Ante intenciones de Peñalosa de utilizar métodos arbitrarios para desalojo de vendedores informales en Bogotá, Polo apoya jornadas de movilización

Las vendedoras y vendedores informales son el reflejo del modelo económico que se aplica en el País y por esta razón debe reconocérseles su derecho al trabajo.  La crisis del campo, la desindustrialización y la imposición de medidas provenientes de los TLC’, los órganos internacionales de comercio y la presión del sector financiero ha generado un panorama desalentador y de desplazamiento de los campesinos hacia las grandes Ciudades.

El contexto del aumento de la informalidad en el país está relacionado con la venta de las empresas publicas más rentables de la Nación, como ISAGEN y la intención de hacer lo mismo con la ETB, el aumento paupérrimo del salario MLMV en un 7,0 %, la propuesta de reforma tributaria para gravar con el 19 % la mayoría de productos de la canasta básica familiar y el decrecimiento de la industria en los últimos 3 años en un 4,0 %.