“Sólo a falta de Gaviria sería una opción mi candidatura presidencial”: senador RobledoIbagué-. El senador Jorge Enrique Robledo defendió al Polo Democrático Alternativo, PDA; hizo críticas al actual Gobierno; además, respondió otros interrogantes y realizó el balance de su periodo como Senador de la República.
Habló también de su papel en la construcción del PDA y del respaldo total que tiene sobre el ex candidato presidencial del Polo, Carlos Gaviria, y aseguró que si Gaviria no fuera la primera opción como candidato, seguramente él se postularía.
¿Cuál es su balance de cuatro años en el Senado?
Es aburridor hablar de lo que uno hace, pero digamos que realicé 37 entre debates de control político, foros y audiencias, probablemente una marca en la historia del Congreso. Además, fui invitado como conferencista a casi todas las universidades del país y a otras muchas instituciones. Y gentes de todas las regiones y condiciones, con esa generosidad de los colombianos, me expresan su reconocimiento de diferentes maneras, lo que me convirtió en un senador con respaldo nacional.
¿Cuál fue su papel en la constitución del Polo?
Llegué al Congreso con la idea de unir, para crear una fuerza de izquierda de envergadura nacional. Con Carlos Gaviria y otros congresistas creamos Alternativa Democrática. Por su lado, andaban Navarro y el PDI con el mismo objetivo. Y al final, entre todos, creamos el Polo Democrático Alternativo (PDA), la mayor fuerza política de la historia de la izquierda democrática del país. Toca mi vanidad haber jugado un papel de cierta importancia en ese proceso.
¿En qué se diferencia el Polo de la vieja izquierda?
Allí estamos casi todos los que le jugamos la vida a lograr un cambio profundo en Colombia. En ese sentido somos la vieja izquierda, y nos enorgullecemos de serlo, reclamando soberanía nacional, diciéndole no al TLC, a las imposiciones del FMI y a las privatizaciones, exigiendo democracia auténtica y respaldando las luchas de las gentes.
Pero nos alejamos de los sectarismos y dogmatismos estériles. Nuestra propuesta es de unidad nacional, incluso con el empresariado que quiera el progreso de Colombia. Y no utilizaremos el terror para lograr nuestros fines, criterio que he defendido durante 35 años de vida política.
¿Cómo le fue en las elecciones?
Muy bien. Por el éxito de las listas del Polo al Congreso y la mejor votación de Carlos Gaviria en la elección presidencial. Y porque obtuve la sexta votación del país, puesto que en términos relativos es más significativo por haber casi doblado mi resultado anterior, algo que nadie logró. Pero Colombia sí perdió porque se reeligió a Uribe, con votos de sobra, y no hay peor Presidente que el que es retardatario y tiene fuerza política. Ya se está viendo.
Entonces, ¿el Polo Democrático Alternativo insistirá en la oposición a Uribe?
Sí. No podemos hacer otra cosa. Porque nuestra contradicción con Uribe no se resuelve con puestos ni contratos. Es sobre temas de fondo. Sólo podríamos coincidir con su gobierno traicionando a nuestros electores y a nosotros mismos. Y eso ni pensarlo.
¿Qué los distancia de Uribe?
Casi todo. En cada decisión suya se enriquece más a un monopolista, generalmente extranjero, y se empobrece más a los colombianos. Piense en la reforma tributaria, en el Seguro Social, en Telecom, en el TLC. Qué tal poner de ministro de Minas a quien por 38 años fue alto ejecutivo de la Exxon Mobil y cuya primera propuesta consiste en privatizar a Ecopetrol. Mire la concesión de Eldorado y el contrato a dedo de Emcali.
¿Acaso no es indigna su política exterior y repudiable el enorme aparato clientelista que ha venido creando? Incluso, y aun cuando sólo se miren los efectos prácticos, la seguridad democrática es bastante menos eficaz que lo que dice la propaganda oficial. Para no hablar del pantano en el que cayó su política de paz.
Rosemberg Pabón, que se dice es del PDA, tiene un alto cargo en la administración Uribe.
Él dejó de ser del Polo cuando hizo parte de la lista del senador Gil. Y ahora está en el gobierno en representación suya, no nuestra. No se puede ser del Polo y tener un alto cargo en éste gobierno. Eso lo dejó claro Carlos Gaviria desde el día de las elecciones.
Pero él dice que está allí en representación de la izquierda.
A la gente hay que juzgarla por lo que hace y no por lo que dice de sí misma. Él tiene derecho a mamarse de la lucha y a emplearse con Uribe, pero es el colmo que diga que es en nombre de la izquierda. Si el engaño confunde, es porque hay poderes que lo traman.
¿Cómo así?
Sí. En otro país menos descompuesto que el nuestro esa jugarreta, al igual que la de Pastrana saltando a la embajada, tendría censura unánime. Pero aquí hay gentes con poder que le están ofreciendo al Polo el crimen político perfecto: que nos volvamos derechistas y que ellos nos mantienen el rótulo de izquierdistas y nos enciman canonjías, a cambio de una oposición de mentirillas y de que el día en que ganemos todo siga igual.
Lucho Garzón ha dicho que probablemente será candidato a la Presidencia en el 2010, pero con algo más amplio que el Polo, ¿lo respaldaría?
Yo no voté por Garzón ni a la Presidencia ni a la Alcaldía de Bogotá, y todavía no me arrepiento. Ya veremos si presenta su nombre a la consideración del Polo y si logra su respaldo. Pero a mi juicio el candidato del Polo debe ser Carlos Gaviria, quien con sus dos millones 600 mil votos demostró su enorme capacidad para unir en torno suyo, y sin renunciar a sus posiciones de izquierda, que es la gracia.
Porque es obvio que la política debe ser amplia, pero la de derecha con amplitud dentro de los límites de la derecha y la de izquierda con amplitud dentro de los límites de la izquierda, dado que lo amplio de cualquier unidad depende del objetivo a alcanzar. En esto tampoco caben astucias.
¿Y no le suena, como se oye decir, ser candidato presidencial del Polo?
Estoy jugado con la candidatura presidencial de Carlos Gaviria en el 2010. Porque hago política para cambiar a Colombia y no para ser Presidente. Y si la podemos transformar con Gaviria, sería imperdonable enredar las cosas. Si él no estuviera sería distinto y seguramente alguien pondría mi nombre a la consideración del Polo, pero como él está y va a estar, ahí estaré yo también, trabajando para su triunfo.