Por Wilson Borja

Termina el año 2017 muy mal, se destacan el proceso de negociación entre el Estado Colombiano y las Farc y el proceso con el ELN.

ECONOMÍA

En análisis contundente de Aurelio Suárez, el país está estancado, lo que determina una diferencia con el concepto de “deceleración” de cuatro años consecutivos, que lleva equivocadamente a decir que se tocó fondo y empieza la recuperación: no es así porque las locomotoras de los gobiernos de Santos no llegaron a ser ni unos escarabajos de la Volswagen, que en la generación de 3.000.000 millones de empleo participaron solo con el 10%; los cinco últimos gobiernos centraron la economía en abrirla al capital extranjero, en la minería fundamentalmente, convirtiéndonos en exportadores netos de materia prima minera sin valor agregado, que no creó empleos más allá de los necesarios para la extracción; capital extranjero generador del permanente DÉFICIT GEMELO, en la cuenta corriente y el control fiscal, agravado por agotamiento de las políticas de instrumento de políticas económicas como la tributación, reducción de la tasa interbancaria al tope y el ajuste de política cambiaria. Por otra parte, acumulan una pérdida de ingresos de exportaciones compensada con deuda de corto plazo, que da un patrimonio negativo de 149 mil millones de dólares en el 2016. La situación empeora con crecimiento de la deuda externa entre los años 2010 y 2016, en un 85% frente al del PIB de 58%, lo que subió la deuda por habitante en un 81% frente al ingreso por habitante del 32%, cada colombiano debe hoy 10 millones de pesos, frente a cinco de hace cinco años. Cierran el panorama los efectos de las decisiones norteamericanas de bajar la tasa corporativa a los empresarios norteamericanos del 35% al 21%, reducir el impuesto a cero a las utilidades repatriadas y subir la tasa de la reserva federal. Las soluciones, entre otras, son fortalecer el mercado interno creando industrias de valor agregado a las explotaciones mineras, una reforma integral al campo y garantizar ingresos reales a la población para estimular el consumo.

TRABAJO

Por 200 años la cenicienta cargando sobre hombros las políticas económicas que favorecen al capital. Un ejemplo es la parodia del AJUSTE al salario mínimo: centrales obreras argumentando la necesidad de aumentar el consumo de personas que año tras año pierden valor adquisitivo, mientras engordan las arcas de los empresarios. Súmese el informe de la Comisión de la Reducción del Gasto Público, que recomienda más trabas al derecho a pensionarse, impuesto a los actuales, mantener el gasto de defensa, reformar la educación y salud para que sean NEGOCIOS RENTABLES.

CORRUPCIÓN

Reficar, Novelena, Odebrecht, Cartel de la Toga, alimentos de los niños, Contratos de 4G, dineros de la regalías, en fin. 17 de cada 100 pesos contratados terminan en bolsillos de los mismos gobernantes de hace 200 años con apellidos y nombres de sus tatarabuelos. Este desangre se para cambiando a estos infames.

POLÍTICA

Desconocimiento por parte del congreso de que el Estado cumpla, íntegramente, con los acuerdos firmados con las FARC, entre ellos democratizar la estructura política, se hará si el voto consciente en las próximas elecciones decide cambiar a los integrantes del desprestigiado Congreso de la República. En la justa presidencial encontramos a LOS MISMOS CON LAS MISMAS. La Coalición Colombia esperará las definiciones de acuerdo entre los otros candidatos alternativos, de elegir entre ellos a uno, para considerar un ACUERDO DE GOBIERNO, que marque los pasos de cambios que necesita el país. Por ser candidato a la Cámara por Bogotá, dejaré de escribir esta columna, agradeciendo a La Verdad su deferencia.