Echándole tierra al robo de baldíos

Periódico virtual El Satélite  

Declina el escándalo por el robo de baldíos, pues, parece quedar solo en Riopaila, como antonomasia del caso que encubre a otros ladrones, empresarial y políticamente más importantes que el oscuro Carlos Urrutia, ese embajador en Washington del que nos dimos cuenta que existía, solo por el escándalo.

En efecto, con los con los mismos procedimientos fraudulentos de Riopaila, se han implantado empresas del grupo Sarmiento Angulo, con 17.000 hectáreas y una inversión de cien millones de dólares en palma y caucho;