De la Gaitana a Clara López Obregón

Por Jaime Enríquez Sansón  

Eran tiempos de borrasca. Las enfermedades traídas por el conquistador, el efecto de las armas, pero sobre todo la tristeza de ver suplantados sus dioses, su lengua y  sus ancestros, mataron por cientos y miles y diez miles y millones a nuestros abuelos, los legítimos dueños de estas tierras.

¿Los causantes? Los otros: los bandidos barbados, nuestros otros abuelos. ¿La causa? Una sola: la codicia. Del oro, del poder, de la lujuria. De cualquier cosa. Ayer como hoy, corre la sangre por la codicia humana. ¡Hoy como ayer,