Bolivia, sede mundial de Juego de Tronos

Por Alfredo Serrano Mancilla  

Hace más de dos décadas, Bolivia sentía el angustiante aplauso de los organismos internacionales del Norte. La hegemonía neoliberal le concedía la medalla de oro por ser el mejor alumno de la clase latinoamericana a la hora de llevar a cabo adelante las reformas impuestas por los poderes económicos mundiales. Las políticas de desajuste y desestabilización eran premiadas por un Índice de Avance de Reformas Estructurales elaborado en el Norte para evaluar al Sur.