Con Santos y Peñalosa, Bogotá está más lejos del metro que necesita.

Por tercera vez en la historia, el presidente Santos anunció la construcción del metro de Bogotá. Esta vez lo hizo de la mano del alcalde Peñalosa quien, luego de ganarse cientos de miles de dólares por promover los sistemas Transmilenio por el mundo, botó a la basura los estudios del metro subterráneo. Los mandatarios montaron un espectáculo por televisión para afirmar que Bogotá estaba más cerca del metro como nunca antes lo había estado, falsedad que expresa su desespero por el descrédito en el que se encuentran.