Andrés Felipe Llano Calvo, sobrino de Jairo Calvo y Oscar William Calvo, dirigentes del PC-ML, asesinados en 1987 y 1985, un país que repite esa saga de sangre...........
Asesinato de Andrés Felipe Llano Calvo
Con pesar, denuncio ante la opinión pública el asesinato de mi primo, Andrés Felipe Llano Calvo, en la ciudad de Cartago, Valle, Colombia, el día viernes 16 de mayo, a las 11 de la noche.
Andrés Felipe tenía 26 años, era líder comunitario de la fundación ’Amor Cívico Por Cartago’ y miembro del partido de oposición Polo Democrático. También había publicado cuentos y poemas alegóricos a su ciudad natal. Trabajaba como empleado en el supermercado Carrefour. A la salida de su trabajo cotidiano fue asesinado por sicarios.
Andrés Felipe había hecho constantes denuncias contra Luis Carlos Restrepo Orozco, congresista y ex alcalde de Cartago. A través de la emisora local Radio Robledo, sostuvo tener pruebas contundentes que vinculaban al congresista Restrepo Orozco con el narcotraficante Hernando Gómez Bustamante, alias ’rasguño’ y uno de sus testaferros.
A partir de estas denuncias, empezaron las amenazas de muerte que fueron cumplidas por sicarios el 16 de mayo de 2008.
Según el periodista Duber Tabares, entrevistado por El País de Calí: "Andrés Felipe intervino en el noticiero radial después de solicitar una réplica ante las declaraciones que había hecho Luis Carlos Restrepo Orozco días antes en la misma emisora. Estas últimas declaraciones de Llano fueron las más críticas que había hecho en su proceso de denunciar a la clase política de la ciudad".
http://www.elpais.com.co/paisonline/notas/Mayo172008/silenciadolidercartago.html
El asesinato de Andrés Felipe constituye una nueva afrenta a la sociedad colombiana por su carácter de activista cívico y miembro de un partido político de oposición democrática. Las denuncias de Andrés Felipe sobre la relación entre políticos y narcotraficantes demuestran su valor ciudadano y el compromiso con su comunidad, así como la falta de garantías por parte del Estado colombiano para hacer valer los derechos constitucionales a la vida y la libertad de opinión.
Solicito a todos y todas que, en la medida de sus posibilidades, contribuyan a la denuncia nacional e internacional de este crimen, para que no quede en el olvido y se haga justicia.
Atentamente,
Oscar Iván Calvo Isaza, Fabiola Calvo