Viernes 22 de febrero de 2008
Los inmigrantes somos seres humanos que sentimos, soñamos y deseamos como cualquier otro. No somos bichos raros que tienen derechos independientes, somos hombres, mujeres, niñas y niños que por razones políticas o económicas hemos tenido que abandonar nuestro país. Aunque muchas veces escuchamos hablar de nosotros, nunca nos preguntan nuestra opinión. Hay quienes dicen que somos demasiado buenos y muchos otros, piensan que somos muy malos.
La realidad es que somos gente corriente con las mismas preocupaciones y los mismos problemas de todo el mundo, que con nuestro trabajo contribuimos considerablemente al desarrollo y crecimiento económico de España pero que con el estigma de ser extranjeros migrantes, tenemos que soportar el trato desigual, lo cual se traduce en menores beneficios sociales, más deberes y menos derechos que los ciudadanos españoles.
Los inmigrantes que vivimos en España queremos ser tratados como ciudadanos con plenos derechos sociales, económicos y políticos, para lo cual se precisa de una nueva política pública migratoria coherente con los principios, valores y derechos constitucionales, que sea consensuada con el nuevo movimiento asociativo de inmigrantes y que considere los siguientes aspectos:
1.- Una política de integración y no de asimilación, para quienes piensan permanecer en territorio español.
2.- El Derecho de Refugio y Asilo en condiciones dignas y de acuerdo con los convenios internacionales.
3.- El reconocimiento público de que se requiere nueva mano de obra para cubrir 4 millones de nuevos puestos de trabajo en el mercado laboral español y el reconocimiento de los derechos laborales en condiciones de igualdad, para quienes cotizamos y pagamos impuestos, con lo cual se sostienen en parte las pensiones y los salarios de los parados españoles.
4.- Nuevo proceso de regularización para las personas que están en el país en condiciones irregulares.
5.- Participación Social y Política de los inmigrantes de manera que puedan tener relevancia en la sociedad donde residen, no sólo con el derecho al voto sino también con espacios de organización que les permita articulación a la sociedad a través de colectivos que divulguen, sensibilicen, informen y demanden los derechos de los inmigrantes y fortalezcan el tejido asociativo.
6.- El Derecho al Retorno en consonancia con las políticas de Codesarrollo, para que los inmigrantes que quieran regresar a su país puedan hacerlo con ayuda del gobierno español y la inmigración sea un factor de crecimiento y desarrollo no sólo para España, sino también para el país del cual procede el inmigrante.
Todo esto se resume en dos ideas básicas: Igualdad plena de derechos y deberes para residentes regulares en España y Legalidad y Respeto al marco de convivencia en una sociedad que se precia de ser democrática como lo dice la Constitución Política Española.
Ello sería posible si se reforma la ley de extranjería buscando el consenso social, reconociendo a los nuevos ciudadanos y regulando la convivencia; lo cual implica reconocer el movimiento asociativo de inmigrantes como nuevo actor social, reconocer los derechos políticos y gestionar la diversidad.
Hay que optar por un modelo coherente de integración y cohesión social que adecue el Estado de Bienestar, Universalice los Servicios Públicos y Sensibilice a la población autóctona en el esfuerzo bidireccional de la integración, en el entendido de que España es un país diverso que requiere de ciudadanos integrados y dirigentes políticos responsables con esta realidad, en lugar de dirigentes que desprecian a los inmigrantes y utilizan la inmigración para exacerbar la xenofobia, la negrofobia y la islamofobia, sólo en el propósito de conseguir unos cuantos votos más
POLO DEMOCRÁTICO ALTERNATIVO DE COLOMBIA EN ESPAÑA
Febrero 19 de 2008
Afiliaciones
Buscar
Herramientas
![]() |
En la sección España