Por: H.S. Alexander López Maya
Este martes 1ro de abríl en la Comisión Sexta Constitucional del Senado de la República estamos convocados para votar en tercer debate y como primer punto del orden del día, el proyecto de ley No. 027/ 06 Cámara, 071 / 07 Senado, que consiste en una nueva exención tributaria para la industria azucarera, en el marco de su reconversión hacia la producción de agrocombustibles por medio de la producción del alcohol carburante – Etanol. En esta ocasión los dueños de los grandes ingenios azucareros pretenden que en el Senado de la República les exoneremos del pago de la contribución solidaria del 20% de sobreprecio en el consumo de energía que los grandes consumidores de energía, es decir los consumos industriales, pagan, de acuerdo a lo estipulado en el artículo 89 de la ley 142 de Servicios públicos. Como muchos de ustedes sabrán, la legislación de servicios públicos en el país, se ha construido sobre la base de un sistema de subsidios y sobreprecios en las tarifas que pretende equilibrar las cargas entre los pobres y los ricos, otorgando consumos subsidiados a los estratos 1,2 y 3 y generando sobretasas a los estratos 5 y 6 y a los grandes consumidores. Sobre tasas con los que supuestamente se financiarían los subsidios a los más pobres. En el pasado hemos dado una gran discusión defendiendo los subsidios de los más pobres, que se han venido desmontando y que ha significado un duro golpe a los usuarios de los servicios públicos domiciliarios. Lo que se pretende mañana, es que se desmonten las sobretasas a los más ricos, es decir a los industriales azucareros. Quienes alegan que dicho desmonte obedece al hecho por el cual, ellos en sus ingenios, con los bagazos sobrantes de la producción azucarera y mediante plantas propias de generación de energía, no solo son autosuficientes en materia energética, sino que además pueden suministrar la energía que les sobra a los grandes comercializadores. Para tal efecto, los ingenios pretenden no pagar la contribución solidaria del 20% que por ley les corresponde por su consumo propio, que en la actualidad corresponde en la industria azucarera a 65 MW, pero que a futuro, con los planes de expansión de producción de agrocombustibles en los cinco principales ingenios (Incauca, Mayagüez, Providencia, Risaralda y Manuelita) podría llegar a 200MW. ¿A cuanto asciende el 20% de sobre tasa de 200MW de energía que se pretende desmontar por ocasión de esta reforma a la ley 142? Se trata de una suma multimillonaria que dejarían de recibir los fondos de solidaridad de los municipios donde están ubicados los ingenios. Mientras tanto que a los usuarios de los servicios públicos domiciliarios se les castiga de forma inclemente con las constantes alzas en las tarifas. Nuevamente el sector privado pretende una legislación a imagen y semejanza de sus negocios y a costa del Estado SOCIAL de derecho y las escasas iniciativas de redistribución del ingreso y la solidaridad planteadas en la ley 142. Se olvidan los azucareros que su negocio de etanol se construye sobre la base de multimillonarias exenciones en materia tributaria otorgadas por su presidente en la reforma tributaria, exenciones que pagamos todos los demás colombianos con ausencia de inversión social. Que su negocio se sostiene sobre la base de las peores condiciones laborales de más de 16.000 trabajadores, que laboran en los cañaduzales sin un contrato de trabajo formal, que la infraestructura vial y portuaria del Valle del Cauca, montada sobre la base de multimillonarias inversiones públicas, se hizo para su servicio y de hecho, se concesionò en su favor, (Buenaventura). Que 1600 propietarios de tierras controlan el 75% de la propiedad rural que implica mas de 200.000 ha de monocultivo del azúcar, solamente en el Valle del Cauca. Es decir, que se trata de un modelo de legislación en que todos aportamos, mediante el aprovechamiento sin límites de los recursos físicos del territorio y su fuerza laboral, en la creación de la riqueza azucarera, pero esta se concentra en las manos de unos pocos propietarios. Y los demás que se vayan a donde se pretende van a ir los recursos del 20% de sobretasa en consumo propio de energía de la industria azucarera. Anuncio mi voto negativo.