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Programa y política ambientalista
Jueves 23 de noviembre de 2006

El ambientalismo es una propuesta política para la construcción de una nueva civilización y da cuenta de la encrucijada que se plantea a la humanidad, encrucijada entre vivir (convivir y sobrevivir) o perecer. Con ello pretende darles un valor distinto y nuevo a los procesos económicos, formar un nuevo gusto por la vida, desarrollar nuevos elementos estéticos y nuevas relaciones entre sexos. El ambientalismo se propone nuevas prácticas sociales, nuevas políticas, nuevos elementos estéticos, nuevos retos analíticos, nuevas relaciones sociales, una nueva sociedad, una nueva civilización.

Esa nueva civilización se fundamenta en construir comunidades sustentables, en el fortalecimiento de los movimientos sociales y en la construcción de fuerzas políticas ambientalistas.

Hablar de programa es hablar de la promesa de construir una fuerza transformadora, que se eleve por encima del paradigma desarrollista y del imperio del capital. El programa del ambientalismo político consiste en disponer nuestra libertad para hacer coherentes los intereses de los individuos con los de comunidades sustentables, y mantener las condiciones para la vida en el planeta.

Reconocemos que las manifestaciones violentas del conflicto son fruto de su irresolución histórica. Y que ellos tienen origen en el uso, apropiación, distribución o destrucción de los bienes y servicios ambientales a favor del Capital y de las elites económicas. Las soluciones de fondo a la problemática social que enmarca el conflicto político y armado colombiano tienen que ser soluciones ambientales, que instauren nuevas formas de distribución ecológica y económica y nuevas estructuras del poder político. La búsqueda de la sustentabilidad y la justicia ambiental no es opuesta al bienestar de la población sino al modelo de acumulación que la racionalidad económica imperante impone; son quienes lo usufructúan los que realmente se oponen a la vida. El movimiento ambientalista está latente y posee una gran riqueza de enunciados teóricos, filosóficos y un cúmulo de experiencias prácticas de transformación de la sociedad, que se constituyen en su fuerza de unificación. Reconocemos que hay una fuerza ambientalista latente, que posee gran potencial organizativo y de acción. Consideramos nuestro deber histórico articular esa fuerza renovadora para alentar alternativas políticas nacionales y regionales.

Nuestro programa hace énfasis entre otros en aspectos como:

o La construcción de una Ética de la libertad y para la vida en el Mundo, que reconoce la dignidad de todos los seres vivos y aboga por la conservación de la trama de la vida.

o La construcción de una economía ambiental cuyos nuevos fines pasan por la realización de esfuerzos teóricos, que rompan con categorías que se haya ideológicamente asentadas en las concepciones y prácticas económicas dominantes y al servicio del Capital.

o Nos oponemos a las formas de explotación de la sociedad y la naturaleza que atentan contra la vida y la libertad y reconocemos que los efectos destructivos de las actividades de la especie humana no son exclusivamente en el orden de los ecosistemas o de las funciones ecológicas sino en los órdenes social y simbólico, y que esos efectos no se producen ni se distribuyen homogéneamente.

o Reconocemos que existen distintos niveles de responsabilidad frente a la crisis ambiental y la destrucción de las redes de la vida y las culturas. Reconocemos la mayor responsabilidad en quienes auspician y sostienen las mortíferas estructuras de la racionalidad económica capitalista.

o Trabajamos por la Soberanía ecológica, sabiendo que la dinámica de los ecosistemas puede contribuir a construir un sentido más profundo del vivir humano. El ambientalismo defiende una ecología que conserve las especies amenazadas por la racionalidad económica y por las relaciones sociales inicuas.

o Impulsamos el manejo y aprovechamiento sostenible del bosque y la selva a escala apropiada.

o Aspiramos edificar nuevos espacios urbanos transformando las estructuras de significación y orientándonos a nuevos fines de sostenibilidad y equidad, que posibiliten restablecer los valores de la vida, que agencien una práctica cotidiana de justicia.

o Procuramos nuestra Soberanía política frente al intervencionismo político, económico y militar que atenta contra nuestra bioseguridad. Buscamos autodeterminación, autonomía, autarquía y solidaridad de, y entre, los pueblos.

o Los ambientalistas nos declaramos hacedores de paz.

o Procuramos un gobierno que se ocupe holísticamente del territorio. Queremos gobiernos erigidos con ética de vida para la vida y capacidad para gobernar en la diversidad y el conflicto. Procuramos construir gobiernos soberanos y autónomos. Impulsamos la descentralización y el fortalecimiento de múltiples formas de poder en la sociedad (el poder no es sólo el del Estado)

o Queremos nuestra Soberanía alimentaria, que se pueda comer en paz, frugal y placenteramente.

o Nos proponemos garantizar la equidad y justicia entre géneros, personas, generaciones, regiones, etnias, pueblos y naciones. Queremos igualdad de oportunidades para el acceso a los espacios de decisión política, a los bienes y servicios ambientales y a los excedentes de la economía.

o Rechazamos todas las formas y sistemas de dominación y explotación.

o Abogamos por una Ecología del discurso buscando ser respetuosos y valorar y asumir los conocimientos y saberes ancestrales y futuros que contribuyan a la sustentabilidad local-global.

o Nuestra acción de educación ambiental está orientada hacia la acción política ambientalista, hacia la crítica a la racionalidad económica y la denuncia de la irracionalidad capitalista y de los modelos de desarrollos prevalentes; está orientada a alentar la emergencia de nuevos saberes, de nuevas sensibilidades, de nuevas estéticas, de nuevas relaciones sociales.

o Reconocemos la profunda relación que hay entre energía y vida y que en la definición del futuro de nuestra sociedad es clave la definición de unas políticas y de unas estrategias en el campo de la energía. Nos proponemos evitar acrecentar la amenaza que las formas desaforadas de explotación y consumo de fuentes energéticas, particularmente fósiles y nucleares, traen sobre la vida.

o El movimiento ambiental en la construcción de una nueva manera de hacer la política ha de reconocer no sólo las posibilidades de expresión de los medios sino buscar nuevas fuentes enunciativas desde lo femenino, desde lo urbano, desde lo indígena y desde lo heterosexual.

