El ABC de la Comisión de la Verdad para la paz

Por Horacio Duque  

Es sorprendente la diferencia que existe entre la posición de las víctimas y la de los políticos y empresarios –del campo y la urbe–: mientras aquellas buscan saber qué pasó, que se les reconozca y resarza con la promesa firme de no repetición, estos sueltan el eterno sainete “sin impunidad”, que quiere decir, cárcel o muerte. Así lo entiendo, cuando desde esos sectores salen aullidos, más que voces, pidiendo castigo a la medida de sus propios deseos y bajos sus términos.