Conecta con nosotros

Nacional

El efecto Gina

Por Aurelio Suárez Montoya   

La Presidencia de la República ha creado una Consejería Presidencial (¡una más!) para Bogotá. Lo puede hacer, aunque se piense que lo usual sea formarla para San Andrés o para el buen gobierno.

Publicado

en

Por Aurelio Suárez Montoya   

La Presidencia de la República ha creado una Consejería Presidencial (¡una más!) para Bogotá. Lo puede hacer, aunque se piense que lo usual sea formarla para San Andrés o para el buen gobierno.

El artículo 189 de la Constitución y la Ley 489 de 1998 facultan al jefe del Ejecutivo para modificar estructuras e instaurar dependencias; el Decreto 3445 de septiembre 2010, fundado en tales normas, estableció casi diez.

Puede partirse de la intención de ayudar a la capital en sus contradicciones, de acelerar los fondos con que la Nación concurre para atenderlas en salud y educación, para la movilidad y el saneamiento del río Bogotá, entre otras. La suerte del país está ligada a la de su principal ciudad. La sinergia entre los dos sería provechosa, aunque varios “dolores de cabeza” de los mandatarios territoriales, con el del Distrito en primer lugar, emanan de leyes y disposiciones del poder central. En ese sentido, en general, sería una oportunidad.

También puede reflejar una actitud de Santos sobre los niveles de percepción desfavorable, por lo menos hasta los últimos sondeos, de los ciudadanos respecto a la presente administración distrital. En la Casa de Nariño entienden que la insatisfacción sobre lo que pasa en Bogotá repercute en la imagen presidencial y —al menos— deben mostrar que es asunto de su interés. Es decir, que se constituiría por debilidades del gobierno de Petro.

La persona y el equipo que se designen para dicha tarea deberían concertarse entre las partes para que la Consejería sea una fortaleza; de lo contrario, podría interpretarse como una amenaza. No irían de la mano si no hay prioridades y enfoques comunes; aunque, por ahora, en temas como vivienda social, ALO, metro y movilidad las discrepancias son mayores que las coincidencias.

Al anuncio de la Alta Consejería se añade que la designada es Gina Parody,y resulta difícil pensar en que haya sintonía. Gina ha estudiado a Bogotá y su visión sobre la ciudad concuerda, sin duda, más con Santos que con Petro. Así las cosas, no se sabe si se intenta atraer al burgomaestre a los criterios del presidente o si se coloca una piedra de roce cuyo desgaste acarrearía consecuencias impredecibles.

20 de septiembre 2012.

Continúe leyendo
Click para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Facebook

⚠️LO MÁS RECIENTE ⚠️️

NUESTRO TWITTER