ELEMENTOS POLITICOS Y PROGRAMATICOS DEL MOVIMIENTO AMBIENTALISTA

NUEVA CIVILIZACIÓN Y MOVIMIENTO AMBIENTALISTA

o El ambientalismo como propuesta política busca la construcción de una nueva civilización y esta búsqueda implica sin duda darles un valor distinto y nuevo a los procesos económicos, implica la formación de un nuevo gusto por la vida, el desarrollo de nuevos elementos de la estética, nuevas relaciones entre sexos, nueva ternura. Construir una nueva civilización es una salida hacia delante en el mundo globalizado actual, es una respuesta a la encrucijada que se plantea a la humanidad, encrucijada entre vivir (convivir y sobrevivir) o perecer.

o La expresión: “Programa del Ambientalismo Colombiano” podría parecernos un discurso tradicional. Pero la propuesta civilizatoria (de nueva civilización), que el ambientalismo se propone como búsqueda de reestructuración de las relaciones entre Humanidad y Naturaleza (incluida la humanidad como naturaleza), parte de reconocer que el devenir humano está ligado al devenir del territorio y al devenir de la vida en el planeta, y rompe así con la política como se ha hecho hasta hoy. Esta salida civilizatoria reconoce que los seres humanos, como constructores de territorios, estamos ligados con el devenir del entorno, con el devenir del suelo y del río. El devenir humano es devenir idea y sueño, devenir música; es devenir en múltiples dimensiones y será devenir de la liberación de todos sus sentidos y potencias. A ello apuntará el Programa.

o Nuestro reto es construir humanidad, hacer una nueva civilización a partir de entender que nos autoproducimos como seres individuales y gregarios; que nos autoconstruimos en procesos complejos formados de diversidades africanas, indígenas, asiáticas, europeas, mundiales; que buscamos construir territorios existenciales para sujetos capaces de crear nuevos sentidos y valores. El programa es una apuesta para devenir nueva civilización, nuevas subjetividades, nuevos territorios.

o Este devenir nos lo planteamos como fuerza social dispuesta a liberar sus potencias, a desatar procesos de mudanzas sociales e individuales, en articulaciones organizativas que actúen como “atractores extraños” para sociedades y comunidades sustentables.

o Devenir movimiento ambientalista es constituirse en fuerza de transformación a partir de una promesa, de una Utopía que surge en el territorio de la existencia, que está en identidad con la Tierra, con el espacio en el que vivimos, con el país, con la calle recorrida, con la trayectoria de vida. Al devenir Movimiento Ambientalista no desconocemos la heterogeneidad ontológica, no nos apartamos de la existencia de nuevos materiales, de nuevas experiencias sensuales, ni nos sustraemos de las nuevas representaciones electrónicas que estrechan las distancias. Sin duda enfrentamos un embrutecimiento que no es mediático sino de las formas de organización de la sociedad, de la distribución de bienes (incluida la información) y la organización de la producción.

o El ambientalismo se propone pues nuevas prácticas sociales, nuevas políticas, nuevos elementos estéticos, nuevos retos analíticos, nuevas relaciones sociales, una nueva sociedad, una nueva civilización.

PROGRAMA Y PROMESA

o Este documento esboza nuestra promesa: un programa para las comunidades sustentables, para la sustentabilidad de nuestro país y que aporte a la sustentabilidad del planeta. Tal como afirmábamos en el municipio de Guaduas, en julio del 98, reconocemos la existencia de muchas agendas, agendas de todas las guerras irresueltas, agendas de todos los intereses, incluso de intereses contrapuestos, agendas de distintas vertientes políticas. La agenda, el programa, que como ambientalistas nos planteamos es para el presente y para el futuro, no desconoce nuestro pasado, procura entender y dar cuenta de nuestra realidad local-nacional-global, busca comprender la virtualidad de espacios de la vida actual, y se compromete con la construcción de la paz como un fin: una paz entre los humanos y con la Tierra.

o El programa lo entendemos los ambientalistas como una promesa que nos hacemos para llegar a ser lo que queremos ser, para llegar a ser el país que queremos, para hacer el Mundo que soñamos, para trasformarnos nosotros en los seres humanos que queremos ser, para construir sociedades sustentables, comunidades sustentables. Hablar de programa es hablar de promesa, de la promesa que hacemos para construir una fuerza transformadora, que se eleve por encima del paradigma desarrollista y del imperio del capital; una apuesta al fortalecimiento de los movimientos sociales con contenido ambientalista; una apuesta a la construcción de una nueva civilización.

o Cuando se hace una promesa se asume un compromiso ético. No son pues simples palabras que se dicen de manera más o menos razonable, sino un compromiso para la acción. El programa tiene sentido si fructifica en acciones. Son las acciones del movimiento real las que le dan vigencia a nuestra promesa. En el país la desconfianza política se ha nutrido de promesas muchas veces equivocadas y muchas veces hechas sin tener voluntad de cumplirlas. El movimiento ambientalista se compromete a que sus promesas sean una guía de acción que se asume con responsabilidad ética.

o La protección del mundo natural no se opone a la defensa de la humanidad. El ambientalismo es una ética humanista, que se concreta en un mundo al alcance de las manos. Una ética mundana, no es una ética para un reino de otro mundo.

o Hablar de programa es hablar de compromiso, de voluntad política. Un programa es un conjunto de reivindicaciones que unifican las aspiraciones de una fuerza o movimiento social o político en un período del proceso de transformación consiente de la sociedad; pero una definición de estas puede igual permanecer en el papel sin que pase nada. Lo importante acá es la postura ética del ambientalismo, es decir la congruencia práctica que podamos tener con el contenido del programa.

o Para nosotros la táctica y la estrategia de nuestro programa no son asuntos del tiempo sino de las dimensiones de la construcción de la política y de la sociedad que queremos. Por ello nuestros principios son para la táctica y para la estrategia.

