lo hablen”.
Mientras que Santos se refirió primordialmente a la necesidad mantener estabilidad macroeconómica e institucional como claves para crecer sostenidamente. Explicó que las reformas son importantes, pero que se deben hacer en secuencia y no aisladamente, porque pueden ser contraproducentes.
“Por ejemplo, la propuesta de Navarro de 3.000 PHD vale unos 10.000 millones, menos del 10 por ciento de las utilidades del sector bancario, pero ¿qué van a hacer esos 3.000 doctores en Colombia si no hay entidades o compañías que demanden su trabajo? Eso lo único que produce es una disminución de su salario, pero no más crecimiento ni más bienestar, debería ser una fórmula complementada con políticas de retorno de la inversión”.
Nuevo compromiso
La Convención Bancaria se clausuró con un nuevo acuerdo firmado entre el sector financiero y el Gobierno para mejorar el acceso al crédito para vivienda social.
A finales del 2002 firmaron uno que estaba vigente por dos años y que buscaba colocar 500.000 millones de pesos en este segmento, y que equivalía al 0,5 por ciento de la cartera bruta de todas las entidades.
Esta vez el acuerdo es por un billón de pesos, pero no hay un plazo máximo para colocarlo. La única diferencia es que esta vez se van a bajar las comisiones del Fondo Nacional de Garantías, reducción que será pagada por el Gobierno, con lo cual se podrá reducir en 10 por ciento el valor de la cuota mensual de los nuevos deudores, aunque esto es solo para aquellos que adquieren microcrédito de vivienda.