Del narcisismo para-noide en política

Por Alpher Rojas C.  

Sin duda aquí está retratada la imagen del jefe que solo se siente verdaderamente acatado cuando logra la sumisión ciega a su arbitrariedad.

Ahora resulta que sus arteras diatribas contra la paz posible se apoyan en axiomas y que toda línea que se separe de su criterio belicoso está contaminada por inconfesables intereses.