EL PROGRAMA TAMBIÉN CONSTRUYE EL MOVIMIENTO

o Un programa no es un listado estático de reivindicaciones. Un programa es una dinámica y no verdades sempiternas, inmóviles, que se sitúan doctrinariamente sobre nuestras cabezas. Un programa es una propuesta para ver el mundo y para guiar las acciones políticas y se enfrenta a los obstáculos que habitan en nuestras cabezas y que nos impiden imaginar nuestra propia historia y construir nuestra identidad.

o Uno de los reconocimientos fundamentales que lleva a plantearnos la potencialidad del movimiento ambientalista es que la humanidad hoy se reconoce como fruto de la evolución biológica, como resultado de procesos simbióticos con los otros seres vivos, como parte de la trama de la vida. Sin embargo, esta conciencia de la trama de la vida, es un privilegio de los humanos. Sólo los humanos nos decimos a nosotros humanos, ni los simios se dicen simios ni nos dicen a nosotros humanos.

o El programa del ambientalismo político consiste en disponer nuestra libertad para hacer coherentes los intereses de los individuos con los de comunidades sustentables, y mantener las condiciones para la vida en el planeta.

o De ahí que también debamos plantearnos la obligación de mantener el equilibrio de la vida, de ser solidarios entre los seres humanos y con todos los seres vivos y procurar condiciones humanas para mantener la vida. Sin embargo en la práctica se evidencian importantes obstáculos a esta solidaridad.

ALGUNOS OBSTÁCULOS

o Sin duda, hoy, nuestra Libertad, así como las posibilidades para la vida, se estrellan con los postulados neoliberales que hacen de lo público exclusivamente un escenario de mercado y dan primacía a los intereses privados por encima del bienestar de la sociedad y en contra de toda supervivencia. El neoliberalismo nos hace patente el dilema de la vida en la contemporaneidad: o construimos sociedades sustentables o desaparece la vida humana.

o El programa del ambientalismo comprometido con las causas populares debe enfrentar lo que metafóricamente podríamos llamar “el enemigo que ocupa nuestras cabezas”. Dicho sea de paso, este enemigo anima actitudes que creen que la guerra y no la paz es el fin; y a la paz la creen el medio para seguir haciendo la guerra y con ello de contera se sirven los verdaderos fines cuales son mantener elites económicas y políticas en la cúspide de los beneficios de la economía. Ese fantasma instalado en la cotidianidad de much@s nosotr@s es, querámoslo o no, aliento para propuestas militaristas, guerreristas y engañosas. Sin embargo no sobra señalar que reconocemos el derecho y el deber de los pueblos a revelarse contra las ignominias. No desconocemos la causalidad histórica de la lucha política armada que se libra en el país. El debate, en este sentido, debe hacerse reconociendo que no hay “actores armados” ajenos a intereses económicos y políticos, y que lo que está en juego es también propuestas o ausencia de propuestas de país.

o Lo que los ambientalistas nos proponemos es instalar en el imaginario de l@s colombian@s una promesa de sociedad sustentable. Esto sin duda nos compromete en la lucha contra la pérdida de esperanza, nos compromete con la construcción de un país donde podamos vivir mejor, nos compromete con una paz con justicia y libertad. El programa es un estímulo en la lucha por mantener viva la utopía: Utopía de la Vida.

o La desconfianza es otro obstáculo a la solidaridad, ella ha imposibilitado un avance más consistente y más seguro del movimiento ambiental y de los movimientos sociales. La desconfianza es una secuela que se cuela por las rendijas de nuestras propuestas y de nuestras acciones. De ahí que el ambientalismo político se proponga la lucha por conquistar la credibilidad y la confianza entre nosotros mismos, construir criterios y principios solidarios. Sí, construir camaradería, para hacer la historia.

LAS CLAVES DE LA EPOCA

o Los ambientalistas nos disponemos a la construcción del programa y nos reconocemos socialmente como una minoría, apenas una parte de los que construyen alternativas en este planeta, en este país, y queremos ser portadores de la antorcha flamante de la paz con el mundo. Sabemos que buena parte de los conflictos violentos tienen origen en el uso, apropiación, distribución o destrucción de los bienes y servicios ambientales. Las soluciones de fondo a la problemática social que enmarca el conflicto político y armado colombiano tienen que ser soluciones ambientales, que instauren nuevas formas de distribución ecológica y económica y nuevas estructuras del poder político.

o Muchas causas del conflicto socio político colombiano son ambientales. Raíces de la guerra en la que estamos involucrados se hayan en la apropiación, expropiación y destrucción del patrimonio natural y las fuentes de vida para la población originadas por los modelos de desarrollo que se han impulsado y de los que se ha servido esencialmente una minoría. Inequidades las hay en la distribución de ecosistemas, del agua, del aire, de las autopistas informáticas, de los beneficios de la economía, de las posibilidades de acceso a los cargos públicos, de las oportunidades de la acción política, etc. El haber concentrado en pocas manos los medios de trabajo, las fuentes de vida, nuestros ricos ecosistemas, la renta de nuestro patrimonio natural y la ganancia de las empresas y negocios ha sido causa del empobrecimiento social y ambiental, que hoy padecemos. La pobreza es resultado del enriquecimiento de pocos y las políticas multinacionales han sido acicates. No somos pobres estamos siendo empobrecidos.

o Esta situación no es distinta a la que se vive en muchos otros lugares del planeta y que ha llevado a la crisis ambiental global que cada es más cruenta. Estos hechos nos llevan a pensarnos como ambientalistas y a plantearnos los compromisos, las acciones y los mecanismos para construir en colectivos, en combos, programas, plataformas, planes, agendas, desde los ambientalistas y para el movimiento político ambientalista.

o Sin duda la paz con justicia social que queremos para el mundo la hemos de construir también los ambientalistas de todas las etnias y pueblos, de todas las regiones y lugares, de todas las edades y preferencias sexuales. La sustentabilidad será posible en la medida que la comida que nos comamos sea producida sin agroquímicos y sin hormonas artificiales; cuando podamos tener agua para todos y para todos los usos; cuando tengamos trabajo; cuando tengamos tiempo para contar historias, tiempo para el arte y para la rumba. Queremos un planeta donde más mujeres estén en el gobierno y ningún niño y ninguna niña tengan que ganarse su propio sustento en trabajos degradantes.

o La búsqueda de la sustentabilidad y la justicia ambiental no es opuesta al bienestar de la población sino al modelo de acumulación que la racionalidad económica imperante impone; son quienes lo usufructúan los que realmente se oponen a la vida.

o El movimiento político ambientalista es expresión de las luchas de los pueblos del Sur y no una expresión de intereses ajenos a los de los oprimidos. Muchas de las luchas sociales son ambientalistas así no se reconozcan como tal: la lucha contra las fumigaciones, la lucha por servicios públicos, la lucha por el agua, la lucha por mejores condiciones en los ambientes laborales, etc. Son luchas esencialmente ambientalistas.

o Nos basta lo natural y lo que satisfaga nuestras necesidades esenciales, no más. No queremos seguir atrapados por el consumismo. Queremos vivir sin opulencia ni extravagancias una vida que nos sea placentera. Habiendo puesto el temor que nos aísla bajo el dominio de la esperanza, los ambientalistas asumimos y proponemos, con las manos unidas, esta promesa, que es nuestro programa.

