Varias decenas de miles de personas trabajan y necesitan movilizarse entre las once de la noche y las cinco de la mañana y se ven sometidos a graves problemas porque el sistema Transmilenio no opera en esos horarios. Por eso, en diálogo sostenido entre ASOBARES −la organización que agrupa a los propietarios de bares de la ciudad− y varios candidatos al Concejo, el concejal Carlos Vicente de Roux, del Polo, propuso que se permita que buses o busetas del transporte público colectivo circulen a esas horas por los carriles de tráfico mixto de las troncales de Transmilenio −en otras palabras, por los carriles que no utilizan los articulados_.
De Roux explicó que la demanda de viajes entre la medianoche y la madrugada puede atenderse con buses corrientes, en frecuencias horarias espaciadas. Esa operación de baja intensidad no sería rentable en Transmilenio, porque la circulación de uno o de unos pocos articulados implicaría poner en funcionamiento todo el costoso esquema de estaciones y personal de apoyo propio de ese sistema, pero sí lo sería para los buses y busetas del transporte colectivo.
"La rigidez del sistema Transmilenio", concluyó el concejal de Roux "no puede llevar a dejar sin transporte a una cantidad significativa de bogotanos que por razones de trabajo o de esparcimiento, necesitan acudir al servicio público de transporte entre la media noche y la madrugada".