Por: Jose Arlex Arias

TRIBUNA LIBRE DE OPNIÓN

“Llamen ustedes a los dueños de los medios para influenciar en los contenidos, para que al final el producto de los medios sea de optimismo y de confianza”, dijo el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, según reveló el periodista Néstor Morales, en la cadena de radio Blu, el pasado seis de este mes. O sea, los medios son culpables del pesimismo en Colombia. Esta acusación la hizo el primer mandatario en la reunión de la junta directiva ampliada de la ANDI y el presidente Santos, a la que asistieron aproximadamente 50 empresarios y 10 altos funcionarios, entre ellos, la canciller María Ángela Holguín; los ministros de: Hacienda, Mauricio Cárdenas; Comercio, María Claudia Lacouture; Ambiente, Luis Gilberto Murillo; y el secretario de la Presidencia, Alfonso Prada. 

La situación no pasó de algunos comentarios de los periodistas más independientes, especialmente en los portales de internet; pero los grandes medios, como es su costumbre, soslayaron lo que pudo ser un debate de trascendencia para la vida de los colombianos, dejando una vez más en entredicho su independencia. Es un secreto a voces que estos conciernen a la defensa de los grupos económicos a los cuales pertenecen, por lo que comparten el modelo de desarrollo económico que cada día concentra más la riqueza en los bolsillos de esos potentados; pero también usufructúan la pauta publicitaria, otro de los secretos mejor guardados del Gobierno, pero calculada en cerca de dos billones de pesos anuales, sin contar los recursos entregados a través de diversos tipos de contratación.

El periodista y escritor, Juan Gossaín, en reciente entrevista a Paulo Laserna, afirmó: "Cada vez quedan menos medios que se escapan de ese horror: los medios están actuando más como empresas que como medios de comunicación. Yo llevo 45 años en el periodismo, significa que he cubierto 11 o 12 campañas electorales presidenciales. Yo nunca había visto los medios en este entreguismo, por uno o por otro; sería cómico sino sería trágico, no debería serlo y la sociedad lo cobra. Usted vio cómo la sociedad le hizo tan poco caso a los medios en la manera de votar el plebiscito; la inmensa mayoría de los medios estaban defendiendo el Sí. Los medios tienen derecho a asumir posición, pero no pueden coger las noticias y, de mala fe, tramposamente, convertirla en opinión; meterle a la gente gato por liebre, eso fue lo que vimos. Yo me quedaba espantado...esto está recargado de opiniones, subjetividad, adjetivada y la realidad está hecha por sustantivos". Y aconsejó a los periodistas sobre la realidad actual: "Ni santistas, ni uribistas, solo periodistas. Ustedes son empleados de la Opinión Pública. El verdadero jefe de uno es la Opinión Pública. El verdadero deber de un periodista es informar; y los adjetivos en esta ocasión son: concreto, oportuno, veraz e imparcial. Ese es su oficio, su deber; para eso se hace periodista. No hay nada que lo honre más a uno que saberse pregonero, defensor y respetuoso de la verdad...". La verdad es que el país vive una profunda crisis económica, social y política resumida en los escándalos de corrupción. ¡Esos grandes medios "trampean" esa verdad y con todo y eso, los regañan!  

 

JOSÉ ARLEX ARIAS ARIAS 

Comunicador Social - Periodista

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Cartagena - Bolívar,  17 de abril de 2017