SITUACIÓN DEL AMBIENTALISMO COLOMBIANO

o El ambientalismo Colombiano tiene varios años de existencia y hay diferentes hitos que marcan su historia. Hoy, gracias a muchos diferentes esfuerzos efectuados en distintos momentos, emerge una fuerza que se organiza a distintos niveles nacionalmente y que tiene el reto de jalonar con coherencia y permanencia la construcción de un movimiento político ambientalista amplio.

o En toda la geografía del país existe un gran potencial organizativo y de acción de organizaciones ambientalistas, y se hace necesario y posible alentar alternativas políticas nacionales y regionales. El movimiento ambientalista está latente y posee una gran riqueza de enunciados teóricos, filosóficos y un cúmulo de experiencias prácticas de transformación de la sociedad, que se constituyen en su fuerza de unificación.

o Además hay una gran variedad de experiencias pedagógicas, muchas de ellas dirigidas a la gestión ambiental, pero pocas dirigidas a la acción política; por ello es esencial que la construcción del programa vaya acompañándose de una estrategia pedagógica para la acción política.

TAREAS EN LA CONSTRUCCIÓN DEL PROGRAMA

El movimiento ambientalista lucha por ocupar muchos terrenos del poder con una práctica de justicia, de equidad, con un comportamiento ético. El movimiento ambientalista ha de procurar la difusión y concreción del programa en múltiples escenarios que surgen de los ámbitos internacionales, los de la vida cultural, los de la educación, los de las relaciones sociales, los de la comunicación virtual, los de la propia corporalidad, y avanzar en la apropiación del paisaje desde nuevos horizontes de mirada.

En particular el movimiento ambiental debe fortalecer su programa en varios niveles:

o Construyendo relaciones de solidaridad política y paradigmática con las organizaciones populares, con las movilizaciones y las luchas de la población por la justicia, por el bienestar, y por la paz.

o Llevando a cabo una dinámica de construcción conceptual y teórica en la arena del debate y superando el desprecio espontaneísta por la “lucha teórica” y por la reflexión política y filosófica. Sin buenas ideas no hay buenas acciones políticas; para actuar debemos tomarnos el tiempo necesario para pensar.

o Empleando el programa para definir con claridad propuestas de gobierno local, nacional e internacional, en aras a la superación de modelos desarrollistas y en pos de comunidades y sociedades sustentables. Hablar con sentido y para el común.

o Al no considerar que nuestro programa es la “posición correcta” o la “posición mayoritaria”, los ambientalistas tenemos el reto de invitar a construir la fuerza social que erija nuevas verdades, verdades de justicia, de libertad, de respecto por los derechos de los otros -lo que incluye el medio ambiente-, de distribución ecológica de los bienes y servicios.

o El programa deberá entonces entenderse como una invitación a construir en el día a día comunidades sustentables, fundamentadas en: La ética, la economía ambiental, la soberanía ecológica y otros elementos, algunos de los cuales están indicados adelante.

PRINCIPIOS PROGRAMÁTICOS

ÉTICA

o Somos mujeres y hombres que asumimos la construcción del ambientalismo fundamentado en una ética de la libertad y para la vida en el Mundo, que reconoce la dignidad de todos los seres vivos y aboga por la conservación de la trama de la vida.

o El ambientalismo es una postura política que apunta a construir una ética para la vida digna en el Mundo. Nuestra relación con el mundo y entre los seres humanos estará guiada por una ética que reconoce la subjetividad y la corporalidad de los seres humanos y las maneras de relación entre estos y el Mundo para la producción de sus medios de vida y de la vida misma.

o Propugnamos por relaciones equitativas, justas y sustentables entre los seres humanos y con el entorno, así como en la producción de los medios para una vida digna, para la edificación libre de la fraternidad, del respeto mutuo y de la actitud ambientalista ante el universo.

o Reconocemos la dignidad de los seres vivos y de las funciones y sistemas que producen la vida y consideramos que el conocimiento de las estructuras de la vida, bajo el principio de precaución, debe emplearse exclusivamente para procurar el bienestar de la sociedad y para la perpetuación de la biosfera y rechazamos la manipulación genética para fines de control político o fines de lucro o para sostén de las estructuras económicas y sociales de apropiación y acumulación.

ECONOMÍA AMBIENTAL

Los fines

o Construir unos nuevos fines de la economía pasa por la realización de esfuerzos teóricos, que permitan superar los indicadores de la economía, que permitan romper categorías que se hayan ideológicamente asentadas en las concepciones y prácticas económicas, como los son por ejemplo los conceptos de línea de pobreza, los conceptos de recursos renovables y no renovables, los conceptos de PIB que, como decía Eduardo Galeano, lo de bruto le viene muy bien. Esto significa que hemos de seguir luchando contra la contaminación ideológica del productivismo y el desarrollismo y por la claridad en el sentido de vivir, pensar e imaginar nuestro presente y nuestro futuro.

o Nuestro compromiso es construir no sólo otras formas de relación económica sino una teoría económica acorde a propósitos humanistas-ambientalistas.

