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Por: Jorge Guerra  


Los sondeos de opinión no solamente indican las preferencias del electorado; también y cada vez con más frecuencia las influyen y las inducen. Si quien escribe se dejara llevar por las encuestas, y no tuviese aun la mayoría de edad para discernir entre el programa o la entelequia, la ingenuidad o el juicio,

el bisbiseo o realidad, lo impuesto o lo fundado; si no creyera que el voto es ante todo un acto de maduración y meditación, y de estar en Bogotá, iría a las elecciones de próximo domingo detrás de Vicente; quien suele irse para donde … Por fortuna no es ese su caso y espera que no sea el del elector/as perspicaz. Es cosa de pitonisas y fabricantes de encuestas aquello en que nada puede cambiar el curso de un veredicto que se asevera sentenciado antes de tiempo. Además es sabido, con contadas excepciones, que en Colombia es el mismo día de los comicios que tiene lugar la verdadera encuesta o sondeo.


Lo primero que hay que afirmar es que quien gane estará muy lejos de lo alcanzado por los dos últimos burgomaestres elegidos en nombre de la izquierda. Ni siquiera los y la supuesta delantera, ante la eventualidad que las urnas le den a estos o esta la engorrosa tarea de administrar la primera y quizás única ciudad del país, superarán la mitad de lo que aquellos alcaldes obtuviesen. Además ninguno/a tendrá un margen tal sobre el resto de concurrentes gracias al cual pueda sentirse campante y a los perdedores considerarse unos/a tercos. Con respecto a los dos punteros de las famosas encuestas electorales, es evidente que atrás quedaron esos tiempos en que el actual candidato del oficialismo y finalmente elegido en 1997 para la alcaldía capitalina dejara a al egoísta aspirante y de confusa izquierda con el 0,56 % de la votación . Lo segundo es que quienes hasta el día de hoy recogen entre el 22% y 19% de intención de voto representan el cara y el sello de una misma moneda, es decir de una política de centro sea esta de derecha o izquierda. La candidata “play” les sustrae un poco a ambos sin distanciarse enormemente de lo que aquellos proponen, que hablando sin tapujos es casi nada. Lo tercero que debe precisarse es que es evidente que gran parte de los electores siguen cayendo en la trampa de elegir salvadores/as y figuras cuyo proyecto político empieza y termina con ellos, haciendo aún más incierto el futuro ¿Con quiénes gobernarán estos/a limpios/a de pecado?


Por fortuna en Bogotá se ha constituido una base electoral que no se deja llevar por las modas o engaños a que suelen acostumbrarlos sus generadores de opinión y los medios que pertenecen al establecimiento o los grandes emporios. Esta será el verdadero palo del domingo que se aproxima dejando a los/a analistas y comentaristas con un ¡esto no la había previsto! Elle, de manera consecuente no recurrirá al llamado voto útil, los cálculos se lo deja a los políticos. Sabe además que los Peñ…, los Petr… y las Paro… nada tienen para ofrecer radical y verdaderamente diferente, hasta los tres podrían repartirse el poder dadas la similitud de sus programas. Lo que si hará la mencionada base es decidirse por aquellos candidatos que han demostrado tener la ciudad en sus sienes, además de contar con una propuesta coherente, elaborada de manera colectiva, y pensada a favor de la inmensa mayoría: que sigue siendo la pobre y excluida. Desde la distancia creo saber cual de las candidaturas corresponde con el anhelo de esta aun pequeña pero importante masa crítica capitalina, aquella que no se deja embaucar y que prefiere el original a la copia. Es por ahí por el lado del Polo Democrático Alternativo que hay que buscarla ¿Nombre de candidato con 13 letras?... Pacheco dame la A, de Aurelio Suárez.


Pd: Olvidé en mi pasada columna de expresar mi sentimientos de tristeza por la trágica muerte de dos compañeras del Instituto donde realizo mis estudios doctorales en Paris, víctimas del femicidio en un paraje del norte de Argentina: Cassandre Bouvier y Houria Moumni. Y a esta congoja se suma la del deceso hace escasos días de un hombre comprometido con la izquierda y militante del PDA desde la distancia, aquí en Francia: Germán Sarmiento; que sea este un motivo que nos aliente a construir el país al alcance de nuestros sueños antes de desaparecer en la nada, para este camarada todo nuestro débito.