Del escorbuto, el mal de ojo, los gais y otras pestes

Por Julio César Londoño  

“Salomónico” el fallo de la Corte: las parejas homosexuales podrán adoptar un niño que sea hijo biológico de uno de los miembros de la pareja. Es decir que el papá puede adoptar a su hijo, que los muertos pueden morirse, que en adelante las aguas de los ríos pueden correr pendiente abajo y que ya no tenemos que buscar el muerto aguas arriba.

Esta sentencia va en contravía de un fallo anterior, cuando el mismo tribunal concluyó que la condición sexual de las personas no era relevante al momento de calificar su idoneidad como padres adoptivos.