o Nos oponemos a las formas de explotación de la sociedad y la naturaleza que atentan contra la vida y la libertad y reconocemos que los efectos destructivos de las actividades de la especie humana no son exclusivamente en el orden de los ecosistemas o de las funciones ecológicas sino en los órdenes social y simbólico, y que esos efectos no se producen ni se distribuyen homogéneamente. Existen distintos niveles de responsabilidad frente a la crisis ambiental y la destrucción de las redes de la vida y las culturas. Reconocemos la mayor responsabilidad en quienes auspician y sostienen las mortíferas estructuras de la racionalidad económica capitalista.

o Ha de ser un fin de la economía producir para satisfacer las necesidades esenciales de la sociedad sin detrimento de la conservación del entorno. Los cambios que proponemos en la racionalidad económica implican trasformar el para qué y el cómo de los procesos de producción-distribución. La economía debe tener como fines la dignidad humana, la equidad y la sustentabilidad y debe distinguirse de la crematística (monetarización de la economía). Para ello habremos de procurar que las inversiones económicas tengan por destino la producción real y no la especulación financiera.

o Afirmamos que la sustentabilidad es inherente a la justicia social y ambiental.

Las cuentas

o Sabemos que la crematística no da salidas esenciales y que es imposible valorar económicamente los procesos naturales aunque la economía se proponga la internalización de externalidades. Parafraseando a Machado, es de necio confundir valor con precio.

o La economía y la crematística imperantes han hecho malas cuentas, tanto por el tipo de indicadores como por el desconocimiento de factores de los procesos de valorización y producción, por ejemplo, como lo señaló oportunamente Max Neef, el PIB desconoce el trabajo femenino del hogar y el trabajo de niños y niñas. Los costos sociales y ambientales del modelo no han entrado en la contabilidad, y así sucesivamente. Ello prueba la fragilidad del paradigma y de la racionalidad económica prevalente. Sabiendo que las cifras están al servicio del príncipe y de los argumentos del paradigma dominante y que sus indicadores falsean la realidad, hemos de darnos a la tarea de levantar nuestra propia lógica de argumentación.

o Propugnamos por el reconocimiento de la deuda ecológica que se tiene para con las sociedades empobrecidas y con la naturaleza.

o Abogamos por una economía que introduzca nuevos indicadores, como por ejemplo, el propuesto por Max Neef en su Economía Descalza, el Anarco-eco-zoo, o el “espacio ecológico” propuesto para una Europa Sostenible por el Wuppertal Institute de Alemania. Indicadores que no invisibilicen el trabajo de las mujeres, de las niñas y niños, e impulsen a evitar estos últimos; una economía basada en el aprovechamiento de nuestra capacidad colectiva de trabajo y el despliegue de nuestra capacidad de creación.

o Una nueva racionalidad económica debe reconocer que la fuente de todo valor es la naturaleza (¡y los humanos también somos naturaleza!) y que para hacer la historia los seres humanos hemos acudido a la creación que es posible por el trabajo.

El consumo

o Consumir de manera adecuada, priorizando resolver las demandas de quienes se encuentran más empobrecidos y en niveles de infraconsumo y consumir en consonancia con las necesidades presentes y futuras de la sociedad y para satisfacción de las necesidades esenciales y no de los deseos ilimitados, es una condición para posibilitar la permanencia de las sociedades humanas.

o Impulsamos niveles de consumo que permitan para las actuales y futuras generaciones un acceso equitativo a los bienes y servicios naturales (ecosfera) y antrópicos (tecnosfera), y una vida digna, reduciendo y limitando la generación de entropía.

El mercado

o Abogamos por mercados controlados por la sociedad y no por las Empresas Transnacionales (ETN).

o Estamos por mercados bajo el control de la sociedad, donde se de importancia al comercio local, regional y nacional y se propenda por su autosuficiencia en esas dimensiones. Allí sería posible auspiciar mercados de segundas, de reciclados y el rehuso de los bienes materiales.

La distribución

o A una nueva economía y a nuestra comprensión de los mercados resulta inherente una distribución equitativa de bienes materiales y de servicios ambientales, así mismo de los excedentes económicos. (Es acá donde se entiende una reforma agraria, una “reforma acuaria” y unas estrategias de manejo, aprovechamiento y uso de nuestro patrimonio natural).

o Propugnamos por una distribución adecuada de los ecosistemas para el beneficio de la sociedad y, en el marco de relaciones sociales justas, aprovechar y no explotar nuestro patrimonio natural. Impulsamos la creación de leyes y reglas para la equidad en la producción y distribución de bienes y servicios, por relaciones sociales justas y por una economía ambiental.

o Reducir las vulnerabilidades y los riesgos económicos, sociales, ambientales mediante la redistribución ecológica y económica de bienes y servicios en el campo y la ciudad.

o Sostenibilidad, seguridad, autogestión y justicia en todos los ciclos productivos y de producto y producir y consumir lo poco que necesitamos para la vida digna.

o Sin duda, en el transito hacia sociedades sustentables hay que limitar las ganancias y la acumulación privada que empobrecen el entorno y la humanidad.

o Algunos asuntos prácticos a nivel de cambios inmediatos en las políticas gubernamentales podrían ser por ejemplo, reducir la renta a las industrias y a los empleadores en proporción a la creación de empleos en producción limpia. Aumentar la renta a las actividades empresariales que utilizan directamente insumos naturales primarios.

SOBERANÍA ECOLOGICA

o De los principios de nuestro programa destacan el respeto por la vida y la libertad. Estos principios guían nuestro accionar político. En este marco se instaura un respeto por el derecho de los humanos a vivir dignamente, a la vez que se establece nuestro respeto y compromiso por la protección de las condiciones que hacen posible la vida en el planeta. En ellos se funda la soberanía ecológica.

o Los seres humanos no somos parte del ecosistema, las relaciones humanas no tienen la regularidad predictiva y proyectiva de los sistemas. Sin embargo, consideramos que nuestro entorno también constituye al ser humano. Ahí damos sentido a las acciones para conservar los ecosistemas y las redes de la vida. Es ahí donde l@s ambientalistas estamos decidid@s a cuidar más páramos y proteger más bosques. L@s ambientalistas buscamos que no desaparezcan los amig@s, ni los osos de anteojos, que los pájaros no sean enjaulados, ni los líderes sociales presos, que no haya más desplazados, ni más fauna despojada de su hábitat, que se acabe el contrabando de animales y no haya más compatriotas en el exilio, que los ríos no sean convertidos en cloacas, ni las gentes estén viviendo sin agua potable...

o Sabiendo que la dinámica de los ecosistemas puede contribuir a construir un sentido más profundo del vivir humano, el ambientalismo defiende una ecología que conserve las especies amenazadas por la racionalidad económica y por las relaciones sociales inicuas y de esta manera se preserve condiciones para que la humanidad pueda engendrar escenarios para la creación y el desarrollo de nuevos sujetos, de subjetividades inauditas nunca vistas y nunca sentidas.

o Abogamos por la protección, permanencia, conocimiento y aprovechamiento de la Biodiversidad para la diversidad generacional, física, cultural y cósmica. En este marco impulsamos programas de protección de ecosistemas estratégicos en manos de organizaciones representativas de las comunidades.

o Nos oponemos a los procesos de privatización del patrimonio hídrico del país e impulsaremos actividades, programas y estrategias para la conservación de fuentes hídricas.

o Nos oponemos a que la naturaleza sea usada como arma contra los cuerpos y las almas.

LAS CIUDADES

o Al abordar la temática urbana, hacemos eco de preguntas que nos hacemos específicamente sobre el programa y lo urbano. Partimos de reconocer que la crisis ambiental no es otra cosa que la expresión de la incapacidad de adaptación de la sociedad capitalista al medio natural. La ciudad actual, siendo la gran máquina de producción de entropía, resulta insostenible por excelencia.

o Toda ciudad está hecha según unos intereses y según ellos se distribuyen y ocupa el espacio, son los intereses los que determinan los niveles de concentración y hacinamiento de los ocupantes -que no son los habitantes porque habitar es distinto de ocupar-. La definición de esos intereses y su materialización es lo que constituye el proceso político. Nos proponemos ordenar el territorio con criterios que no sean economicistas ni conservacionistas sino ecológicos y ambientales de manera que avancemos hacia sociedades sustentables. Ordenarlo con criterios colectivos y comunitarios y no sólo para fines económicos sino culturales y espirituales. Al unísono con el ordenamiento ambiental del territorio buscamos organizar su gestión comunitaria.

o La construcción de la subjetividad urbana está en primer plano. Nos asaltan múltiples interrogantes ¿Qué factores modifican nuestra subjetividad urbana y qué papel puede jugar o juega allí nuestra propuesta de sustentabilidad? En las urbes, ¿acaso los video juegos, la televisión, los multimedia han absorbido la imaginación y ante la violencia de la calle corremos taciturnos hacia el encierro? ¿Privilegiamos los gimnasios mentales sobre la filosofía, las factorías de músculos que el trabajo físico, las cámaras de bronceado que el mar, los planetarios que la bóveda celeste, privilegiamos relaciones virtuales respecto de una relación total con el mundo? ¿Cuál es el significado social de los lugares donde las nuevas generaciones despliegan los valores y prácticas de reproducción y resistencia cultural?

o Nuestra búsqueda no es nostálgica del ideal perdido de la Arcadia feliz; "el hoy" no estuvo contenido en "el ayer" y la construcción del futuro es un reto que no está resuelto en el pasado. La historia aún no llega a su fin, el tiempo sigue su curso, vivimos lo mutable, lo trascendente. Urbanidad y ruralidad constituyen un reto para un propuesta civilizatoria.

o Edificar nuevos espacios urbanos implica transformación en estructuras de significación socialmente compartidas para orientarnos a nuevos fines de sostenibilidad y equidad, que posibiliten restablecer los valores de la vida, que agencien una práctica cotidiana de justicia.

o Construir una subjetividad implica poner nuevos fines (en el sentido de lo alcanzable y no del lugar último) a lo humano, construir nexos que rompan la estructura local aislacionista y permitan identidades transversales. Implica posibilitar actitudes emancipatorias, construir sistemas de valores ambientalistas, es decir, humanamente comprensibles. En pocas palabras recuperar la capacidad de compromiso político, la disposición de las voluntades para rehacer y restablecer las relaciones humanas. Hacer de la existencia una obra, esto es definir y practicar un nuevo arte de vivir.

o Hay que emprender nuevos procesos de producción y apropiación-expropiación del espacio en estas urbes, ya casi megalópolis, así como en los sectores rurales y para dar curso a unas nuevas formas de territorialidad, de distribución social del espacio, de ocupación y poblamiento. De manera que se reordenen las mediaciones instrumentales de la producción, distribución y el consumo de bienes y servicios.

o No llamamos a prescindir de las bondades de las ciudades, de sus posibilidades tecnológicas y culturales de las relaciones que allí se establecen entre los ciudadan@s. No podemos pensar una ontología de l@s latinoamerican@s ni de ningún ser Humano sin la ciudad. Pero la ciudad hay que re-pensarla, re-estructurarla, partiendo de la ciudad que vivimos y desplazarnos hacia nuevas realidades. Dejar atrás la ciudad cárcel, la ciudad fábrica de plusvalía, la ciudad ghetto. Transitar a otra ciudad.

o Transitar es condición de la nueva ciudad, no disciplinadamente como en las cárceles y en los cuarteles, ni transitar como mecanismo de engranaje productivo, sino transitar poéticamente, transitar como constructores de nuevas y distintas posibilidades estéticas y de relaciones sociales. Transitar por los polis-topos, por las redes polimórficas, por las vecindades, por los espacios reterritorializados, por los archipiélagos urbanos, por las redes- no cárceles. Acá está quizá la diferencia entre espacio y lugar y podríamos decir que de la idea de ciudad como espacio pasamos a la idea de ciudad como lugar y como territorio. Esta diferencia es prominente en los casos de los desplazados por la guerra, de los desarraigados por los megaproyectos, o de los despojados de su tierra por el capital y los terratenientes.

ECOLOGÍA POLITICA. CONFIABILIDAD Y AMPLITUD POLITICA.

o Reconocemos que la crisis ambiental no es ecológica sino crisis de las relaciones sociales, de la racionalidad económica y de la civilización. Ante los modelos de desarrollo que se nos proponen como alternativa de sostenibilidad debemos levantar nuestros propios proyectos de vida y de sociedades sustentables.

o El capitalismo y la racionalidad económica capitalista tienden a homogeneizar el planeta bajo las “leyes del mercado”. En oposición reconocemos que la diversidad es parte constitutiva de la sustentabilidad. Pero no la diversidad como aceptación sumisa de la existencia del esclavo y su amo sino como posibilidad de libertad. La diversidad de economías solidarias y la diversidad de políticas económicas sustentables contribuirán a la realización de los principios éticos. En consecuencia se deben desarrollar políticas diferenciadas para sectores sociales, para regiones, teniendo en cuenta las vulnerabilidades ecológicas, sociales, las demandas, las necesidades esenciales, y los deseos (erótica).

o Abogamos por el respeto de los Derechos de los Humanos (que son más que la Declaración de Derechos Humanos de las Naciones Unidas), de los derechos de los pueblos y los derechos de los seres vivos. Reconociendo que el devenir humano esta abierto históricamente, aspiramos a que haya cada vez más derechos de los humanos y menos violaciones a los Derechos Humanos.

o Distinguimos la propiedad pública de la propiedad privada y a esta última de la vida íntima. Creemos que es una responsabilidad solidaria de toda la sociedad garantizar los medios necesarios para la reproducción de la vida digna de las personas y que el Estado debe ser un instrumento para ese fin, y que éste sirve para garantizar el bienestar público y para proteger los intereses comunes de la sociedad.

o Buscamos armonizar las Libertades Individuales y las responsabilidades colectivas de la sociedad para la sustentabilidad. Por ello reconocemos, en tanto es necesario en sociedades de tránsito, la necesidad de una ética y responsabilidad corporativa en las empresas de explotación económica.

o Estamos por un servicio social desmilitarizado y por un planeta sin armas nucleares y con pueblos desarmados. Nuestro compromiso es con la construcción de la paz, nos oponemos al uso de la naturaleza (incluida la manipulación a los seres humanos, en todas sus acepciones) como elemento de guerra. Rechazamos también la guerra biológica y el empleo bélico de la energía nuclear. Ello no impide que asumamos una actitud confrontativa y de acción. Privilegiamos las formas de lucha y desobediencia civil no violenta. Procuramos la acción directa y democrática para la transformación de nuestra sociedad.

o Frente al intervencionismo político, económico y militar que atenta contra nuestra bioseguridad: procuramos autodeterminación, autonomía, autarquía y solidaridad de, y entre, los pueblos.

o Los ambientalistas nos declaramos hacedores de paz, artífices de futuros, precursores de noches con estrellas, depositarios de la confianza de aquellos que no siendo aún parte del planeta lo habitan desde ya, metafísicamente: los hijos de los hijos de nuestros hijos.

Gobierno

o Para realizar nuestras promesas hay que poderlas gobernar. Gobernar para los intereses vitales y no sólo para intereses inmediatistas. La clave del buen gobierno es más que la participación -de la que tanto se habla y poco se practica-, el involucramiento de la sociedad en la realización de los proyectos de vida que construimos. Gobernar no sólo es hacerlo desde las estructuras del Estado sino gobernarnos desde las distintas y multiformes estructuras de poder de la sociedad.

o Procuramos que el gobierno se ocupe holísticamente del territorio. Queremos gobiernos erigidos con ética de vida para la vida y capacidad para gobernar en la diversidad y el conflicto. Procuramos construir gobiernos soberanos y autónomos. Impulsamos la descentralización y el fortalecimiento de múltiples formas de poder en la sociedad (el poder no es sólo el del Estado)

o La voluntad política que exhortamos no es para abandonar los principios políticos que guían a cada cual, sino voluntad para potenciar un proceso multiplicador y sinérgico de convergencia, en el que cada cual ya no es cada cual, de manera individual y anárquica, y el movimiento es un hecho colectivo que puede ser escenario de convivencia de muchas minorías e individuos aliados, con fines comunes. Movimiento que no es la suma mecánica de las partes, que se presume constituye la mayoría, una imaginaria mayoría. Hablamos de la creación de un movimiento político, que se nutre de las fuerzas de todos pero que tiene su propia manera de existir. Sin embargo, no sobra señalar, que el respeto que tenemos por las particularidades de muchos de nosotros no admite el extremo que deslegitime o resquebraje el espíritu de unidad que estamos fraguando.

o Buscamos una democracia participativa y comunitaria pero no desconocemos que sea necesario mecanismos de representación para el funcionamiento de la democracia. Bajo el principio de la subsidiariedad económica, aspiramos a que se tomen las decisiones en el nivel más bajo de la estructura de los poderes de la sociedad.

o La democracia se concreta en el acceso a los medios de comunicación y la libertad de expresión política e ideológica. Procuramos entonces comunicación e información para la ilustración y no para la dominación, ni la guerra.

o El gobierno deberá rendir cuentas y garantizar el derecho de los ciudadanos a informarse sobre las ejecuciones de los presupuestos. Buscamos fortalecer los mecanismos de autocontrol ambiental antes que los mecanismos punitivos.

Equidad

o Nos proponemos garantizar la equidad entre géneros, personas, generaciones, regiones, etnias, pueblos y naciones. Queremos igualdad de oportunidades para el acceso a los espacios de decisión política, a los bienes y servicios ambientales y a los excedentes de la economía.

o Rechazamos todas las formas y sistemas de dominación y explotación. El ambientalismo se propone construir acuerdos y alianzas estratégicas con más mujeres y hombres, con más jóvenes y viejos, con más negros, con más indígenas, con más obreros, con más campesinos, de todo el mundo, que pertenezcan a organizaciones ambientalistas, sociales y políticas.

o La crisis ambiental no es por escasez sino por principios sociales, económicos y éticos. Por ello hay que ir más allá de una ecología humana hacia un ambientalismo político. Entonces luchamos también por la liberación y edificación de los sentimientos de fraternidad, respeto mutuo y por la libre confrontación de las ideas.

PROBLEMÁTICA GLOBAL

o Ante la globalización insostenible buscamos la sustentabilidad global.

o Nuestro reto es un reto global y local, es un reto que articula lo local y lo global, que no descarta lo uno por lo otro ni en la acción ni en el pensamiento.

o Impulsamos acuerdos y convenios internacionales en condiciones de equidad y respeto mutuo. Propugnamos la solidaridad y el hermanamiento de las sociedades en el mundo en pos de la paz y la sustentabilidad.

o En el tránsito entre la sociedad actual y la sociedad sustentable buscamos establecer una escuela gubernamental intersectorial, con amplia participación de las organizaciones sociales, para la negociación de los tratados y convenios internacionales que tengan relación directa e indirecta con el medio ambiente: OMC, CBD, CCC, P KYOTO, Ramsar, etc.

o Impulsaremos a nivel internacional programas de hermanamiento para la sustentabilidad, entre organizaciones sociales, entre gobiernos locales, entre comunidades educativas, y entre gobiernos nacionales.

ORGANIZACIÓN

o Trabajamos por organizaciones descentralizadas, flexibles, desjerarquizadas, simbióticas, efímeras, independientes del Estado, y de los poderes financieros y económicos, basadas en vínculos directos y solidarios y no en la competencia ni en el lucro. Trabajamos por redes de iniciativas conectadas de manera autónoma y con identidad propia. Trabajamos por estructuras organizativas para la lucha política.

SOBERANÍA Y EQUIDAD ALIMENTARIA.

o Queremos que haya comida y bebida, sanas y suficientes para todos y todas, todos los días. Que haya amplio acceso y producción de múltiples fuentes nutritivas sanas.

o Queremos una reforma agraria y rural para garantizar la perdurabilidad de los agroecosistemas, para garantizar la soberanía alimentaria, para que los trabajadores rurales y urbanos tengan acceso equitativo a los servicios de los ecosistemas.

o Impulsamos que se realicen programas de Agroecología a gran escala y que el agua este disponible prioritariamente para la agricultura de alimentos.

o Queremos, como parte de nuestra soberanía alimentaria, que se pueda comer en paz, frugal y placenteramente.

o Impulsamos el manejo y aprovechamiento sostenible del bosque y la selva a escala apropiada.

ECOLOGÍA DEL DISCURSO

Ciencia y saberes

o El ambientalismo se propone confrontar la racionalidad científica y económica de esta nueva etapa del capitalismo global, donde la naturaleza sirve a nuevas formas de valorización, acumulación y control. La lucha del ambientalismo es una lucha por mantener la esperanza y contra la perdida de utopía.

o Procuramos la superación de las formas predominantes de las relaciones social y con la naturaleza, y propugnamos por un cambio civilizatorio y no sólo de modelo de desarrollo.

o Somos respetuosos y valoramos y buscamos asumir los conocimientos y saberes ancestrales y futuros que contribuyan a la sustentabilidad local-global.

o Buscamos asegurar que el conocimiento y los saberes contribuyan al despliegue pleno de las potencialidades y los sentidos humanos. Acá entendemos que no se trata de procurar intercambios de saberes sino la predominancia de saberes para la sustentabilidad y no de la ganancia, y que no se emplee la investigación para la industria militar, ni la guerra. Esto conlleva a estrategias de adaptación de tecnología; tener derecho a hacer transparente la tecnología (de caja de cristal) y a desarmar y difundir para beneficio de la sociedad; a darle a las tecnologías alternativas valor de uso y no precio; definir una clara política frente a los TRIPS (derechos comerciales sobre el conocimiento); etc.

o Abogamos por la veracidad, consecuencia y coherencia del discurso con la práctica.

Educación, Ciencia y Tecnología

o Orientamos nuestras tareas de educación ambiental a la crítica a la racionalidad económica y a los modelos de desarrollos prevalentes, a alentar la emergencia de nuevos saberes, de nuevas sensibilidades, de nuevas estéticas, de nuevas relaciones sociales y no la limitamos a los conocimientos científicos y tecnológicos limpios.

o El ambientalismo no es huida de la tecnología, sino que procura mutaciones técnico científicas compatiblemente con los intereses de la mayoría y la sustentabilidad. Nos proponemos refundar los valores y los fines de las relaciones humanas y la producción y es allí donde la ciencia y la técnica pueden representar un papel renovado, en una “modernidad reestructurada”. o Impulsamos el desarrollo de tecnologías apropiadas y limpias con alto uso de fuerza de trabajo.

o Impulsamos que el paradigma ambiental se acoja en la investigación y formación de nuevos profesionales en la universidad, en las empresas y en lugares descentralizados. Trabajamos por una universidad y una escuela con los pies en la Tierra.

o Procuraremos desarrollar a nivel interministerial programas de alfabetización ambiental con miras al impulso de un ambientalismo cotidiano y para un cambio al alcance de todos.

o Procuramos que la educación, la ciencia y la tecnología estén apropiadas a la vida y al Mundo, mundanas.

o El ambientalismo propone la refundación de la civilización, reconociendo el vigor del cine, la música, las artes plásticas, la artesanía.

Energía

o Reconocemos la profunda relación que hay entre energía y vida y que en la definición del futuro de nuestra sociedad es clave la definición de unas políticas y de unas estrategias en el campo de la energía. Nos proponemos evitar acrecentar la amenaza que las formas desaforadas de explotación y consumo de fuentes energéticas, particularmente fósiles y nucleares, traen sobre la vida.

o Trabajamos por trasformar la balanza energética nacional hacia energías alternativas, livianas, con bajo contenido de entropía. Para ello hemos de proveernos con fuentes de energía renovables y racionalizar su uso.

o Impulsamos el transporte masivo limpio. Impulsamos las ciclovías. Impulsamos los medios masivos de transporte y la rehabilitación de los ferrocarriles nacionales.

Comunicación y expresión

o El movimiento ambiental en la construcción de una nueva manera de hacer la política ha de reconocer no sólo las posibilidades de expresión de los medios sino buscar nuevas fuentes enunciativas desde lo femenino, desde lo urbano, desde lo indígena, desde lo homosexual, etc. Nuestro reto es hacer de la política una obra de arte, no un bien ni una virtud de algún artista, sino una expresión humana con sentido estético, que enfrente la sorda uniformidad de la racionalidad económica.

Propuesta programática de Iniciativa Ambiental


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